viernes, 5 de enero de 2018

¿Qué es el inconsciente? Jung

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DEFINICIÓN DE
INCONSCIENTE
El primer paso que vamos a dar a la hora de analizar el término inconsciente es determinar su origen etimológico. En este caso, tendríamos que exponer que emana del latín y más exactamente de la suma de diversos vocablos de dicha lengua: el prefijo –in, que equivale a una negación; con, que es equivalente a “junto”; el verbo scire, que puede traducirse como “saber”, y el sufijo –nte, que es un participio de presente.


Inconsciente
La noción de inconsciente puede entenderse de distintas formas. Para el lenguaje cotidiano, un sujeto inconsciente es aquel que no se da cuenta del alcance de sus actos. Por ejemplo: “Un inconsciente que manejaba a cien kilómetros por hora en medio de la ciudad atropelló a una familia y causó una tragedia”, “No seas inconsciente, ¿cómo vas a escalar la montaña sin la asistencia de profesionales?”, “Siempre me acusaron de inconsciente: cuando tenía veinte años, vendí mis pertenencias y me fui a vivir al medio del bosque en carpa”.



Inconsciente también es aquel que está privado de sentido: “La víctima permanece inconsciente debido al fuerte golpe que sufrió en la cabeza”, “El jugador saltó a cabecear y quedó tendido en el suelo, inconsciente ante la violencia de la caída”, “Estuve inconsciente durante unos minutos por la conmoción, pero ya me he recuperado”.

Para el psicoanálisis, el inconsciente es un sistema de impulsos reprimidos que no llegan a la conciencia pese a permanecer activos en el sujeto. Esto quiere decir que los contenidos reprimidos que se encuentran en el inconsciente aún tienen efectividad psíquica ya que actúan mediante diversos mecanismos. Los sueños y los actos fallidos son manifestaciones del inconsciente.

Es importante establecer que, a lo largo de la Historia, muchas han sido las personalidades que han estudiado y centrado sus investigaciones en el inconsciente. Entre aquellas destacaría, sin lugar a dudas, el médico austríaco Sigmund Freud.

Aquel estableció que el mencionado inconsciente tenía la particularidad de que era interno al sujeto pero que este no podía acceder a él de manera directa. Es más, determinó que aquel se hacía patente a través elementos tales como los lapsus o incluso los sueños. Todo ello lo dejó plasmado a través de obras tales como “Ello, Yo y Superyó” y “Más allá del principio de placer”.

Pero aún hay más. Otra de las ilustres mentes de los siglos XIX y XX que no dudaron en estudiar a fondo el inconsciente fue el médico suizo Carl Gustav Jung. En su caso, la mayor contribución que realizó al respecto fue que formuló el concepto de inconsciente colectivo, con el que venía a definir a todo ese conjunto de símbolos e ideas que forman parte de la psique de cualquier ciudadano.



A nivel psicológico también se habla del inconsciente para nombrar al conjunto de procesos mentales que se ejecutan de manera automática (es decir, sin que sean pensados conscientemente). La respiración, por ejemplo, es una acción inconsciente ya que el sujeto no piensa cada vez que inhala o exhala.

El inconsciente colectivo, por último, hace referencia a las representaciones comunes de una sociedad.

https://definicion.de/inconsciente/



El Inconsciente - UCM-Facultad de Psicología


psicologia.ucm.es/data/cont/docs/29-2013-04-25-art21.pdf
de ALD Rojas - ‎Citado por 1 - ‎Artículos relacionados
ciencia. En la parte final señalamos algunos de los aspectos que debería tomar en consideración la inves- tigación actual sobre lo inconsciente y posibles retos en esta interesante tarea. Palabras clave:inconsciente, consciencia, historia de la psicología, subjetividad, ciencias cognitivas. El Inconsciente: Una Mirada sobre.

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Jung y el inconsciente


CGJungCarl Gustav Jung nace el 26 de julio de 1875 en Kesswil, cerca del lago suizo de Thurgau. Éste explica, ya anciano, que su juventud no puede entenderse más que a partir del concepto de misterio: una personalidad solitaria que creía tener consciencia de un saber desconocido. Muchos años más tarde, el rechazo absoluto de los últimos escritos de Jung por parte de sus antiguos colegas en el comienzo de la Primera Guerra Mundial aceleró su crisis personal, entrando en un proceso que él mismo calificó de “confrontación con lo inconsciente”. “La conciencia individual está rodeada por los abismos del inconsciente como por un mar amenazador”, escribiría más tarde, “No está segura ni inspira confianza más que en la apariencia; en realidad, es algo frágil, vacilante sobre su base”.
En una conferencia pronunciada en 1914, un mes antes del estallido de la Gran Guerra, Jung define lo inconsciente como “todos los procesos psíquicos que están bajo el umbral de la conciencia”, y nos recuerda que “en las personas normales la función principal de lo inconsciente consiste en efectuar una compensación y producir un equilibrio”, roto el cual aparecerá el trastorno mental.
Es sorprendente la transformación que se opera en el carácter de un individuo al irrumpir en él las fuerzas colectivas. Un ser humano afable y sensato puede tornarse un maníaco o una bestia salvaje. Propendemos en todos los casos a inculpar a las circunstancias exteriores, mas nada explota en nosotros que no existiese de antemano.
A principios del siglo XX, Jung defiende a ultranza los trabajos de Sigmund Freud, aunque cuestiona desde el principio la etiología exclusivamente sexual de la histeria y de los trastornos psicológicos. No obstante, se adhiere completamente a su método psicoterapéutico e intenta adentrarse con él en los fenómenos psicóticos. Al comienzo de su turbulenta relación, Jung llegó incluso a mostrar veneración por el maestro, y éste afirmó que Jung sería, sin duda, el “continuador y perfeccionador de mi labor y sucesor”.
Es cierto que nos halaga ser los dueños en nuestra propia casa. En realidad, dependemos, en proporciones angustiosas, de un funcionamiento preciso de nuestro psiquismo inconsciente, de sus sobresaltos y de sus fallos ocasionales.
Nada que ver con el difícil y oscuro final del nexo entre ambos alrededor de 1914. Karl Abraham, tercero en discordia, afirmaba sobre algunas conferencias que Jung pronunció criticando la libido y el incesto que “[Jung] ha hecho una exposición totalmente incorrecta de las enseñanzas de Freud” en contradicción “con sus anteriores escritos” sobre sexualidad infantil. Abraham percibe “en los escrito de Jung la obra de tendencias destructoras y reaccionarias”, y concluye que “no tiene ya el derecho de aplicar la designación de ‘psicoanálisis’ a las opiniones que propone”. En 1930 Jung escribía que…
… el psicoanálisis […] no es sólo un método terapéutico, sino también una teoría psicológica que no se limita en absoluto a las neurosis y a la psicopatología general, que trata también de incorporar a su dominio el fenómeno normal de los sueños y, más allá, el extenso ámbito de las ciencias del espíritu: la literatura, las artes plásticas en general, la biografía, la mitología, el folclore, la ciencia comparada de las religiones y la filosofía.
Carl Gustav Jung
El fundamental artículo “La contraposición entre Freud y Jung” (fechado en 1929) se centra en la insalvable diferencia de presupuestos, psicológicos y sociales, que explica la oposición entre ambos. En 1953, Jung confesaba en una entrevista que aceptaba “los hechos que Freud ha descubierto, pero sólo parcialmente su teoría. Únicamente pongo objeciones a la exclusividad de la sexualidad”. Jung califica su método de fenomenológico, en el que “trata de sucesos, de acontecimientos, de experiencias, en resumen, de hechos. Su verdad es un hecho, no un juicio”, llegando a asegurar que “La psique existe, más aún, es la existencia misma”.
¿Qué es propiamente la psique? Un prejuicio materialista indica que no es sino un mero epifenómeno, un producto secundario de los procesos orgánicos del cerebro. [Pero] es un prejuicio casi ridículo suponer que la existencia no puede ser sino corpórea. De hecho, la única forma de existencia de la que poseemos conocimiento inmediato, es psíquica. […] Nuestro espíritu no puede aprehender su propia forma de existencia, porque no tiene su punto de Arquímedes en lo exterior; no obstante, existe. La psique existe, más aún, es la existencia misma.
Respecto a la religión, la psicología, a juicio de Jung, sólo se ocupa de este fenómeno como actividad de la psique humana, es decir, en el modo como se manifiestan en la mente del ser humano las ideas religiosas, las ideas que éste tiene de Dios, o del hecho que no tenga ninguna. Estas ideas son aceptadas por la psicología como hechos, “pues –afirma Jung– es el hombre quien las tiene y quien crea para sí mismo imágenes”, si bien no pueda inmiscuirse en el problema de la realidad absoluta que la fe religiosa les atribuye.
Los fenómenos religiosos no suponen una mera sublimación, sino una auténtica y legítima función del psiquismo humano. Esta psique es un factor autónomo, y sus manifestaciones religiosas ponen de manifiesto ciertas confesiones psíquicas que en último término obedecen a procesos inconscientes.
La actividad religiosa del espíritu se halla mucho más profundamente arraigada en el hombre moderno que la sexualidad o la adaptación social. Así, conozco a personas para quienes el encuentro interior con la potencia extraña representa una experiencia a la que atribuyen el nombre de “Dios”. También “Dios”, tomado en este sentido, es una teoría, una concepción, una imagen que el espíritu humano crea, en su insuficiencia, para expresar la experiencia íntima de algo impensable e indecible. La experiencia viva es la única realidad, el único elemento indiscutible.
Jung Alianza InconscienteY es que Jung fue siempre un firme defensor de una psicología “del alma” (que define como una fuerza motriz o vital), apartándose del influjo más marcadamente materialista y positivista que la medicina y la psicología adoptaron a partir de los inicios del siglo XX, apartándose a la vez de explicaciones eminentemente metafísicas o especulativas, teniendo en cuenta que “Nada sabemos de las cosas últimas. Sólo esta confesión nos devuelve el equilibrio”. Aunque, a la vez, reconoce un nexo inextricable entre filosofía y psicología, entre las que reina “una conexión indisoluble, conexión que se debe a la compenetración de sus objetos. En pocas palabras: el objeto de la psicología es el alma; el de la filosofía, el mundo”.
Jung apunta que pretender obviar el contenido inconsciente de la mente no es más que una ignorante ilusión. A pesar de la intensidad en la que se manifiesta nuestra vida consciente, ésta no es más que un fenómeno efímero y puntual, adecuada a cada circunstancia; sin embargo, el inconsciente, es el “tesoro prodigioso de las estratificaciones depositadas en el transcurso de la vida de los antepasados”. Si el inconsciente pudiera ser personificado, observa Jung, “tomaría los rasgos de un ser humano colectivo que viviera al margen de la especificidad de los sexos, de la juventud y la vejez, del nacimiento y de la muerte, dueño de la experiencia humana”. Es por eso que la inconsciencia “originaria” asalta por todas partes a las conciencias individuales y que, por ello, la psicología debe definirse como “la ciencia del inconsciente”.
Podemos suponer que la personalidad humana comprende dos cosas: primero, la conciencia y todo cuanto ésta abarca, y segundo, el amplio fondo indeterminablemente grande que constituye la psique inconsciente. La personalidad consciente es definible con menor o mayor claridad; tratándose de la personalidad humana en su conjunto, hemos de reconocer la imposibilidad de una descripción completa. En otros términos: en toda personalidad hay, inevitablemente, algo adicional, ilimitado e indefinible, puesto que la personalidad muestra una parte consciente y observable, pero a fin de explicar determinados hechos nos vemos obligados a postular ciertos factores no contenidos en dicha parte consciente.
https://elvuelodelalechuza.com/2017/08/08/jung-y-el-inconsciente/


Este video es material complementario para clases de filosofía y psicología, y no pretende ser una revelación, una obra de arte en el ámbito de la creacion audiovisual o una panacea filosófica. Insisto, es sólo un complemento para clases, de allí lo sucinto y conciso de las ideas expuestas. MÚSICA: "Masked Ball", de Jocelyn Pook PD: hay una parte del video en donde, por razones de conversión al formato flv, se pierde un texto. Este dice: "Pero Jung considerara que el Inconciente incluye mucho mas"







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EL INCOSCIENTE PERSONAL Y EL INCOSCIENTE COLECTIVO 

archivo del portal de recursos para estudiantes
www.robertexto.com

Informe realizado por Javier Ardouin, Claudio Bustos y Mauricio Jarpa (1998)



INTRODUCCION

Este informe tratará sobre los conceptos de inconsciente personal e inconsciente colectivo, propuestos por Carl Gustav Jung.

Primero, entregaremos las características generales del inconsciente según Jung, donde encontraríamos el inconsciente personal y el inconsciente colectivo. Segundo, se definirá el inconsciente personal y su estructura básica, el complejo; la posibilidad de hacer conscientes los contenidos del inconsciente personal, la necesidad de esto y la existencia contenidos inconscientes más allá de lo personal. En tercer lugar, se definirá lo que es inconsciente colectivo y su estructura básica, el arquetipo; se hablará de los métodos que usaba Jung para estudiar el inconsciente colectivo y los efectos perjudiciales que tiene el no considerarlos, tanto para el individuo como para la sociedad.

Este trabajo abordará el tema del inconsciente personal y colectivo sin profundizar en el tema del complejo ni del arquetipo, estructuras conformantes de éstos, ni se ahondará en los desequilibrios que puede provocar la importancia excesiva de una función de la psique por otra.

El modelo de Jung d la psique humana pertenece a las corrientes psicodinámicas, en su rama analítica.



CONTENIDOS Y LÍMITES DEL INCONSCIENTE PERSONAL Y COLECTIVO

Para Jung, el inconsciente cubriría "todos los contenidos o procesos psíquicos inconscientes, es decir, no relacionados con el ego en forma perceptible"(SHARP, 1994, pag.102); en él existiría un continuo, de acuerdo al grado en que el proceso sea más cercano al instinto o a la consciencia; por un lado, encontramos los llamados procesos psicóideos, "que pertenecen a la esfera de lo inconsciente en calidad de elementos incapaces de conciencia"(JUNG, 1991, pag.128), que están muy relacionados con la base instintiva; por otro, los contenidos que pertenecieron a la consciencia y que la represión los obliga a permanecer bajo el umbral de ésta. A los primeros, cuya más importante fuente radicaría en patrones-tipos de conducta y representación comunes a todos los seres humanos, los denomina Jung inconsciente colectivo, con los arquetipos como estructura básica; a los segundos, producto de la represión y de contenido más complejo y volicional, serían parte del inconsciente personal, con los complejos como estructura básica.

Jung supone que el inconsciente no es se encuentra en estado de inactividad "sino que constantemente está ocupado en la agrupación y reagrupación de los contenidos" (JUNG, 1964, pag.52); esta actividad se realiza para mantener el equilibrio de la psique completa, compensando el inconsciente cualquier omisión del ego de las motivaciones personales no reconocidas conscientemente, provocando la unilateralidad de la personalidad. Esta actividad estaría regulada en los estados de normalidad por la consciencia y sólo estaría en libertad, relativa absoluta, en la presencia de patología: la neurosis sería una "leve disociación de la personalidad debido a la activación de complejos" (SHARP, 1994, pag.130) en la cual "la energía retrocede y se activan contenidos inconscientes en un intento por compensar la unilateralidad de la consciencia"(SHARP, 1994, pag.131); la psicosis sería la completa disociación de la personalidad, en la cual los complejos están completamente desconectados de la conciencia o, como formularía más tarde Jung, la consciencia se vería inundada por el inconsciente colectivo.



INCONSCIENTE PERSONAL

El inconsciente personal, para Jung, contiene "recuerdos perdidos, ideas dolorosas que están reprimidas (es decir, olvidadas adrede), percepciones subliminales [...] y, finalmente, contenidos que aún no están listos para la consciencia"(SHARP, 1994, pag.106). La estructura básica del inconsciente personal lo constituye el complejo, que puede considerarse como la red de pensamientos, sentimientos y actitudes mantenidas por una idea nuclear o disposición central, pudiendo ser tan poderoso que cuando es activado funciona fuera del control del ego. No siempre los complejos son algo perjudicial, ya que hay complejos que puedan realzar la vida y contribuir al mejoramiento de la humanidad. Jung creía que muchos de los más grandes logros del mundo eran los productos de complejos que lo consumen todo.

La característica principal del inconsciente personal es que contenidos de éste, y específicamente los contenidos reprimidos, tienen la cualidad de que pueden volver a ser conscientes con el reconocimientos, de la persona, de la existencia de éstos. A estos materiales Jung los llama contenidos personales, por cuanto sus efectos o su aspecto parcial o su procedencia pueden demostrarse en nuestro pasado personal. Los contenidos personales serían partes integrantes de la personalidad, y que frente a su falta, la consciencia respondería con un sentimiento moral. "La inferioridad sentida moralmente demuestra que la porción carente es una cosa que, realmente en relación al sentimiento, no debería faltar" (JUNG, 1964, pag.64). La presencia de la sensación de inferioridad demuestra la necesidad de asimilar en el consciente ciertas partes del inconsciente. Este proceso de asimilación trae consigo la transferencia hacia la consciencia de los contenidos del inconsciente personal, por lo cual la persona amplía el área de su personalidad, en lo referente a la consciencia moral y la autocomprensión, ya que los contenidos traídos al consciente generalmente son contenidos desagradables que, por lo tanto, estaban reprimidos.

Jung creía que el inconsciente personal poseería una capacidad limitada, al igual que la existencia individual, por lo que sería posible un llamado agotamiento del inconscientes por el análisis haciendo el inventario de todos los contenidos inconscientes, el inconsciente ya no puede trabajar en formas distintas a las que trabaja el consciente. Jung plantea, asimismo, que "al anularse la represión, quedará inhibida la producción inconsciente por detenerse el descenso de los contenidos conscientes en el inconsciente"(JUNG, 1964,pag.52); esto es posible, como dice el autor, en una medida muy limitada, ya que el inconsciente se sigue manifestando por sus vías de expresión normales - los sueños y las fantasías - lo que demostraría la presencia de contenidos inconscientes que desbordarían lo meramente personal.



EL INCONSCIENTE COLECTIVO.

El inconsciente albergaría, también, todo contenido psíquico de carácter subliminal, el cual no ha alcanzado los límites de la consciencia. Junto a contenidos de la experiencia personal que nunca alcanzaron a ser percibidos pero fueron registrados, el inconsciente poseería dos tipos de procesos que no serían explicables a través de las adquisiciones personales: los instintos, los impulsos naturales y los contenidos que constituirían imágenes o adquisiciones de orden colectivo, predisposiciones compartidas por toda la gente y manifestado a sí mismo en la conducta, sin tener en cuenta la cultura. Estas imágenes se propagarían a lo largo del tiempo y e una forma universal, que surge gracias a una función psíquica natural. El inconsciente, por tanto, no sólo posee elementos de carácter personal, sino que también posee elementos de carácter impersonal o colectivos expresados en la forma de categorías heredadas o arquetipos, predisposiciones innatas que pueden producir realmente imágenes y conceptos poderosos. Entre los arquetipos importantes encontramos el poder, los de la relación con los miembros del sexo opuesto, los de creencia en algo más grande, la guía, la maternidad y la paternidad.

Es importante destacar que los arquetipos no son contenidos sino formas que, gracias a la experiencia individual repetida, son despertadas por los eventos con el mundo externo, ordenando las representaciones que "aseguran en todo individuo la similitud, y aún la igualdad, de la experiencia y de la creación imaginativa" (JUNG, 1991, pag.54).

En el estudio del inconsciente colectivo y el tratamiento de las afecciones psíquicas encontramos en Jung métodos basados en el concepto del arquetipo: por un lado, encontramos el estudio de la significación de los sueños, que no son considerados, como en la teoría freudiana, como satisfacción de los deseos de la libido, sino como mensajes el inconsciente que revelan el problema, tanto como la solución. Otro método, considerado por Jung uno de los más importantes, es el de la imaginación activa, en el cual el individuo une los materiales pasivos del inconsciente con influjos conscientes a través de alguna forma de autoexpresión, permitiendo la asimilación de contenidos inconscientes. Esta acción no se puede hacer, "por medio de un descenso a la esfera de los instintos, el cual sólo conduce a una inconsciencia incapaz de conocimiento o, peor aún, a un substituto intelectualista de los instintos" (JUNG, 1991, pag.155), sino que debe hacerse "a través de la integración de la imagen que significa ,y al mismo tiempo evoca, el instinto, aunque en una forma bastante diferente a la que se da en nivel biológico"(SHARP, 1994, pag.29). Este método tiene dos etapas: un sueño similar al que se realiza con los ojos abiertos, de naturaleza pasiva, y la participación consciente en las imágenes fantaseadas, de naturaleza crítica.

Muchos arquetipos deben satisfacerse, ya que constituyen poderosas necesidades humanas, cuya frustración provoca trastornos graves en la personalidad, ya que son instigaciones que vienen de nuestro interior. La falla en tomarlos en cuenta, como la falta de conocimiento o atención a fuerzas externas, los dotan con poder sobre nosotros, adueñándose del ego cuando no han sido satisfechos a través de la conducta. Generalmente, la religión y las tradiciones culturales han sido la expresión externa de los arquetipos, con distintos ritos y acciones que preparaban al individuo para enfrentarse a la fuerza de éstos de una manera integral; en nuestra cultura, la pérdida de estos baluartes ha dado lugar a la creación de variados "ismos" (comunismo, capitalismo), que creen borrar la supersticioso de las costumbres a partir de los supuestos racionales, pero que no entregan los elementos espirituales que permitan encarar al arquetipo de manera constructiva, haciendo caer a los individuos en la masa y en la consciencia social, dejándolos a merced del poder del inconsciente colectivo.

DISCUSION 

Ventajas:

Jung plantea un modelo que no sólo explica el funcionamiento de l a personalidad, sino que integra variedad de otro fenómenos y ramas de la ciencia, tales como la antropología, la etnología, la filología, la biología e incluso la física cuántica.

La visión de Jung del tratamiento de las enfermedades mentales es finalista o energética, más que genética - como lo entiende Freud -, ya que "se basa en la progresión potencial de la energía antes que en las razones causales o mecanicistas de su regresión" (SHARP, 1994, pag.132). La idea central es preocuparse del equilibrio de fuerzas actuales dentro del paciente, más que rastrear en el pasado, para establecer una renovada progresión de energía basada en un nuevo equilibrio entre el consciente y el inconsciente.

Jung plantea constructos nuevos, tales como el de inconsciente colectivo, arquetipos y complejos, que han abierto nuevos campos a la teorización, a la especulación e incluso al arte.

El modelo de estudio del inconsciente y el tratamiento de la neurosis de Jung ha sido preferentemente usado con los individuos mayores de 40 años, que han experimentado la crisis de la edad media, para los cuales el enfoque jungiano les permite dar una mayor integración a sus vidas.

Desventajas:

Sus descubrimientos no son posibles de comprobar en forma científica ortodoxa, en base a la experimentación. Jung plantea que su modelo está basado en lo empírico, pero sólo se puede mantener como un conjunto de deducciones hechas por él de un constructo llamado inconsciente, en base a la observación de casos clínicos y el estudio de diversas culturas.


  REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

Jung, C.G. (1991): Arquetipos e inconsciente colectivo. Barcelona: Paidós.

Jung, C.G. (1964): Yo y el inconsciente. Barcelona: Miracle.

Sharp, Daryl (1994): Lexicón jungiano. Santiago: Cuatro Vientos.


http://www.robertexto.com/archivo4/inconsc_personal_y_colectivo.htm

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