ARREPENTIMIENTO (Añoranza) (La Felicidad perdida) Guy de Maupassant


Ese cuento de Guy de Maupassand  leído siendo apenas un niño hacia aflorar los temores cada vez que enfrentaba una determinada situación, quizás, haciendo un  viaje cuántico imaginaba un desenlace sombrío.  Venia en mi ayuda Cabiria; tener siempre abierto el corazón de par en par. Lo peor no es el engaño, ni la traición,lo horrible es no reconocer lo autentico,la sinceridad,el amor.
  Contribuyo  este corto cuento a determinar,casi como una imposición mis sentimientos desde hace 57 años. Lo reencontré hace una semana.

ARREPENTIMIENTO
(Añoranza)
(La Felicidad perdida)
Guy de Maupassant

I
El señor Saval acaba de levantarse. Llueve. Es un triste día de otoño; las hojas caen. Caen lentamente con la lluvia, formando también una lluvia más apretada y más lenta. El señor Saval no está satisfecho. Va de la chimenea a la ventana y de la ventana a la chimenea. La vida tiene días tristes, y para el señor Saval en adelante sólo tendrá días tristes, porque ha cumplido sesenta y dos años. Está solo, soltero, sin familia, sin nadie que se interese por él. ¡Es muy triste morir aislado sin dejar un afecto profundo!



    Piensa en su vida sin encantos y sin atractivos. Y recuerda en el pasado, en su niñez lejana, la casa paterna, el colegio, las vacaciones, la Universidad. Luego, la muerte de su padre.
    Vive con su madre; viven los dos, el joven y la vieja, tranquilamente, sin desear nada. Pero la madre muere también. ¡Qué triste vida! Y el hijo queda solo. Envejece y morirá cualquier día. Desapareciendo él, todo habrá terminado; todo, ni rastro de Pablo Saval sobre la tierra. ¡Qué terrible cosa! Y otros vivirán, amarán, reirán. Sí, habrá siempre quien se divierta, y él no se divierte nunca. Es raro que se pueda reír y estar alegre con la certeza de la muerte. Si la muerte fuera sólo probable, aún habría esperanza; pero no, es tan segura como la noche después del día.
    ¡Y aún si la vida tuviera encantos! Desde que nació no hizo nada. No tuvo aventuras, ni grandes goces, ni éxitos, ni satisfacciones de ninguna especie. Nada, no había hecho nada; su vida se redujo a levantarse, vestirse, comer y acostarse; todo a horas fijas. Y así pasó en este mundo sesenta y dos años. Ni siquiera se había casado, como la mayor parte de los hombres. Por qué? ¿por qué no se había casado? Pudo hacerlo, pues tenía bastante renta para mantener una familia. ¿Tal vez no se le había presentado la ocasión?... Acaso. Pero se buscan las ocasiones. Era un poco negligente, abandonado…Eso fué la causa de todo: su daño, su defecto, su vicio. ¡Cuántas gentes malogran su vida por abandono! ¡Es tan difícil para ciertas naturalezas moverse, agitarse, hablar, insistir!
 II



    Nadie le había querido. Ninguna mujer durmió sobre su pecho en completo abandono de amor. Desconocía las deliciosas angustias del que aguarda, el divino estremecimiento de una mano sintiendo la opresión de otra, el éxtasis de la pasión triunfante. ¡ Que dicha sobrehumana debe de inundar el corazón cuando los labios de dos bocas se acarician por primera vez, cuando cuatro brazos, oprimiéndose, forman de dos seres uno solo, un ser inmensamente feliz, un alma de dos almas, ansiosas la una de la otra!
    El señor Saval se había sentado junto a la chimenea, envuelto en su bata.
    Ciertamente su vida estaba frustrada, en absoluto frustrada. Sin embargo, una vez tuvo un amor; había querido a una mujer secretamente, dolorosamente y descuidadamente, como lo hacía todo. Sí, había querido a su amiga la señora de Sandres, mujer de un antiguo camarada. ¡Oh, si la hubiese conocido soltera! Pero la conoció tarde, cuando ya estaba casada. El también se hubiera casado con aquella mujer que le inspiró amor desde el primer instante, y a la cual siempre quiso.
    Recordaba sus emociones de cada vez que la veía, sus tristezas de cuando se apartaba, las veces que no pudo en toda la noche descansar pensando en ella.
    Por la mañana se sentía menos apasionado que por la noche. ¿Qué motivo habría?
    ¡Qué bonita, qué rubia, qué rizada era en sus años floridos! Sandres no era el hombre que aquella mujer necesitaba. Sin embargo, a los cincuenta y ocho años ella parecía dichosa. 



 ¡Oh, si le hubiera querido en otro tiempo! ... ¡Si le hubiera querido! Y ¿quién sabe si le había querido?
    Si hubiese adivinado aquel amor profundo... Y ¿quién sabe si lo adivinó alguna vez? Y si lo adivinó, ¿qué pensaría entonces? Y si él hablara, ¿qué hubiese contestado ella? 



   Y Saval se hacía mil preguntas más, reviviendo su pasado, interesándose por buscar y recoger una porción de sucesos insignificantes. 



   Recordaba las horas que pasaron en casa de Sandres, jugando a las cartas, cuando la mujer era bonita y joven.
    Y recordaba cuantas palabras le había dicho ella y las entonaciones que usó para decírselas; recordaba las mudas sonrisas que significaron tantas cosas. 




    Recordaba los paseos de los tres a la orilla del Sena, los almuerzos campestres en domingo siempre, porque Sandres estaba empleado en la Subprefectura. Y de pronto le sorprendió la imagen clara de una hora pasada con ella en un bosque, junto al río.
    III
  Habían salido por la mañana, llevando sus provisiones en paquetes. Era un día de primavera, uno de esos días en que hasta el aire embriaga. Todo estaba perfumado y brindando goces.  Los pájaros cantaban mejor y volaban con más ligereza.




    Hablan comido sobre la hierba y a la sombra de un sauce, cerca del agua adormecida por el sol. El aire tibio, impregnado en perfumes de savia, se respiraba co delicia. ¡Qué dulzuras las de aquel día.
    Después de almorzar, Sandres se había dormido al pie de un árbol.
    —El mejor sueño de su vida—según dijo cuando despertó.
    La señora de Sandres, del brazo de Saval, paseaba por la orilla del río.
    Apoyándose mucho en él, reía diciendo:
    —Estoy un poco borracha, bastante borracha.
    Saval, mirándola fijamente, sentía estremecimientos y palpitaciones; palidecía, temiendo que sus ojos no se mostraran con exceso atrevidos, que un temblor de su mano revelara su secreto.
    Ella se había hecho una corona con flexibles tallos y con lirios de agua, y le preguntó:
    —¿Le gusto a usted así?
    Como él no contestó nada—no se le ocurría nada que contestar, y más fácil hubiérale sido caer a sus píes de rodillas—, ella soltó la risa, una risa casi burlona y despechada, gritándole:
    —¡Tonto, más que tonto! Hable usted al menos.
    El estuvo a punto de llorar, sin que acudiese ni una sola palabra en su ayuda.
    Y todo esto lo recordaba como el primer día.
    ¿Por qué le había dicho ella: «Tonto, más que tonto! Hable usted al menos?»
    Recordaba de qué modo, con cuanta dulzura le oprimía, apoyándose en él. Y al inclinarse para pasar por debajo de un árbol de ramas caídas, la oreja de la señora Sandres había rozado la mejilla del señor Saval, ¡su mejilla!, y él había retirado la cabeza con un movimiento brusco para que no creyera ella voluntario aquel contacto.
    Cuando él dijo: «¿Le parece si es hora de que volvamos?», ella le arrojó una mirada singular. Cierto; le miró entonces de un modo extraño. De pronto no lo tomó en cuenta y al cabo de los años lo recordaba minuciosamente.
    Ella le había dicho:
    —Como usted quiera; sí está usted cansado ya, Volveremos.
    Y él había contestado:
    —Yo no me fatigo, señora; pero es posible que Sandres haya despertado.
    Y ella replicó, encogiéndose de hombros:
    —Si teme usted que haya despertado mi marido, es otra cosa; volvamos.
    Al volver ella silenciosa, ya no se apoyaba en el brazo de su amigo. ¿Por qué?
    Este «porqué» no había encontrado respuesta y era una preocupación constante. Al cabo de los años, el señor Saval creyó entrever algo que no había entendido nunca.
    Acaso ella...
    IV
Ruborizándose, se levantó conmovido, emocionado, como si treinta años antes hubiera oído en labios de la señora Sandres un «¡te quiero!»




    ¿Seria posible acaso? Esta sospecha que despertaba en su espíritu le torturó. ¿Era posible que a su tiempo no viese, no adivinase nada?
    ¡Oh, si eso fuera cierto, si hallándose tan cerca de la dicha no hubiera sabido aprovecharla!
    Se resolviós. Le ahogaban las dudas. Quería saber la verdad. ¡La verdad!
    Se vistió de prisa, de cualquier modo, pensando:
    «He cumplido sesenta y dos años; ella tiene cincuenta y ocho. Bien puedo permitirme la pregunta.»
    Y salió.
    La casa de Sandres estaba en la otra acera de la misma calle, casi frente a la casa de Saval.
    La criada se extrañó de verle tan temprano.
    —¡Usted por aquí a estas horas, señor Saval! ¿Ha ocurrido algo? 




    Saval contestó:
    —Nada, hija mía. Pero di a la señora que necesito hablar con ella lo antes posible.
    —La señora está en la cocina preparando confituras para el invierno y no está presentable para visitas, como usted puede suponer.
    —Bueno; dile que necesito hacerle una pregunta importante.
    La muchacha se fue y Saval recorría el salón con pasos nerviosos. Se sentía desligado, resuelto en semejante ocasión. ¡Oh! Iba entonces a preguntarle aquello como le hubiera preguntado por una receta de cocina. ¡Tenía ya sesenta y dos años!
    Se abrió la puerta y entró la señora. Era ya una matrona muy abultada, con las mejillas redondas y la risa fácil y sonora. Su gordura no le permitía fácilmente acercar los brazos al talle y elevaba los brazos desnudos y salpicados de almíbar. Al entrar pregunto con inquietud:
    —¿Qué le ocurre a usted, amigo mio; está enfermo?
    Y él respondió:
    —No estoy enfermo, amiga y señora; pero me escarabajea una duda, para mí de mucha importancia, que me oprime el corazón, y vengo a que usted me la resuelva. ¿Promete contestarme con sinceridad?
     Ella sonrió, diciendo:
     —He sido siempre muy sincera. Pregunte.
     —Pues ahí va. Yo he vivido enamorado, queriendo a usted siempre, desde que la vi por vez primera. ¿Usted lo sospechaba?
     Ella contestó, riendo, con algo de la ternura que impregnó en otro tiempo sus palabras:
     —¡Tonto, más que tonto! Lo conocí desde el primer día.
     Saval, temblando, balbució:
     —¿Usted lo conocía? Entonces...
     Y se contuvo. 




    Ella preguntó:
     —Entonces... ¿qué? 




    Saval, decidiéndose, continúo:
     —Entonces, ¿qué pensaba usted? ¿Qué..., qué..., qué me hubiera contestado?
    Ella, riendo mucho, mientras una gota de almíbar se deslizaba por sus dedos, le dijo: 




     —Como usted nada preguntó...¡No era cosa de que yo me declarase!
     Avanzando hacia ella, Saval insistía: 
    —Dígame, dígame... ¿Recuerda usted una tarde, cuando Sandres se durmió sobre la hierba, después de almorzar, y nos fuimos juntos, del brazo, lejos?...
    Se detuvo. La señora no dejaba de reír, mirándole fijamente a ojos.
    —¡Vaya si me acuerdo!
    Saval prosiguió, estremeciéndose:
    —Pues, bueno; si aquel día yo hubiera sido..., yo hubiera sido... más osado..., ¿qué hubiera hecho usted?
    Ella, sonriendo como una mujer dichosa, que no tiene de qué arrepentirse ni desea nada, respondió francamente, con voz clara y una punta de ironía:
    —Hubiera cedido seguramente.
    Y dejándole plantado volvió a cocina.
    V
 Saval salió a la calle aterrado como después de un desastre. Andaba como impulsado por un instinto en dirección al río, sin pensar a dónde iba, mojándose, porque llovía mucho. Su traje chorreaba; su sombrero, deformado. parecía un canal. Y andaba sin descanso hasta llegar al sitio donde almorzaron aquella mañana. El recuerdo lejano le torturaba el corazón.

    Se sentó al pie de los árboles, desnudos ya de hojas, y lloró.


Arrepentimiento
(Añoranza)
(La Felicidad perdida)
Regret (1883) Gil Blas 
 4 de setiembre de 1883 Antología: Toine
Maufrigneuse

AÑOS SESENTA:El “Che” Guevara es “El Cristo” de este milenio (Fotos años 60)

Los años sesenta parecen tan lejos y están tan cerca de lo que soy hoy en día. Viendo la hermosa película de Woody Allen “Paris a media noche” recorrí  mi vida; si no has escrito un excepcional libro, o pintado un gran cuadro o realizado una película de que te sirve haber vivido esos años con tanta intensidad.  “Allen hace así bueno el axioma sobre el que edifica su genial entramado: Vivir, sea cuando sea, es en sí mismo un trabajo insatisfactorio.
Regreso a la película de Woody Allen
“La fábula contemporánea de Woody Allen, Medianoche en París, le permite a Gil Pender, joven y exitoso guionista de Hollywood aspirante a novelista, encontrar una brecha de espacio-tiempo en París que lo lleva a los gloriosos años 20, donde encontrará a Hemingway, Scott Fitzgerald, Grete Stern, Picasso, Man Ray, Matisse, Buñuel entre otros. El joven Lacan seguramente era uno de los que habitaba esa noche.
No puedo como el personaje de Woody Allen encontrar una brecha de espacio-tiempo pero con las fotos que presento; obtenidas  en todas partes intento crear esa atmosfera de mis años 60. Tan cerca y tan lejos; millones de notas, fotos, datos han sepultado ese tiempo. Es difícil ver nítidamente toda la riqueza, sueños y utopías de esa década de oro de la humanidad. Fueron los últimos años de esperanza antes que el cinismo, consumismo y el conformismo se adueñara de cientos y cientos de millones de almas.
Quizás pudiese soñar a panegírico exagerado pero Ernesto “Che Guevara” diseña con su vida , sacrificio y muerte esos años. El “Che” Guevara  es “El Cristo” de este milenio es posible que dentro de 500 años esta comparación pueda parecer objetiva, justa y adecuada. 


Martin Luther King, Jr. (Atlanta15 de enero de 1929 – Memphis4 de abril de 1968) fue un pastor estadounidense de la iglesia bautista2 que desarrolló una labor crucial en Estados Unidos al frente del Movimiento por los derechos civiles para los afroamericanos y que, además, participó como activista en numerosas protestas contra la Guerra de Vietnam y la pobreza en general.
Por esa actividad encaminada a terminar con el apartheid estadounidense y la discriminación racial a través de medios no violentos, fue condecorado con el Premio Nobel de la Paz3 en1964. Cuatro años después, en una época en que su labor se había orientado especialmente hacia la oposición a la guerra y la lucha contra la pobreza, fue asesinado en Memphis, cuando se preparaba para liderar una manifestación.


Aunque el presidente francés Charles de Gaulle negoció con el Frente de Liberación Nacional (FLN), Argelia siguió ensangrentada por la lucha despiadada y brutal entre los independentistas y los colonialistas de derechas.  El coronel Pierre Lagaillarde , dirigente de las tropas francesas rebeldes, se prepara para la rendición.
Pierre Lagaillarde (Courbevoie15 de mayo de 1931) fue uno de los fundadores de la Organisation armée secrète (OAS), un grupo terrorista francés opuesto a la independencia de Argelia.

Sin embargo, De Gaulle, que había llegado al poder como el defensor de la "Argelia Francesa", va a desencadenar el proceso que llevó rápidamente a la independencia. Tras prometer reformas económicas, en 1959 aceptó el principio de la autodeterminación del pueblo argelino. La respuesta de los colonos fue un nuevo levantamiento en enero de 1960 que fracasó por la falta de apoyo militar. En 1961, un golpe militar organizado por cuatro generales, entre ellos Salan y Challe que habían sido jefes del ejército en Argelia, fracasó.
Las negociaciones se iniciaron en mayo de 1961. Mientras la oposición de los colonos se organizó en torno la Organización del Ejército Secreto (Organization de l'Armée Secrète -OAS) que inició una dura campaña terrorista.


Un grupo de soldados franceses supervisan una manifestación del FLN en la casba de Argel, el 14 de diciembre de 1960.
Finalmente se firmaron los Acuerdos de Evian el 18 de marzo de 1962. Una nueva oleada terrorista del OAS no impidió que en julio se celebrara un referéndum en el que las posturas independentistas vencieron abrumadoramente (6,000,000 votos a favor de la independencia y solo 16.000 en contra). Argelia proclamó su independencia e ingresó en la ONU el 8 de octubre de 1962.



LOS AÑOS SESENTA

ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS


1960

  • Un avión espía norteamericano “U2” es abatido el 1 de mayo de 1960 sobre suelo soviético llevándose consigo cualquier esperanza de que se calmasen pronto las tensiones de la guerra fría.
  • Se produce el Gran Terremoto de Chile, dejando al menos 970 muertos y que con 10 grados en la escala de Richter es el más fuerte registrado por el humano mediante sismógrafos.


1961


Puñados de protesta. Manifestantes que llevan las máscaras de Khrushchev y Kennedy
 desfilan delante del consulado ruso en la ciudad de Nueva York el 3 de noviembre 
de 1961. El lema de sus pancartas “MY CLUB IS BIGGER THAN YOURS” 
{”mi club es más grande que el tuyo”) fue provocado porque Rusia reinició las pruebas nucleares.

Un saludo más cordial. Encuentro.  Un del presidente John Kennedy y  Jruschov 
en la embajada de EE.UU  en Viena, junio de 1961. Su aparente  amistad era 
completamente fingida. Dos meses antes, las relaciones entre EE.UU. y
 la URSS alcanzaron el. Un momento de mayor tensión hasta entonces, 
a raíz del incidente de la bahía de Cochinos, en Cuba.

  • John F. Kennedy, toma posesión como presidente de los Estados Unidos.
  • Invasión de Bahía de Cochinos.
  • La Unión Soviética inicia la carrera espacial enviando al primer hombre al espacio (I. Gagarine).
  • La nueva atracción, 1961. Un grupo de turistas sube a lo alto
    de su autobús para mirar al otro lado del recién construido muro
    de Berlín. El muro seguiría allí durante 28 años.

  • Construcción del muro de Berlín.
  • F. Lacob y J. Monod: elucidación de los mecanismos de la regulación genética al nivel celular.
  • Se inicia la Guerra Colonial Portuguesa, afectándose la popularidad y estabilidad del Salazarismo.


1962


Marzo de 1962. Gary Powers, piloto del avión espía U2 que se 
estrelló en la Unió Soviética, testifica ante un comité de las fuerzas aéreas 
estadounidenses en el Senado. Washington D.C.


1963


¿Frió o caliente? Frió. Jruschov y el presidente de Finlandia, 
Urho Kekkonen (izquierda), vestidos para salir de caza, diciembre 
de 1963. Probablemente, cada uno era la presa preferida del otro.

¿Frío o caliente? Caliente. Nikita Jruschov y el presidente de 
Yugoslavia, Josip Tito, comparten la calma de un cálido día 
de verano en el Podgorka, durante una salida en barco a lo 
largo de la costa de Istria el 26 de agosto de 1963. Otra amistad algo tensa


1964

  • Golpe de Estado en Brasil, militares brasileños derrocan al presidente João Goulart.
  • Estados Unidos comienza una intervención abierta en Vietnam, apoyando el régimen de Vietnam del Sur, en guerra contra Vietnam del norte apoyado por la URSS.


1965

  • Traslado de los templos de Abu Simbel(Egipto).
  • Asesinato de Malcolm X el 21 de febrero.


1966

5to Golpe Militar en Argentina. Este golpe dio lugar a una dictadura autodenominada Revolución Argentina


1967


1968


Encuentro del sucesor de Jruschov, Leonid Brezhnev, con el checoslovaco
 Alexander Dubcek durante la  cumbre de Bratislava, el 7 de agosto de 1968. 
A las dos semanas, 1os carros soviéticos aplastaron  el experimento “liberalizador” de Praga.

[1969


ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS SIN UNA FECHA CONCRETA

  • Se empiezan a nacer movimientos sociales como los "hippies" que se harían notar en sus protestas anti-guerra y se esparcirían por todo el mundo.
  • En Latinoamérica los movimientos revolucionarios avanzan, alentados por el ejemplo de la Revolución Cubana.
En EE. UU. se lanza el Apolo 13 (Apollo 13 en inglés). Posteriormente dicha nave sufriría graves problemas técnicos que obligaron a abortar su misión y regresar a la tierra.


DESCOLONIZACIÓN


DEPORTES

En 1962, se inicia el mundial de fútbol en Chile, ganando Brasil. En 1966, se inicia el mundial de fútbol en Inglaterra, ganando el anfitrión.



Algunas notas para escudriñar los míticos años 60







Brigitte Bardot (París28 de septiembre de 1934) es una actriz y símbolo sexual francesade mediados del siglo XX. Junto a Sophia Loren, es una de las pocas supervivientes del cine clásico.
Hija de Louis Pilou Bardot y Anne-Marie Mucel, Brigitte está considerado como un mito erótico de los años 50 y 60. Conocida como BB, su belleza y sensualidad natural comenzaron a mostrarse en la adolescencia, etapa en la que apareció por primera vez en el cine: tenía 18 años, era 1952 y se trata de la película Le trou normand. Ese mismo año, además, se casó con el primero de sus cuatro maridos, el director de cine Roger Vadim. Sería una de las películas dirigidas por su primer marido, Et Dieu... créa la femme (1956) la que la lanzaría a la fama de la mano de Jean-Louis Trintignant. Una de las escenas protagonizadas por Bardot muestra a su personaje bailando descalza sobre una mesa y es considerada como una de las escenas más eróticas de la historia del cine.
Bardot es una de las pocas actrices europeas que han recibido la atención de los medios de comunicación estadounidenses. Cada vez que hacía una aparición pública en los Estados Unidos era perseguida por una horda de periodistas que tomaban nota de todos y cada uno de sus movimientos.

Brigitte representó un movimiento hacia la libertad femenina que acaparó los años 60 en Francia. Pero claro, Brigitte sentiría un abismo de libertad que le producía manifestarse graciosa, simpática, hasta sensual, para no sentirse tan sola. Todo provenía de una gran necesidad de afecto, lleno de desgarradoras depresiones que ocasionalmente la llevaron a intentar varias veces quitarse la vida. Cuando cumplió 50 años dijo: "Lo difícil no es vivir; lo difícil es sobrevivir". Para entonces los animales llenaban su vida.


                                         Al inicio de los años sesenta comenzaron aparecer y circular fotos,diarios,ensayos, libros que documentaron  un aberrante hecho. Durante el siglo XX el internamiento de civiles por parte de los distintos estados se fue haciendo cada vez más frecuente, y alcanzó su clímax antes y durante la Segunda Guerra Mundial con los Campos de concentración de la Alemania Nazi (1933-1945). Se crearon campos de concentración, de trabajo y de exterminio con el fin de mantener presos y exterminar a judíos, disidentes políticos, homosexuales, gitanos,eslavos, Testigos d Jehová, criminales comunes, republicanos españoles emigrados, y demás colectivos calificados como "inferiores" o "traidores" por el ideario nazi.

                           
                                       














Lesley Lawson (n. Neasden, Londres19 de septiembre de 1949) es una supermodelo,actriz y cantante inglesa. Conocida popularmente como Twiggy, se convirtió en un icono de la segunda mitad de los años 1960, incluso fue nombrada como "el rostro de 1966" por el periódico inglés Daily Express.
Desde la quinta y hasta la novena temporada, participó como jurado del reality showAmerica's Next Top Model.
Su singular look aún hoy sigue inspirando a los grandes creadores de moda. Llevar el pelo rubio platino, muy corto y engominado, con raya a un lado, fue una de sus características más rompedoras, una imagen que consiguió gracias a los consejos del estilista Vidal Sassoon. En cuanto a su estilo vistiendo, siempre se recordará a esta pequeña modelo -que mide aproximadamente 1,67 metros de altura- con vestidos cortos, minifaldas de Mary Quant, gafas grandes, pestañas postizas, ojos muy maquillados y medias a la altura de las rodillas, a rayas y de llamativos colores.
Aparte de estos detalles, su físico delgado y de eterna adolescente supuso una revolución, ya que hasta entonces los cánones de belleza tenían como modelo a mujeres de cuerpos curvilíneos, como el de la mítica Marilyn Monroe. Algunas de las maniquís que décadas después han revivido este ‘estilo Twiggy’ son la británica Kate Moss y la francesa Audrey Marnay (aparte de ser mujeres de poco peso, tampoco sobrepasan el 1,70 metros de altura).





















1967 The Beatles publican el album Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, considerado el mejor álbum de todos los tiempos, que cambiaria el curso de la musica.