Conocer el cerebro, entender la mente humana. Cada vez más investigaciones nos están permitiendo comprender cómo funciona el órgano más enigmático del cuerpo. Este conocimiento contribuye a utilizar sus características a nuestro favor, tanto para vivir mejor como para hacerle frente al deterioro cognitivo. Jonathan Benito, divulgador científico, profesor titular e investigador de Neurociencia de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), nos ayuda a ahondar en estos temas.
La investigación en neurociencia ha avanzado de manera exponencial; no obstante, hoy por hoy, el cerebro sigue siendo en gran parte un enigma. Desde su punto de vista, ¿cuáles son los hallazgos más importantes de la neurociencia en los últimos años y cómo podemos aplicarlos a nuestro día a día?
Sí, es cierto que la neurociencia ha experimentado un crecimiento extraordinario, y también, como dices, sigue siendo un enigma. No nos podemos olvidar de un punto casi metafísico que hay detrás, y es que tratar de entender el cerebro es el cerebro tratándose de entender a sí mismo… ¿Es posible? Yo cada vez creo que es tremendamente difícil. Con todo esto, bajo mi punto de vista, uno de los mayores avances ha sido conocer algunos de los mecanismos que subyacen a la plasticidad del cerebro. Concretamente, la confirmación rotunda del proceso de neurogénesis, la formación de nuevas neuronas en estado adulto, en una estructura muy peculiar llamada hipocampo. Que esta neurogénesis se produzca, o no, de forma correcta tiene unas consecuencias importantísimas para nuestra capacidad cognitiva, pero sobre todo para nuestro bienestar emocional. Tanto, que le dediqué hace cinco años un libro entero (Redefine imposible), hablando de qué hábitos podemos incorporar en nuestro día a día para incrementar lo máximo posible esa neurogénesis. Ahí podemos descubrir cómo un paseo por la naturaleza (baño de bosque) o una cantidad de deporte a la semana puede mejorar este proceso, haciendo de nosotros personas más capaces y felices.



