La religión Woke: Anatomía del movimiento irracional e identitario que está poniendo en jaque a Occidente

 


La religión Woke: Anatomía del movimiento irracional e identitario que está poniendo en jaque a Occidente es un influyente ensayo crítico publicado en 2022 por el filósofo y profesor emérito francés Jean-François Braunstein. El autor argumenta que lo comúnmente denominado "wokismo" ha dejado de ser un simple movimiento social de protesta para transformarse en una verdadera religión laica, dogmática e intolerante que amenaza los pilares de la sociedad occidental, la ciencia objetiva y la democracia. [1, 2, 3, 4, 5]

Ejes principales del libro
Braunstein desglosa los dogmas de esta corriente a través de tres pilares fundamentales que considera ataques directos a la realidad y a la razón:
  • Teoría de género: El autor expone que esta doctrina afirma que el sexo biológico y el cuerpo no existen, posicionando la conciencia o el sentimiento interno como la única realidad válida. Advierte sobre las implicaciones de borrar las diferencias biológicas entre hombres y mujeres. [1, 2]
  • Teoría crítica de la raza: El ensayo critica la premisa de que todas las relaciones humanas están regidas por divisiones raciales sistemáticas. Señala que, bajo este dogma, se asume colectivamente que todos los blancos son opresores y que las personas "racializadas" carecen de prejuicios, eliminando la responsabilidad individual. [1, 2]
  • Epistemología del punto de vista: Braunstein denuncia el rechazo a la ciencia objetiva y al método científico universal. El movimiento argumenta que todo conocimiento está condicionado por el origen, raza o género del individuo, descalificando la ciencia tradicional como un constructo colonial y patriarcal. [1, 2, 3]
¿Por qué lo define como una religión?
A diferencia de las ideologías políticas tradicionales, el autor sostiene que el wokismo opera bajo dinámicas puramente religiosas y sectarias: [1]
  • Sin espacio para el debate: Posee un carácter inquisitorial donde la disidencia o la duda se castigan con la excomunión social, también conocida como la "cultura de la cancelación". [1]
  • Concepto de pecado original: El "privilegio blanco" o la pertenencia a un grupo históricamente opresor funciona como una culpa inherente. []
  • Ausencia de perdón: Braunstein subraya que, a diferencia de las religiones tradicionales, esta nueva fe no ofrece redención, salvación ni amnistía, forzando a los señalados a un estado permanente de culpa y arrepentimiento. [, 2]
  • Raíces puritanas: El ensayo rastrea el origen del término woke ("despierto") y argumenta que, lejos de ser un invento filosófico francés, se deriva del puritanismo protestante estadounidense y sus históricos periodos de "gran despertar" religioso. [1]
El libro concluye como una advertencia sobre cómo las élites académicas e institucionales han sustituido la búsqueda del conocimiento por el activismo identitario, erosionando el pensamiento crítico en el mundo occidental. 

Primavera silenciosa Rachel Carson el libro fundacional del movimiento ecologista moderno

 


"Primavera silenciosa" (Silent Spring), publicado en 1962 por la bióloga marina y zoóloga estadounidense Rachel Carson, es considerado el libro fundacional del movimiento ecologista moderno. La obra advierte sobre los efectos devastadores del uso masivo de pesticidas sintéticos en el medio ambiente, especialmente el DDT.

Impacto Central
  • Título: Evoca un futuro donde las aves mueren por envenenamiento y los campos quedan en absoluto silencio durante la primavera. 
  • Tesis principal: El ser humano arriesga su propia supervivencia y la del planeta al intentar dominar la naturaleza mediante la alteración química de los ecosistemas.
  • Consecuencia histórica: Logró la prohibición del DDT para uso agrícola en EE. UU. y motivó la creación de la Agencia de Protección Ambiental (EPA). [1, 2, 3]

Primavera silenciosa

Primavera silenciosa
 
   
 
«Primavera silenciosa», de la bióloga marina y zoóloga estadounidense Rachel Louise Carson (1907-1964), es un libro que es preciso conocer ya que aborda uno de los problemas más graves que produjo el siglo XX: la contaminación que sufre la Tierra.
Utilizando un lenguaje transparente, el rigor propio del mejor análisis científico y ejemplos estremecedores, Carson denunció los efectos nocivos que para la naturaleza tenía el empleo masivo de productos químicos como los pesticidas, el DDT en particular. Se trata, por consiguiente, de un libro de ciencia que va más allá del universo científico para adentrarse en el turbulento mundo de "lo social".
Su trascendencia fue tal que hoy está considerado uno de los principales responsables de la aparición de los movimientos ecologistas a favor de la conservación de la naturaleza. De hecho, «Primavera silenciosa» consiguió lo que pocos textos científicos logran: iluminar nuestros conocimientos de procesos que tienen lugar en la naturaleza y despertar el interés de la sociedad tanto por la ciencia que es necesaria para comprender lo que sucede en nuestro planeta, como por la situación presente y futura de la vida que existe en él.

Sobre los signos de puntuación – Theodor Adorno

 


En este ensayo profundo y agudo, Theodor W. Adorno examina los signos de puntuación como algo mucho más que meros auxiliares gramaticales: los presenta como figuras con fisonomía propia, huellas de la historia y puntos de encuentro entre el lenguaje y la música. Con ejemplos que van desde la literatura alemana del siglo XIX hasta el Expresionismo, pasando por Proust y Marx, Adorno reflexiona sobre cómo la puntuación refleja la vitalidad o decadencia del pensamiento, y cómo su uso—y abuso—revela la relación del escritor con el lenguaje, la autoridad y la verdad. Un texto esencial para entender la dimensión estética y filosófica de los signos que articulan nuestra escritura.

Cuanto menos significan o expresan los signos de puntuación, tomados de forma aislada, y cuanto más constituyen el polo opuesto en el lenguaje a los nombres, tanto más adquiere cada uno de ellos un estatus fisiognómico definitivo propio, una expresión propia, que no puede separarse de su función sintáctica pero que de ninguna manera se agota en ella. Cuando el héroe de la novela de Gottfried Keller Der grüne Heinrich fue preguntado sobre la letra mayúscula alemana P, exclamó: “¡Eso es Pumpernickel!” Esa experiencia es ciertamente válida para las figuras de puntuación. Un signo de exclamación parece un dedo índice levantado en advertencia; un signo de interrogación parece una luz intermitente o el parpadeo de un ojo. Dos puntos, dice Karl Kraus, abren la boca de par en par: ay del escritor que no los llene con algo nutritivo. Visualmente, el punto y coma parece un bigote caído; incluso soy más consciente de su sabor a caza. Con astucia campesina y satisfecha de sí misma, las comillas alemanas se chupan los labios.

Todos ellos son señales de tráfico; en última instancia, las señales de tráfico se modelaron a partir de ellos. Los signos de exclamación son rojos, los dos puntos verdes, las rayas ordenan detenerse. Pero el Círculo de Stefan George se equivocó al tomarlos por marcas de comunicación por esta razón. Al contrario, son marcas de la expresión oral; en lugar de servir diligentemente al intercambio entre el lenguaje y el lector, sirven, jeroglíficamente, a un intercambio que tiene lugar en el interior del lenguaje, a lo largo de sus propios caminos. Por lo tanto, es superfluo omitirlos por considerarlos superfluos: entonces simplemente se ocultan. Cada texto, incluso el más densamente tejido, los invoca por iniciativa propia—espíritus amistosos cuya presencia incorpórea nutre el cuerpo del lenguaje.

Odiseo. el triunfo de lo humano Carlos Raul Hernandez

Nolan elimina cualquier romance de la secuencia Odiseo-Circe, entre otras para no frivolizarlo. El héroe había tomado molly, el antídoto, y supera su embrujo.

09/08/2026

El Mundo de Odiseo es una gran obra pequeña, resplandeciente, fitness, de Moses Finley, jurista, sociólogo e historiador americano-británico. La escarbé y a otros autores que derogaban de hecho “el etapismo” metafísico en la historia, la cadena teleológica hacia alguna parte, que privilegiados son capaces de avizorar. Finley me llevó a Colin Renfrew (acaba de morir a sus primeros cien años), autor de otra roca, La emergencia de la civilización; al conocido Karl Polanyi, de Comercio y mercado en los grandes imperios, y al muy abusado por mí, Auge y caída de las grandes naciones de Paul Kennedy. La “etapas” del “materialismo histórico” quedan de metafísica burlesque. Lejos de lo que se cree, desde 2000 a. C., al Egeo lo rodearon grandes civilizaciones de alto nivel técnico-artístico.

SOBRE LA EFICACIA MIBELIS ACEVEDO DONÍS

 La plasticidad, la flexibilidad, la elasticidad y reducción de la fricción serán, por tanto, condiciones necesarias para una transición democrática, pero no suficientes.


08/08/2026 

Un texto de François Jullien resulta especialmente interesante para analizar la acción del liderazgo en momento de crisis histórica e irresolución. En su Conferencia sobre la eficacia (2006) el autor reconstruye la tradición europea, de Platón a Clausewitz, para concebir la eficacia como la aplicación de una forma ideal, previamente trazada, sobre una realidad que se le resiste. Primero el modelo, el objetivo, el telos. Después, la voluntad que lo impone a la materia recalcitrante. En contraste, la tradición china que se despliega desde Sun Tzu a los taoístas, dice también Jullien, no parte de un objetivo sino de una situación: no se proyecta un fin, se detecta un potencial y se le deja madurar, del mismo modo en que un campesino no estira el brote sino que remueve la tierra a su alrededor. Una responde a la eficacia del general que traza un plan de batalla con antelación. La otra, a la eficiencia del labrador que no ve crecer la planta, pero comprueba un día que el fruto está por caer. En ese sentido, podríamos plantear una versión más modesta pero no menos desafiante de la misma alternativa para pensar el tránsito hacia la democracia… ¿Se transita por modelización o por maduración? ¿Se impone un desenlace o se lo deja venir?

Prólogo de prólogos Jorge Luis Borges



Prólogo de prólogos

(...)
Al revisar este volumen, descubro en él la hospitalidad de aquel otro, hoy tan razonablemente olvidado. El humo y fuego de Carlyle, padre del nazismo, las narraciones de un Cervantes que no había acabado aún de soñar el segundo Quijote, el mito genial de Facundo, la vasta voz continental de Walt Whitman, los gratos artificios de Valéry, el ajedrez onírico de Lewis Carroll, las eleáticas postergaciones de Kafka, los concretos cielos de Swedenborg, el sonido y la furia de Macbeth, la sonriente mística de Macedonio Fernández y la desesperada mística de Almafuerte, hallan aquí su eco. He releído y vigilado los textos, pero el hombre de ayer no es el hombre de hoy y me he permitido posdatas, que confirman o refutan lo que precede.
Que yo sepa, nadie ha formulado hasta ahora una teoría del prólogo. La omisión no debe afligirnos, ya que todos sabemos de qué se trata. El prólogo, en la triste mayoría de los casos, linda con la oratoria de sobremesa o con los panegíricos fúnebres y abunda en hipérboles irresponsables, que la lectura incrédula acepta como convenciones del género. Otros ejemplos hay -recordemos el memorable estudio que Wordsworth prefijó a la segunda edición de sus Lyrical Ballads- que enuncian y razonan una estética. El prefacio conmovido y lacónico de los ensayos de Montaigne no es la página menos admirable de su libro admirable. El de muchas obras que el tiempo no ha querido olvidar es parte inseparable del texto.
El prólogo, cuando son propicios los astros, no es una forma subalterna del brindis; es una especie lateral de la crítica. No sé qué juicio favorable o adverso merecerán los míos, que abarcan tantas opiniones y tantos años.
La revisión de estas páginas olvidadas me ha sugerido el plan de otro libro más original y mejor, que ofrezco a quienes quieran ejecutarlo. Pienso que exige manos más diestras y una tenacidad que ya me ha dejado. Carlyle, hacia mil ochocientos treinta y tantos, simuló en su Sartor Resartus, que cierto profesor alemán había dado a la imprenta un docto volumen sobre la filosofía de la ropa y lo tradujo parcialmente y lo comentó, no sin algún reparo. El libro que ya estoy entreviendo es de índole análoga. Constaría de una serie de prólogos de libros que no existen. Abundaría en citas ejemplares de esas obras posibles. Hay argumentos que se prestan menos a la escritura laboriosa que a los ocios de la imaginación o al indulgente diálogo; tales argumentos serían la impalpable sustancia de esas páginas que no se escribirán. Prologaríamos, acaso, un Quijote o Quijano que nunca sabe si es un pobre sujeto que sueña ser un paladín cercado de hechiceros o un paladín cercado de hechiceros que sueña ser un pobre sujeto. Convendría, por supuesto, eludir la parodia y la sátira, las tramas deberían ser de aquellas que nuestra mente acepta y anhela
Buenos Aires, 26 de noviembre de 1974.
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Síndrome de Tourette: qué es, por qué aparece y cómo afecta a quienes lo padecen

El síndrome de Tourette es una condición neurológica caracterizada por la presencia de tics motores y vocales

El síndrome de Tourette es una condición neurológica caracterizada por la presencia de tics motores y vocalesPexels
Dra. Àngels Bayés

Mucho más que los tics

¿Por qué aparece?

Dra. Àngels Bayés

¿Tiene tratamiento?

La comprensión también forma parte del tratamiento