Premio Nobel de Literatura para la canadiense Anne Carson LIBROS AQUI

 

La escritora ha revolucionado el lenguaje poético y se considera que alcanzó en su escritura la intensidad y solvencia intelectual, recibiendo también el premio T. S. Eliot y el Pen Award

La lectura se propaga mediante la lectura, Elias Canetti

 


El corazón secreto del reloj

El corazón secreto del reloj
 
   
Generos:    
 
Con El corazón secreto del reloj, que abarca de 1973 a 1985, Canetti completa sus aforismos publicados bajo el título La provincia del hombre (aquéllos iban de 1942 a 1972). Se trata esta vez de la década durante la cual escribió su autobiografía en tres tomos (La lengua absuelta, La antorcha al oído y El juego de ojos), acerca de los que aquí reflexiona, se pregunta y habla. También toca, en breves ensayos, la obra de Jakob Burckhardt, Cézanne, el Ajax de Sófocles y el Lear de Shakespeare.
Son textos más breves aún, más concentrados, más agudos. En ellos Canetti se muestra también más personal, más íntimo. La sabiduría, los valores, el destino, la ironía, lo grotesco, son elementos de la indagación corrosiva e implacable de toda una vida dedicada a dar nuevas respuestas a nuevas preguntas.





En mí la lectura se propaga mediante la lectura, jamás obedezco a estímulos externos, o sólo después de mucho tiempo. Deseo descubrir lo que leo. El que me recomienda un libro me lo quita de las manos, el que lo alaba, me priva de su lectura durante años. Sólo confío en los espíritus que realmente venero. Ellos pueden recomendarme cualquier cosa para despertar mi curiosidad, basta con que citen algo en un libro. Pero sobre lo que otros citan con sus ligeras lenguas pesa una especie de maldición muy eficaz. Por eso he tenido dificultades en dar con los grandes libros, ya que lo realmente grande ha pasado a ser objeto de un culto generalizado. La gente va proclamándolos, como los nombres de sus héroes, y al llenarse la boca con ellos —desean saciarse— arruinan lo que me resultaría tan importante conocer.

Elias Canetti
El suplicio de las moscas
Traducción: Cristina García Ohlrich
Editorial: Anaya & Mario Muchnick

Foto: Elias Canetti

https://calledelorco.com/2023/11/22/la-lectura-se-propaga-mediante-la-lectura-elias-canetti/

Los combates de verdad, Roberto Bolaño

 Roberto Bolaño

Una noche Amalfitano le preguntó, por decir algo mientras el joven buscaba en las estanterías, qué libros le gustaban y qué libro era aquel que en ese momento estaba leyendo. El farmacéutico le contestó, sin volverse, que le gustaban los libros del tipo de La metamorfosis, Bartleby, Un corazón simple, Un cuento de Navidad. Y luego le dijo que estaba leyendo Desayuno en Tiffanys, de Capote. Dejando de lado que Un corazón simple y Un cuento de Navidad eran, como el nombre de este último indicaba, cuentos y no libros, resultaba revelador el gusto de este joven farmacéutico ilustrado, que tal vez en otra vida fue Trakl o que tal vez en ésta aún le estaba deparado escribir poemas tan desesperados como su lejano colega austriaco, que prefería claramente, sin discusión, la obra menor a la obra mayor.  Escogía La metamorfosis en lugar de El proceso, escogía Bartleby en lugar de Moby Dick, escogía Un corazón simple en lugar de Bouvard y Pécuchet, y Un cuento de Navidad en lugar de Historia de dos ciudades o de El Club Pickwick. Qué triste paradoja, pensó Amalfitano. Ya ni los farmacéuticos ilustrados se atreven con las grandes obras, imperfectas, torrenciales, las que abren camino en lo desconocido. Escogen los ejercicios perfectos de los grandes maestros. O lo que es lo mismo: quieren ver a los grandes maestros en sesiones de esgrima de entrenamiento, pero no quieren saber nada de los combates de verdad, en donde los grandes maestros luchan contra aquello, ese aquello que nos atemoriza a todos, ese aquello que acoquina y encacha, y hay sangre y heridas mortales y fetidez.

Roberto Bolaño
2666
Editorial Anagrama

Foto: Roberto Bolaño

https://calledelorco.com/2024/07/15/los-combates-de-verdad-roberto-bolano/

Los escritores a los que podía elogiar de todo corazón, T.S. Eliot

T.S. Eliot

Ahora bien, en casi todo lo que hoy he dicho, me he esforzado por circunscribirme a la parte de mi prosa crítica que podría definirse con la mayor aproximación como «crítica literaria». Si me lo permiten, voy a resumir las conclusiones a que he llegado después de releer todo lo que, entre mis escritos, podía quedar comprendido con esta designación. He descubierto que lo mejor de mi obra está dentro de unos límites bastante estrechos, porque, en mi opinión, mis mejores ensayos son los consagrados a escritores que influyeron en mi poesía; como es natural, la mayoría de esos escritores eran poetas. Y, a medida que pasan los años, sigo teniendo la máxima confianza en esa parte de mi labor crítica que se refiere a escritores a los que estaba agradecido y a los que podía elogiar de todo corazón. Y en cuanto a las frases de generalización que he citado tantas veces, estoy convencido de que su fuerza proviene de que constituyen intentos para resumir, en forma conceptual, una experiencia directa e intensa de la poesía con la que sentía mayor afinidad.

Es arriesgado, y quizás presuntuoso, que generalice sobre la base de mi propia experiencia, incluso con respecto a críticos que pertenecen a mi mismo género, es decir, escritores primordialmente de creación, pero que reflexionan sobre su propia vocación y sobre la obra de otros. Reconozco que estoy mucho más interesado en lo que otros poetas han escrito sobre poesía que en lo que han dicho de ella los críticos que no son poetas. He sugerido también que es imposible rodear con una cerca a la crítica literaria para separarla de la crítica en otros aspectos, y que no puede prescindirse por entero de los juicios morales, religiosos y sociales. El que esos juicios y el mérito literario puedan valorarse en un aislamiento completo es la ilusión de los que creen que el mérito literario, por sí solo, basta para justificar la publicación de un libro que, de no poseer ese mérito, podría ser condenado por razones morales. Pero cuando estamos más cerca de la crítica literaria pura es con la crítica de los artistas que escriben acerca de su propio arte; y me refiero a este respecto a Johnson, Wordsworth y Coleridge. (El caso de Paul Valéry constituye un caso especial.) En otros tipos de crítica, el historiador, el filósofo, el moralista, el sociólogo, el gramático pueden desempeñar un papel destacado, pero en la medida que la crítica literaria es puramente literaria, creo que la crítica de los artistas que escriben sobre su arte tiene una mayor intensidad y encierra una mayor autoridad, aunque el ámbito de competencia del artista sea mucho más restringido. Personalmente, estimo que he hablado con autoridad (si es que esta expresión no sugiere arrogancia) sólo de aquellos autores —poetas y muy pocos prosistas— que han influido en mí; que incluso merezco una seria consideración en lo que he escrito sobre poetas que no influyeron en mí, y que mis opiniones sobre autores cuya obra me repele puede ser —por no decir más— sumamente discutibles. Y debo recordarles una vez más, para terminar, que he centrado la atención sobre mi crítica literaria en lo que tiene de literaria, y que sería un ejercicio totalmente distinto de examen de conciencia un estudio de mis creencias religiosas, sociales, políticas o morales, y de aquella gran parte de mis escritos en prosa que se ocupan directamente de esas creencias. Pero confío en que lo que hoy he dicho haya puesto de manifiesto las razones por las que, a medida que el crítico va envejeciendo, sus críticas pueden estar menos inflamadas de entusiasmo, pero están imbuidas de un interés más amplio y —así lo espera uno, al menos— de mayor prudencia y humildad.

T.S. Eliot
Criticar al crítico
Traducción: Manuel Rivas Corral
Alianza Editorial

Foto: T.S. Eliot

https://calledelorco.com/2024/07/25/los-escritores-a-los-que-podia-elogiar-de-todo-corazon-t-s-eliot/

Cuatro líneas de resistencia contra toda desesperación, Primo Levi

 

De todos modos, aun convencido de que una elección como ésta no puede ser exhaustiva ni dar al lector (que las desee) las claves del autor, al componer el volumen me he dado cuenta de que la empresa no me iba a salir tan económica. No se trata de algo superficial ni gratuito, no es un juego de sociedad. Curiosamente, me he sentido más expuesto al público, más descubierto, al practicar esta selección que al escribir mis propios libros. A medio camino, me he sentido desnudo, y bajo las impresiones opuestas del exhibicionista, que desnudo se encuentra bien, y del paciente en la camilla a la espera que el cirujano le abra la barriga; o más bien, en acto de abrírmela yo mismo, como Mahoma en el noveno círculo dantesco según la ilustración de Doré, en la que, por otra parte, la complacencia masoquista del condenado resulta evidente.

No habría previsto, ciñéndome al trabajo, que entre los autores preferidos no se hallara ni un farsante, ni una mujer, ni alguien perteneciente a culturas no europeas; que mi experiencia en los campos de exterminio pesara tan poco; que los magos prevalecieran sobre los moralistas, y éstos sobre los lógicos ¿Qué le vamos a hacer? Explicar el porqué de todo ello ya no es cosa mía. El lector que tenga ganas podrá atravesar el umbral y echar una ojeada al ecosistema que se aloja en mis tripas sin levantar sospechas: saprofitos, pájaros diurnos y nocturnos, mariposas, grillos y moho.

Mia Couto Cada hombre es una raza

 António Emílio Leite Couto, conocido como Mia Couto, (Beira, 5 de julio de 1955) es un escritor mozambiqueño.

En 1972 se instaló en Maputo y empezó a estudiar Medicina al tiempo que se iniciaba en el periodismo. Abandonó los estudios para dedicarse plenamente a la escritura. Más adelante estudió Biología, profesión que ejerce en la actualidad. Ha sido director de la Agencia de Información de Mozambique, de la revista Tempo y del diario Notícias de Maputo.

Su carrera literaria se inicia en 1983, con el libro de poemas Raiz de Orvalho, al que siguió, en 1986, su primer libro de cuentos, Vozes Anoitecidas Ha publicado crónicas, relatos breves y varias novelas. Está traducido a varios idiomas, entre ellos el español, catalán, sueco, francés, alemán e italiano.

En 1999 Mia Couto recibió el Premio Virgílio Ferreira, por el conjunto de su obra.

En 2013 ganó el Premio Camões por su "vasta obra de ficción caracterizada por la innovación estilística y la profunda humanidad".


Cada hombre es una raza

Cada hombre es una raza
 
   
Autor:
Generos:    
 

Cuentos de encuentros y desencuentros entre la cultura africana y el racionalismo occidental, entre las tradiciones mágicas y el modernismo escéptico, entre la fantasía y la leyenda. Estos relatos nos hablan de la ternura de la pasión, de los prejuicios racistas, de las fronteras entre la aldea y el resto del mundo, del contraste entre los colonizadores y los colonizados, o de la venganza última de una esposa engañada. Mia Couto transforma en literatura viva el habla popular y la historia cotidiana de los habitantes de Mozambique en esta colección de historias que despliegan todo el colorido y la magia del continente africano..

La pirámide de Maslow Pierre Pichère

 


La pirámide de Maslow de Pierre Pichère es un libro de divulgación empresarial que analiza de manera práctica la famosa teoría de la motivación humana desarrollada por el psicólogo Abraham Maslow en 1943. Publicado dentro de la conocida colección En 50 minutos - Economía y empresa, el texto funciona como una guía rápida orientada al mundo comercial, el desarrollo organizacional y el marketing.

Conceptos clave del libro

Pichère estructura su análisis abordando tres ejes fundamentales de la teoría:

• La Jerarquía de 5 Niveles: Explica detalladamente cómo se estructuran las necesidades del ser humano desde la base hacia la cima:

1. Fisiológicas: Supervivencia básica (comer, dormir, respirar).

2. Seguridad: Estabilidad física, laboral y financiera.

3. Afiliación / Sociales: Sentido de pertenencia, amistad y afecto.

4. Reconocimiento / Estima: Autoestima, respeto y valoración de los demás.

5. Autorrealización: Desarrollo del máximo potencial personal y profesional.

• Un Enfoque Dinámico: A diferencia de la creencia popular de que se debe completar un nivel al 100% antes de avanzar al siguiente, el libro destaca que se trata de un modelo dinámico e interconectado. Las motivaciones cambian de forma fluida según el contexto del individuo.

• Aplicación en el Marketing y los Negocios: El núcleo del libro es utilitario. Enseña a usar la pirámide para categorizar las necesidades de los clientes potenciales, diseñar mejores campañas publicitarias, adaptar productos al mercado y fidelizar a la audiencia mediante la resolución de sus necesidades insatisfechas.

• Límites y Críticas: El autor también examina de manera objetiva los puntos débiles del modelo, como su etnocentrismo (diseñado bajo una visión muy occidental) y la rigidez con la que se aplica en ocasiones


La pirámide de Maslow

La pirámide de Maslow
 
   
 
La pirámide de Maslow, también llamada pirámide de las necesidades o jerarquía de las necesidades humanas, presenta un modelo de definición de las necesidades del ser humano, desde las funciones más elementales (comer, dormir, etc.) hasta las más complejas (culturizarse, practicar un deporte o un arte, etc.). Empezando por la base, se trata, en concreto de cinco necesidades: fisiológicas, de seguridad, de afiliación, de reconocimiento o de estima y de autorrealización.
Aunque Maslow era psicólogo, su modelo se emplea en economía y en el mundo de la empresa, pero sobre todo en el ámbito del márketing. Con su pirámide de las necesidades, Maslow propone un medio simple y eficaz para distinguir las diferentes necesidades del hombre. Se trata, en realidad, de un modelo dinámico y no de una simple pirámide jerárquica, ya que… ¿nos preocupa la seguridad de nuestros bienes cuando no tenemos nada para comer? ¿Nos preocupamos por el amor al prójimo si nos rodea una banda de ladrones? Descubre gracias a esta guía todos los secretos de la pirámide de Maslow e impulsa tu negocio.
Te ofrecemos las claves para:
• aplicar la pirámide de Maslow y ser capaz de categorizar las necesidades de tus clientes potenciales y adaptarte a ellas;

• mejorar la eficiencia de tus campañas de márketing y aumentar exponencialmente tus ventas;

• adaptar tus productos a las necesidades de los clientes para lograr su satisfacción y fidelidad;

Michel Foucault una de las figuras intelectuales más influyentes del siglo XX LIBROS

 Michel Foucault (1926–1984) fue un destacado filósofo, historiador de las ideas, crítico literario y teórico social francés. Es ampliamente considerado como una de las figuras intelectuales más influyentes del siglo XX, conocido por sus análisis críticos de las instituciones sociales —especialmente la psiquiatría, la medicina, las ciencias humanas y el sistema carcelario— así como por sus teorías sobre la relación entre el poder y el conocimiento.

Conceptos Clave de su Pensamiento

• El Poder-Saber: Foucault argumentaba que el conocimiento y el poder están intrínsecamente unidos. No existe un conocimiento neutral u objetivo; el saber es creado por estructuras de poder para ejercer control, y a su vez, el poder utiliza el saber para legitimarse.

• Biopolítica y Biopoder: Términos que describen cómo los Estados modernos regulan, controlan y administran los cuerpos de la población (la salud, la natalidad, la longevidad) como una forma de control político.

• Instituciones Disciplinarias: Analizó cómo hospitales, escuelas, cuarteles y prisiones funcionan de manera similar para moldear el comportamiento de los individuos, transformándolos en sujetos "dóciles y útiles".

• El Panoptismo: Inspirado en el diseño arquitectónico de una prisión ideal de Jeremy Bentham (el panóptico), Foucault utilizó este concepto como metáfora de la sociedad de vigilancia moderna, donde las personas se comportan de acuerdo a las normas porque se sienten constantemente observadas.

Obras Principales

• Historia de la locura en la época clásica (1961): Examina cómo la sociedad occidental ha definido, marginado y cambiado su percepción de la "locura" a lo largo de los siglos.

• Las palabras y las cosas (1966): Un estudio arqueológico de las ciencias humanas que explora cómo las estructuras del pensamiento (epistemes) cambian radicalmente de una época a otra.

• Vigilar y castigar (1975): Una de sus obras más famosas, donde analiza la transición de los castigos físicos públicos (como la tortura) a los métodos de vigilancia y disciplina del sistema carcelario moderno.

• Historia de la sexualidad (publicada en varios volúmenes desde 1976): Una exploración de cómo el sexo y la sexualidad se convirtieron en objetos de análisis científico y mecanismos de control de la conducta social, en lugar de ser meramente reprimidos.

Un diálogo sobre el poder y otras conversaciones

Un diálogo sobre el poder y otras conversaciones
 
   
 

Las ideas y las obras de Michel Foucault sobre las dimensiones represivas de las instituciones sociales, desde el tratamiento de la locura hasta las formas cristalizadas de la sexualidad, pasando por los sistemas judiciales y penitenciarios, vienen ejerciendo sin tregua una notable influencia sobre los movimientos de opinión contemporáneos. Este volumen recoge siete conversaciones seleccionadas y prologadas por Miguel Morey, en las que Foucault (1926-1984) desempeña el papel de protagonista y que permiten una primera aproximación a su pensamiento: «Un diálogo sobre el poder» (donde reflexiona, con Gilles Deleuze como interlocutor, sobre las relaciones entre política y teoría), «Sobre la justicia popular», «A propósito del encierro penitenciario», «Poderes y estrategias» (en torno a los mecanismos de dominación y a la realidad del Gulag), «Encierro, Psiquiatría, Prisión», «Verdad y Poder» y «No al sexo rey».


Historia de la locura en la época clásica

Historia de la locura en la época clásica
 
   
Generos:       
 
Clásico entre los clásicos modernos, este ensayo construye una historia de la razón a partir de la historia de la locura, buscando en ambas las constantes que definen su entorno cultural. Este hecho, que modifica profundamente el perfil interior de la experiencia occidental, es el objeto de la mirada de Michel Foucault.


Vigilar y castigar

Vigilar y castigar
 
   
Generos:    
 

Obra maestra de la criminología y el pensamiento crítico, donde Michel Foucault reflexiona sobre el sistema penal moderno y se pregunta de dónde proviene la extraña práctica de encerrar para corregir, que figura en los códigos penales de la época moderna. Durante el siglo XIX, advierte Foucault, el castigo físico fue abandonado y la condena social comenzó a regirse por el encierro del cuerpo. Así, se construyeron cárceles y se abandonaron las prácticas de los suplicios públicos para poder, en lo sucesivo, corregir las almas en prisiones especialmente diseñadas. Foucault analiza en esta obra el proceso de este cambio, donde el cuerpo del condenado deja de ser el objeto de castigo mediante suplicios populares, para dar lugar a la corrección del alma. El condenado es encerrado, vigilado y controlado en un sistema que termina abarcando a otras instituciones sociales como el hospital, los psiquiátricos, las fábricas, las instituciones educativas, los asilos, etc. Son los niños, los locos y los ancianos los que están bajo esta vigilancia y control, quienes conforman lo que el autor denomina la sociedad disciplinaria.


El origen de la hermenéutica de sí

El origen de la hermenéutica de sí
 
   
Generos:          
 
¿De dónde viene ese impulso que nos lleva a buscar la verdad dentro de nosotros mismos, a conocernos y verbalizar ese conocimiento ante otros? Esta práctica de desciframiento, de bucear en los propios pensamientos y sentimientos para someterlos a una interpretación ilimitada, que Foucault llama «hermenéutica de sí», es el eje de las dos conferencias y de las dos intervenciones reunidas en este libro, que tuvieron lugar en los Estados Unidos en 1980 y han sido recientemente publicadas en Francia.
Ellas marcan un momento decisivo en el proyecto de trazar una genealogía del sujeto. Foucault muestra cómo se constituyó históricamente el tan mentado sujeto moderno y cómo no basta con tener en cuenta las técnicas de dominación o coerción (en hospitales, asilos, prisiones), sino que es necesario incorporar también las «técnicas de sí», los modos en que el sujeto actúa sobre sí mismo, sobre su propio cuerpo, su «alma» y sus conductas.
En exposiciones orales que exhiben una argumentación tan rigurosa como límpida y fluida, rastrea en los textos de la Antigüedad grecorromana y del cristianismo primitivo las técnicas que ligan el sujeto a su verdad. Describe cómo funcionan el examen de sí, la dirección de conciencia y la confesión. Y advierte una oposición, una discontinuidad radical, entre la tradición socrática del «conócete a ti mismo», que no buscaba extraer una verdad oculta en el fondo del sujeto, sino ayudarlo a reconocer cómo podría actuar mejor, y el precepto cristiano «confiesa a tu guía espiritual cada uno de tus pensamientos», que insta a escrutar los secretos más hondos y a una obediencia y automortificación constantes por las faltas cometidas. Es aquí, en esta discontinuidad marcada por la confesión cristiana, donde Foucault sitúa el origen de esa hermenéutica de sí que atravesará luego las instituciones judiciales, médicas, psicoanalíticas y psiquiátricas, y que se nos propone incluso hoy.
Estas conferencias no sólo sirven como una vía de acceso a los últimos cursos y libros de Foucault, sino como una pieza fundamental en su proyecto ético-político de desandar una hermenéutica de sí que puede cerrar el paso a la posibilidad de vivir de otra manera, de ir más allá de los límites que parece imponernos nuestra herencia histórica.