Publicado el 12 Abr 2007 //
Tabla de contenidos
1 Resumen
2 Introducción
3 La base electoral del lobby
4 La influencia del lobby en la política exterior de Israel
5 Algunas reflexiones sobre el futuro
1. Resumen
En marzo de 2006 la publicación del artículo de J. Mearshheimer y S. Walt “The Israel Lobby and US Foreign Policy” causó gran polémica tanto interna como internacionalmente por la tesis que desarrollaba: defender los intereses de Israel tal como hace EEUU en la actualidad no se encuadra en el interés nacional de EEUU y a veces va en contra de éste. El autor del presente análisis elabora estas ideas valorándolas de manera crítica, no exenta, a su vez, ni de controversia ni del debido rigor. Los principales temas que aborda son la actuación del lobby judío en los EEUU y su base electoral, destacando el apoyo de los grupos religioso-políticos evangélicos y políticos neoconservadores, así como la incidencia negativa que, paradójicamente, el éxito de la actuación del lobby causa en Israel (puesto que cobija la persecución de objetivos que sin la intervención de EEUU se percibirían claramente como irrealistas).
2. Introducción
En marzo de 2006 se publicó en The London Review of Books un trabajo titulado “El lobby israelí y la política exterior de Estados Unidos.[1]Sus autores son dos prestigiosos miembros de la comunidad académica norteamericana: John Mearsheimer, profesor de ciencia política en la Universidad de Chicago, y Stephen Walt, decano de la Escuela de Administración John Kennedy de la Universidad de Harvard. Con pocos días de diferencia, el ensayo se publicaba también en la página web de esta universidad acompañado, esta vez, de un amplia batería de citas y de abundante documentación, referencias, etc.
La obra de Mearsheimer y Walt provocó en EEUU una polémica quizá sin precedente tratándose de una publicación académica. Hay que remontarse a 1993, cuando Foreign Affairs publicó “El choque de civilizaciones” de Huntington para encontrar un eco similar.
Decenas (¿centenas?) de artículos aparecieron en diarios y revistas de actualidad o especializadas. La mayoría apasionados, contrarios y críticos. La minoría ecuánime. Pocos, muy pocos, a favor de sus autores. Entre los ecuánimes quiero destacar el publicado por Michael Massing [2].
Tuve ocasión de conversar con John Mearsheimer en Barcelona en junio de 2006, quien me relató la génesis de su obra: cuatro meses antes de comenzar la guerra de Irak, la revista Atlantic Monthly les encargó un trabajo sobre la política exterior norteamericana y su apoyo a Israel. La publicación, pues, no es una consecuencia de la guerra de Irak aunque la recoge. Según me confesó Mearsheimer, uno de los motivos fundamentales por los que aceptaron este reto fue el recuerdo de la humillación pública infligida en 2002 por Sharon y el lobby israelí al presidente Bush. En efecto, en abril de 2002 las fuerzas de defensa israelíes (FDI) lanzaron en Cisjordania la operación militar “Escudo protector”. Bush pidió la retirada inmediata del ejército israelí. El lobby se puso de inmediato en movimiento presionando sucesivamente a Powell y al mismo Bush hasta que éste último cambió de rumbo y dejó de exigir la retirada israelí de Cisjordania. La Casa Blanca escenificó el cambio al declarar que “Sharon es un hombre de paz”.[3]

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