El economista y sociólogo Andrés Villena es autor de 'Las élites que dominan España' (Libros del K.O), un ensayo repleto de verdades incómodas que el Grupo Planeta desechó publicar en el último momento.
Jorge Otero Madrid-01/03/2026
El poder en España se rige por la máxima lampedusiana de que todo tiene que cambiar para que nada cambie. Al igual que la materia, ni se crea ni se destruye. Pero tampoco se transforma del todo: como mucho se transmite, en algunos casos se hereda y en otros se negocia. En España, el verdadero poder siempre ha estado en manos de unas reducidas élites —políticas, tecnocráticas y económicas— que han sabido traspasarlo de generación en generación a través de un pacto tácito. No importa la época, no importa quien gobierne: las redes de poder en España se vertebran siempre igual y permanecen en las mismas manos, en las de unas élites que cada cierto tiempo renuevan sus caras para garantizarse su continuidad.
Esta es la tesis principal del ensayo Las élites que dominan España (Libros del K.O.), firmado por Andrés Villena Oliver, profesor de Economía Aplicada en la Universidad Complutense de Madrid y doctor en Sociología por la Universidad de Málaga. El libro es la culminación de años de investigación del autor sobre las redes de poder en España, su configuración y su funcionamiento. Aunque la obra iba a lanzarla Ariel, perteneciente al grupo Planeta, en el último momento la editorial optó, sin más explicaciones, por meterlo en un cajón. La editorial independiente Libros del K.O. recogió el guante y el ensayo ya está en las librerías.
Villena retrata con precisión de cirujano a las élites que han dominado, dominan y dominarán España. El autor parte del año 1939, en el momento histórico que terminó la Guerra Civil y surgió la dictadura franquista (aunque en realidad podríamos remontarnos siglos atrás y detectaríamos una continuidad histórica en esas élites), para analizar la estructura de poder que ha dirigido el país en los últimos 90 años y que, sostiene Villena, en lo esencial sigue siendo la misma, pese a alguna actualización de la misma (como si de un software se tratara).
En ese panorámica de las élites españolas que dibuja Villena destacan tres elementos, tres características que no han cambiado en casi un siglo: una red de poder que incluye a dirigentes políticos, cargos estatales y tecnócratas vinculados a la Administración Pública —altos funcionarios, abogados del Estado, técnicos comerciales, etcétera—, de la que entran y salen a través de las puertas giratorias; el capital y el dinero, sobre todo la banca; y, finalmente, lo que Villena define como "un discurso legitimador" que hace aceptable esa dominación ante los ojos de la ciudadanía. Ese discurso, sin embargo, no tendría ninguna resonancia sin la inestimable ayuda de los medios de comunicación, la tercera pata de esa alianza.
Villena explica cómo funciona esa triple red: "El capital, las grandes corporaciones y la banca necesitan unos rectores del Estado que gestionen la economía para que produzcan plusvalía y les garanticen beneficios. Para eso están los tecnócratas, los técnicos en definitiva, tanto del PSOE como del PP". Es lo que Villena define como "bipartidismo tecnocrático".
"En paralelo, esas élites difunden un discurso que infantiliza al pueblo, que dice que el pueblo necesita ser salvado. Las élites se erigen como salvadoras de España y así satisfacen al poder del capital", abunda el autor de Las élites que dominan España.
"La teoría de las élites es que el pueblo no sabe lo que quiere y que la democracia no puede ser completa precisamente por eso, que es mejor una forma autoritaria de gobernar en la que al mando haya gente que sepa. Nos dicen que nos tienen que salvar desde arriba. De esta forma evitaremos caer otra vez en el abismo", certifica Villena.
"Por mucho que digan, la monarquía no es un poder tan simbólico"
Todos esos elementos determinan "una previsibilidad a la hora de ocupar el poder del Estado", aduce Villena. Las élites son resilientes: "Esa continuidad de las élites no quiere decir que siempre estén los mismos, pero siempre nos encontramos la misma conformación de grupos en el poder. El ejemplo más llamativo son los Gobiernos de Felipe González, de aquellos años del cambio, la movida, Barcelona 92, el AVE a Sevilla, etcétera. Pero cuando te vas a los puestos técnicos, te das cuenta que Miguel Boyer [primer ministro de Economía y Hacienda de Felipe González en 1982] o Carlos Solchaga [ministro de Industria y posteriormente de Economía] y demás en realidad eran técnicos de segundo o tercer nivel del tardofranquismo". "No es que fueran franquistas, pero formaban parte de una maquinaria requerida para cada etapa que lo que hace es ir mejorando con el paso de los años, y así va a seguir sucediendo. Ahí tenemos a Nadia Calviño, ministra de Economía con Pedro Sánchez, e hija del primer presidente de Televisión Española con González, José María Calviño", ilustra Villena.
De acuerdo con esta teoría, Villena afirma que determinados acontecimientos históricos como la Guerra Civil, la transición, el 23-F o, más recientemente, el 15-M operan como "un mecanismo de control" sobre la sociedad.
Lo importante, sin embargo, además de conservar el poder, es hacer negocios. Como sostiene otro profesor universitario, Carlos Arenas, autor del libro El Estado pesebre. Una historia de las élites españolas, esas élites parasitan el Estado. Esa teoría es compartida por Villena. "Las redes tecnocráticas al frente del Estado tienen el apoyo del capital. Hay, además, similitudes ideológicas al margen de la recompensa". En este sentido, la banca ha sido la gran beneficiaria de ese juego de poder de las élites españolas. La banca siempre gana y nunca pierde, al menos desde 1939. "Los bancos siguen siendo un poder imprescindible. Siempre han tenido una influencia política bestial. Aún hoy es así pese a que ahora el poder financiero está más repartido y no se acumula solo en la banca", matiza Villena
Villena describe a lo largo del libro cómo desde el principio la banca hizo grandes negocios a costa de la Guerra Civil y de un Estado en el que la gente se moría de hambre. Pero siempre que las cosas le han ido mal, la banca española ha pedido la protección a ese mismo Estado al que no tuvo reparos en exprimir. "Esa protección la exigen la banca y las grandes corporaciones para seguir generando grandes plusvalías", apostilla Villena.
"Todas esas grandes sumas de dinero exigen orden para seguir parasitando el Estado, los recursos y las oportunidades públicas. Pero eso solo se consigue a través de que los ciudadanos acepten el orden vigente, esa dominación de las élites. Para ello, ese capital tiene que generar empleo y expandir la economía, pero eso no es más que la precondición necesaria para que siga obteniendo grandes beneficios", insiste Villena. Y por detrás se repiten discursos y mensajes como el del "milagro económico", una expresión que se decía tanto en los años 60 como en los años de los Gobiernos de Aznar.
Los Gobiernos de Aznar. Conviene detenerse en esa época. A veces parte de esas grandes élites no solo persiguen ganar dinero o mantener el poder, sino que quieren imponer también una narrativa, favorecer una ideología, un sistema de pensamiento. "El PP hizo una operación de Estado para controlar más recursos de la sociedad y cuando llegó Zapatero ya no pudo penetrar en esa tupida red clientelar que creó el PP con las privatizaciones que impulsó", concluye Villena.
El papel de la monarquía
¿Y la monarquía qué papel tiene en este juego de poder? "Por mucho que digan, la monarquía no es un poder tan simbólico, sobre todo con Juan Carlos I, quien siempre estuvo detrás de todo ese intercambio entre políticos, corporaciones y demás. La monarquía es un poder relevante, una jefatura de Estado que hace de intermediaria con otros países. Juan Carlos I, además, tiene legitimidad también añadida con todo este mito que se ha creado en en torno al 23-F, su cercanía a los socialistas que en la transición se abstuvieron en el voto de república o monarquía".
Villena sostiene que ha habido algunos momentos en que las cosas pudieron ser diferentes, en lo que se pudo reconfigurar la relación entre las élites y el pueblo. Villena cita varias ventanas de oportunidad: la transición o la llegada del PSOE al poder, pero se queda con uno en el que todo el sistema pudo cambiar: "El surgimiento de Podemos y la llegada de los ayuntamientos del cambio en 2015 es un momento que recuerda en algo a 1931 y la llegada de la Segunda República. Ahí hay un momento en el que se desafía al sistema tradicional tal como había sido conocido hasta entonces, pero entonces el PSOE y el PP se unieron para hacer frente a Podemos. Al final lo que ocurre es que el Estado es una construcción milenaria con capacidad para defenderse de aquellos que le hacen frente".
El libro de Andrés Villena es, en el fondo, una recopilación de verdades incómodas. El autor recorre más de 90 años de la historia de España para contarnos cómo piensan, actúan y se renuevan quienes mueven los hilos de poder en España. Ninguna gran élite queda fuera de su foco: ni los tecnócratas, casi convertidos en casta, ni los bancos, cuya influencia en el aparato del Estado sigue siendo notable, ni los medios de comunicación, cuyo relativismo es cada vez mayor. Todos se unen, concluye Villena, para preservar su poder y defender lo suyo ante los ataques externos. Y será por las buenas o por las malas: "Si tú me molestas, o te contrato o te monto una operación Kitchen", concluye Villena.
Las élites españolas siempre han buscado blindarse y acumulan mucho poder. Pese a todo, Villena termina su libro con un mensaje optimista: al final del libro recuerda que buena parte de los cambios que han permitido tener una sociedad más abierta son el resultado de movilizaciones sociales y de manifestaciones de ese pueblo al que no siempre se puede ningunear. "Cuando el sistema no parece dar más de sí, son los colectivos sociales y las formas más y menos espontáneas de asociación las que pueden generar más oportunidades", escribe el autor al final de su libro como mensaje para el futuro.
https://www.publico.es/economia/desentranando-mueve-hilos-poder-espana-elites-erigen-salvadoras-asi-satisfacen-capital.html?dicbo=v2-e4V831g
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