El peronismo, un animal mitológico herido pero no hundido

 

Tras la severa derrota de Massa frente al ultraderechista Milei, el movimiento busca un nuevo liderazgo para afrontar la crisis de representatividad en Argentina. 

El peronismo ha sido considerado el artefacto político más eficaz de Latinoamérica desde su irrupción a mediados de los años 40 del siglo XX. Un animal mitológico, en palabras del expresidente uruguayo José Mujica, imprescindible para comprender Argentina.

El movimiento fundado por el general Perón ha sufrido una severa derrota electoral a manos de un aventurero, el ultraderechista Javier Milei. Su reconstrucción pasa ahora por adaptar ese gran proyecto transversal a una realidad sociopolítica todavía indescifrable, en la que la viralización de un meme es más determinante que ganar un debate electoral.

Sergio Massa obtuvo el domingo uno de los peores resultados históricos del peronismo. Milei pintó de violeta (el color de su partido, La Libertad Avanza) casi todo el mapa argentino. Y a punto estuvo de llevarse también la joya de la corona kirchnerista: la provincia de Buenos Aires. Angustiada por la crisis económica, la mayoría optó por lo desconocido para castigar lo conocido.

El oficialismo se la jugó al presentar como candidato de la coalición Unión por la Patria a su ministro de Economía en un país con una inflación del 142% y un nivel de pobreza del 40%. No era un disparo al pie. Sencillamente, no pudieron encontrar a ningún otro aspirante con posibilidades de enfrentarse a una oposición que había capitalizado el malestar de la calle.

Un simpatizantes del presidente electo de Argentina, Javier Milei, sostiene un ataud de cartón con alusiones al candidato peronista Sergio Massa, en las celebraciones por los resultados de las elecciones, en Buenos Aires. EFE/ Enrique García Medina

En la eterna pugna entre peronismo y antiperonismo, hoy prevalece sociológicamente la segunda opción. Argentina se ha derechizado. El oficialismo también lo ha hecho. Massa responde a un perfil centrista que ha transitado por casi todo el espectro ideológico del justicialismo. Pese a cargar con la mochila de su deficiente gestión económica, ganó sorprendentemente en primera vuelta (37%) y despertó alguna ilusión entre sus seguidores.

La contundente victoria de Milei por once puntos de diferencia en la segunda cita electoral ha devuelto al peronismo a la realidad: el hartazgo de la mayoría no tenía vuelta atrás. La crisis de representatividad se llevó también por delante a una derecha tradicional (Juntos por el Cambio) que ha sabido sumarse a las filas del vencedor a última hora.

No es la primera vez que el peronismo cae derrotado en los últimos tiempos. Mauricio Macri (2015-2019), hoy gran valedor de Milei, acabó con doce años de kirchnerismo, el ala izquierda del movimiento. Su conductora, Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), recompuso las filas en 2019 con el Frente de Todos, una alianza en la que confluyeron todas las familias peronistas. Macri se quedó sin reelección y Cristina volvió al poder, esta vez como vicepresidenta de Alberto Fernández.

El balance de estos cuatro años es catastrófico. Es cierto que el gobierno progresista tuvo que lidiar con una pandemia, una crisis energética mundial por la guerra de Ucrania, una sequía descomunal y una herencia envenenada: el préstamo de 45.000 millones de dólares del FMI a Macri. Pero, al mismo tiempo, las profundas discrepancias entre los Fernández propiciaron un desgobierno generalizado.

Seguidores del candidato a la presidencia de Argentina por Unión por la Patria, Sergio Massa, tras conocer los resultados de las elecciones y su derrota frente al ultraderechista Javier Milei. REUTERS/Adriano Machado

Para dividir a la oposición, el peronismo estimuló el crecimiento político de Milei y su espacio ultraderechista. El resultado electoral demuestra que se pasaron de frenada. El triunfo de un ultraliberal con un discurso tan extremo (dolarización, demolición del Estado, venta de órganos, justificación de la dictadura…) revela que el ideario progresista se ha quedado sin respuestas para solucionar los problemas más acuciantes de la ciudadanía. Ni siquiera el gran paraguas de los subsidios sociales le ha servido al oficialismo para capear el temporal.

La obligada recomposición del peronismo plantea algunas incógnitas. La pregunta que sobrevuela en ese espacio político es cuál será a partir de ahora el papel de Cristina Kirchner, cuyo calculado silencio durante la campaña tenía como objeto no interferir en la imagen proyectada del candidato. Se optó por el perfil moderado de Massa para ampliar el universo de votantes en lugar de Wado de Pedro, ministro del Interior y cercano a Cristina. El kirchnerismo ya no tiene la fuerza de antaño. De Pedro habría sucumbido también, muy probablemente, ante el huracán populista de Milei. Y a Cristina la desactivaron políticamente cuando la justicia le condenó, hace ahora un año, a seis años de cárcel e inhabilitación perpetua para ejercer cargo público por un caso de corrupción en una sentencia con tintes evidentes de lawfare.

Kicillof, figura emergente

En ese mapa desolado del centroizquieda emerge la figura de Axel Kicillof, quien acaba de lograr la reelección como gobernador de la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país (37% del padrón electoral). Surgido del riñón kirchnerista, Kicillof mantiene hoy diferencias con Máximo Kirchner, hijo de Cristina, diputado y jefe del Partido Justicialista en esa provincia. Pero se siente todavía fiel al espíritu de su mentora política. Fue ministro de Economía con Cristina, pilotó la estatización de Repsol y se ha convertido, a sus 52 años, en el gran barón del peronismo.

El reelegido gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof,saluda a sus seguidores tras las elecciones del pasado domingo. REUTERS/Mariana Nedelcu

Su futuro político depende de su capacidad de resistencia ante la presión de un entorno hostil. Milei y Macri no se lo pondrán fácil. Ahora son dueños de la caja y pueden asfixiar a un gobierno provincial. A favor del gobernador K juega el hecho de que si Buenos Aires se ahoga, la Casa Rosada puede llegar a reventar, como ya ocurrió en el pasado.

A Kicillof le deben de preocupar más los tejemanejes en el seno de su propio espacio político (que todavía es la primera minoría en el Congreso). La transversalidad consustancial al peronismo ha dado ejemplos sobrados de la elasticidad ideológica de algunos de sus dirigentes. Muchos gobernadores peronistas no tardaron en sentarse a negociar con Macri tras la debacle de 2015. En el interior del país (donde Milei ha arrasado) hay figuras del peronismo de derechas que pelearán por liderar el movimiento.

En todo caso, el peronismo precisa de un reseteo urgente. El aparato tradicional, los punteros políticos (jefes partidistas barriales), los mítines… Nada de eso sirve ya. Hay un ejemplo esclarecedor de los tiempos que corren. Massa vapuleó a Milei en el último debate electoral. El político profesional, experimentado, bien cualificado para ser presidente, dejó en evidencia al amateur sin solvencia, sin más armas dialécticas que la defensa de su motosierra. Sin embargo, una mayoría se identificó con el perdedor del debate, con aquel que representaba la antipolítica, la anticasta, lo nuevo y desconocido. Para recomponerse como opción de gobierno, el peronismo tendrá que procesar con otra mirada la Argentina de hoy, una mirada alejada de convencionalismos. El animal mitológico está herido pero no hundido. No hay que olvidar que siempre ha tenido la piel de un camaleón.

En directo: cifra de muertos en Gaza sube a 13.300; bebés evacuados a Egipto están en "estado crítico"

 

El humo ondea sobre Gaza tras los ataques israelíes sobre el territorio palestino el 20 de noviembre de 2023.
El humo ondea sobre Gaza tras los ataques israelíes sobre el territorio palestino el 20 de noviembre de 2023. © John MACDOUGALL / AFP

Complejos sanitarios convertidos primero en campos de batalla y luego en cementerios. Este 20 de noviembre estallaron intensos combates alrededor del hospital Indonesio, en el norte de la Franja de Gaza, donde miles de personas, entre pacientes, personal médico y desplazados se han refugiado durante semanas.

El Indonesio es el último centro médico al que las tropas apuntan de forma directa, luego de que la semana pasada incursionaran en Al-Shifa, el mayor complejo hospitalario del enclave palestino, donde las autoridades se vieron forzadas a abrir fosas comunes para enterrar a los muertos, en medio de la falta de energía y de insumos sanitarios.

Las fuerzas israelíes concentran su ofensiva en las instalaciones médicas, al asegurar que desde allí operan los militantes de Hamás. Sin embargo, en las últimas horas el Ministerio de Salud local rechazó la versión sobre el hallazgo de un presunto túnel de Hamás en el hospital Al-Shifa. En medio, la cifra de palestinos muertos por la ofensiva de Israel no para: más de 13.030, entre ellos al menos 5.600 niños.

A continuación, las principales noticias de la jornada:

15:07 (BOG) Los 28 bebés prematuros evacuados de Gaza a Egipto están en estado crítico; 12 de ellos  fueron llevados a El Cairo

Los 28 bebés prematuros evacuados a la Franja de Gaza a Egipto se encuentran en "estado crítico", informaron a EFE fuentes médicas.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que 12 de ellos fueron trasladados en avión hacia El Cairo.

Fuentes del Hospital de Al Arish, en la provincia del Norte del Sinaí, indicaron que "la mayoría o incluso todos" los bebés evacuados a través del paso fronterizo de Rafah, que conecta Gaza con Egipto, se encuentran en "estado crítico".

Por su parte, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo en su cuenta de X (antes Twitter) que "todos los bebés luchan contra infecciones graves y otras afecciones"- 

Al menos 13.300 personas han muerto, entre ellas 5.600 niños y 3.550 mujeres, en la Franja de Gaza desde el 7 de octubre, informó el Gobierno del enclave palestino controlado por Hamás, una actualización conocida por Reuters.

Según Gaza, más de 6.500 personas siguen desaparecidas, entre ellas 4.400 mujeres y niños.

Esta captura de imagen tomada de un vídeo de AFPTV muestra a palestinos comprobando la destrucción tras un ataque israelí contra el campo de refugiados de Jabalia, en la Franja de Gaza, el 1 de noviembre de 2023.
Esta captura de imagen tomada de un vídeo de AFPTV muestra a palestinos comprobando la destrucción tras un ataque israelí contra el campo de refugiados de Jabalia, en la Franja de Gaza, el 1 de noviembre de 2023. © AFP
  • https://www.france24.com/es/medio-oriente/20231120-%F0%9F%94%B4-en-directo-israel-ataca-hospital-indonesio-en-gaza-llega-a-egipto-el-primer-grupo-de-beb%C3%A9s-evacuados-de-al-shifa

Las siete claves de la incuestionable victoria de Javier Milei en Argentina

 

El nuevo presidente argentino, un

 ‘outsider’ que hace dos años era un completo desconocido, ha revolucionado el avispero de la política argentina con un discurso radical y disruptivo.


El incontestable triunfo del ultraderechista Javier Milei en las elecciones presidenciales de Argentina ha puesto el país patas arriba. Milei, un outsider que hace dos años era un completo desconocido, ha revolucionado el avispero de la política argentina con un discurso radical y disruptivo.

Con un 55,7% de los sufragios, Milei ha recibido el voto del descontento y del enfado. Eso le ha servido para imponerse a su rival, el peronista Sergio Massa, quien logró el 44,3%. Lo cierto es que Argentina votó cabreada. Una inflación del 142,7% y un 40,1% de pobreza han empujado a muchos argentinos a votar a un candidato con nula o poca experiencia de gobierno. Milei ha prometido entre otras cosas desmantelar el Estado social, bajar impuestos, dolarizar la economía, liquidar el Banco Central, suprimir el Ministerio de Educación, acabar con la educación sexual o prohibir el aborto, entre otras medidas, algunas de difícil cumplimiento.

Ahora son muchos los que se preguntan cómo ha sido posible el triunfo del candidato ultra de La Libertad Avanza. Sí parece claro que la clave económica ha tenido una inmensa importancia. Tampoco se puede explicar el triunfo de Milei sin el decisivo papel jugado por el líder de la derecha conservadora argentina y expresidente del país, Mauricio Macri. Sin embargo, la victoria del ultraderechista tiene razones más profundas.

El hartazgo de la población argentina

Hace ya tiempo que el ciudadano medio en Argentina dejó de confiar en sus políticos. El descontento de la población con la clase política es más que evidente. Javier Milei ha jugado esa baza a lo largo de su campaña electoral. Su discurso contra la «casta» política tradicional resonó con fuerza en un electorado cansado de la corrupción y la ineficacia de los gobernantes. Su carisma y su estilo agresivo atrajeron a numerosos votantes que buscaban un líder fuerte y decidido.

Crisis económica

La situación económica de Argentina es bastante complicada: con una tasa de inflación disparada y una tasa de pobreza que ha aumentado sensiblemente en los últimos años, en contraste con sus vecinos sudamericanos, Milei no se ha cansado de repetir que Argentina, un país con grandes recursos naturales, se ha empobrecido hasta el punto de convertirse en el uno de los países más pobres del mundo. “La Argentina arrancó el siglo XX siendo el país más rico del mundo, y hoy tiene 40% de pobres y 10% de indigentes”, ha repetido varias veces Milei estas semanas, convenciendo así a muchos argentinos de que Argentina, sumida desde hace décadas en sucesivas crisis económicas, puede volver a ser una potencia económica. Un mensaje que el nuevo presidente ha explotado con habilidad hasta el punto de que se ha logrado presentarse como el único político capaz de arreglar esa situación.

Propuestas radicales

Milei promete arreglar la crisis económica invocando a un pasado lejano y con promesas contundentes: anuncia un cambio drástico con la dolarización de la economía y la privatización de servicios públicos. Medidas que pueden sonar muy duras pero que muchos argentinos consideran necesaria para cambiar una situación de la que ya están hartos tras 20 años de fracasos del peronismo, que el ultraderechista ha sabido capitalizar muy bien.

Imagen de ‘outsider’

Milei ha logrado que los votantes le vean como un outsider y no como un político más del establishment. Muchos votantes desencantados con la política tradicional han terminado por votarle incluso sin compartir su ideología ultraderechista y ultraliberal.

Apoyo mediático

Javier Milei surgió en los medios como tertuliano. Su éxito en los medios y la habilidad para comunicar sus ideas de manera directa y efectiva en televisión y las redes sociales le convirtieron en una figura muy popular entre los argentinos antes de dar el salto a la política. En su etapa como tertuliano y analista en diferentes medios, Milei se ganó la fama de decir las verdades a la cara. En realidad decía lo que la gente quería escuchar y eso le granjeó muchas simpatías entre muchos medios de comunicación.

Retórica nacionalista y conservadora

Milei exhibe un discurso nacionalista y ultraconservador que ha calado incluso a la derecha más tradicional de Argentina. Se ha posicionado en contra del aborto y la educación sexual; también ha prometido ser contundente en la lucha contra la inseguridad ciudadana y la delincuencia, utilizando incluso al Ejército en labores policiales.

El fracaso de los partidos tradicionales

El fracaso los partidos políticos tradicionales y la falta de referentes, tanto de izquierda como de derecha, ha llevado a muchos votantes argentinos a buscar una alternativa diferente. El éxito de Milei se fundamenta en el fracaso de los demás, en especial del peronismo. Milei ha aprovechado la ola favorable del contexto internacional, en el que existe una tendencia global hacia líderes populistas y de extrema derecha en varios países. En ese sentido, Milei ha sabido explotar sus conexiones con figuras políticas internacionales y grupos de ultraderecha en Estados Unidos, Brasil o España, donde siempre ha tenido el apoyo de Vox.


https://www.publico.es/es/internacional/las-claves-de-la-incuestionable-victoria-de-javier-milei-en-argentina/


Quién es Santiago Caputo, “el arquitecto de la victoria” de Javier Milei 

“Es un gigante que suele mantenerse en la oscuridad y se llama Santiago Caputo. Es el arquitecto de todo esto”, dijo el ultra en su discurso.


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“Quiero agradecerle a ese gigante que me ha acompañado a lo largo de todo este proceso. Es un gigante que suele mantenerse en la oscuridad y se llama Santiago Caputo. Es el arquitecto de todo esto”. Uno de los primeros agradecimientos del presidente electo Javier Milei en su discurso fue a un hombre cercano a Mauricio Macri, Santiago Caputo. Quién es, su rol en la campaña y por qué en La Libertad Avanza cree que fue clave en la carrera a la Casa Rosada.

Caputo estudió tres años de Ingeniería en informática en la Universidad de la Defensa Nacional, pero la dejó para meterse a estudiar Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires. Llegó a La Libertad Avanza de la mano de su amigo, el legislador y excandidato a jefe de Gobierno porteño, Ramiro Marra: ambos cursaban el secundario en el Colegio Belgrano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, otro vínculo que conserva de aquella época es el legislador Eugenio Casielles. 

Se sumó a la campaña como candidato a diputado de Javier Milei en 2021 y, lentamente, se transformó en el asesor en comunicación política más valorado por el economista ultraliberal. 

Nexos con Macri

Los vínculos y nexos de Caputo con el PRO, el partido del expresidente Mauricio Macri, son inocultables: es hijo del ex presidente de Colegio de Escribanos de la ciudad de Buenos Aires, Claudio Caputo, sobrino de Nicolás “Nicky” Caputo, el dueño de la tecnológica Mirgor y “amigo del alma” de Macri. Además, también es sobrino de “Luis Toto” Caputo, el exministro de Finanzas macrista, a quien apodaban como “el Messi de las finanzas” y terminó su gestión con un vacío de dólares de las reservas.

Ahora Caputo forma parte de la mesa chica del presidente electo, a tal punto que fue el único dirigente de su entorno al que mencionó con nombre y apellido en su primer discurso como presidente electo, incluso antes que a Victoria Villarruel, la vicepresidenta electa. “Quiero agradecerle a ese gigante que me ha acompañado a lo largo de todo ese proceso. Es un gigante que suele mantenerse en la oscuridad y se llama Santiago Caputo y es el verdadero arquitecto de esto”, manifestó el economista durante su discurso.

Sus primeros pasos como consultor político fueron de la mano del gurú Jaime Durán Barbaal que sí se acercó a partir de “contactos”. Allí conoció a Santiago Nieto y Roberto Zapata, dos hombres del PRO que trabajaron de cerca en la campaña de Cambiemos en 2015.