Aplicación de la IA: cómo utilizan la tecnología las empresas


El rápido desarrollo de la inteligencia artificial (IA) está teniendo un profundo impacto en el mundo empresarial. Cada vez más empresas reconocen el potencial de esta tecnología y la integran en sus procesos empresariales. Desde la automatización de tareas hasta la optimización de los procesos de toma de decisiones, la IA desempeña un papel crucial.

La inteligencia artificial (IA) no sólo ha revolucionado el mundo empresarial en su conjunto, sino también sectores específicos, entre ellos el emergente de los juegos de azar en línea. Cuando uno visita un casino online, a primera vista no se da cuenta de hasta qué punto funciona allí la tecnología de IA. Se utiliza para mejorar la experiencia del usuario, aumentar los niveles de seguridad y crear ofertas personalizadas.

Automatización de tareas

Una de las aplicaciones más evidentes de la inteligencia artificial en las empresas es la automatización de tareas. Esto abarca desde tareas simples y repetitivas hasta procesos complejos. En la industria manufacturera, por ejemplo, las empresas confían cada vez más en líneas de producción controladas por robots y supervisadas por sistemas controlados por IA. Estos sistemas pueden realizar ajustes en tiempo real para aumentar la eficiencia y minimizar los errores humanos.

En el sector de la atención al cliente, las empresas utilizan chatbots que pueden mantener conversaciones similares a las humanas con la ayuda de algoritmos de IA. Esto permite procesar automáticamente consultas sencillas, reduciendo los tiempos de respuesta y liberando recursos para centrarse en cuestiones más complejas.

Otro campo de aplicación es la automatización de procesos empresariales. En logística, por ejemplo, se utilizan sistemas controlados por IA para calcular las rutas óptimas para las entregas. Estos sistemas tienen en cuenta los datos de tráfico en tiempo real, las condiciones meteorológicas y otros factores relevantes para organizar las entregas de forma más eficiente. Esto no sólo supone un ahorro de costes, sino que también reduce el impacto medioambiental al optimizar el uso de los recursos.

En el sector financiero, la automatización de tareas a través de la IA contribuye significativamente a mejorar los procesos. Los algoritmos supervisan las transacciones financieras en tiempo real para identificar actividades sospechosas y prevenir el fraude. Además, las instituciones financieras utilizan la IA para realizar análisis complejos que van desde la evaluación de los riesgos crediticios hasta la optimización de las carteras de inversión.

Optimización de los procesos empresariales

La IA se utiliza cada vez más para optimizar los procesos empresariales. En el sector de la logística, por ejemplo, los algoritmos avanzados ayudan a predecir el mejor momento para las tareas de mantenimiento de los vehículos. Esto no sólo contribuye a ahorrar costes, sino que también mejora la eficiencia y la satisfacción del cliente.

Las aplicaciones de IA también están ayudando a optimizar los procesos empresariales en el sector financiero. Los algoritmos de IA analizan grandes volúmenes de datos financieros para evaluar los riesgos y tomar decisiones bien fundadas a la hora de optimizar las carteras de inversión. Además, las transacciones financieras complejas se supervisan en tiempo real para detectar y prevenir el fraude.

Otro ejemplo de IA que optimiza los procesos empresariales se encuentra en el sector minorista. Las empresas utilizan la IA para comprender mejor el comportamiento de compra de sus clientes y hacer recomendaciones personalizadas. El análisis de los datos de ventas permite optimizar los niveles de existencias haciendo más precisas las previsiones de demanda y evitando así el exceso o la falta de existencias.

Gestión de personal y contratación

El uso de la inteligencia artificial en la gestión de personal y la contratación ha revolucionado la forma en que las empresas encuentran, desarrollan y retienen el talento. Mediante el uso de algoritmos avanzados y tecnologías analíticas, los departamentos de RRHH pueden trabajar de forma más eficiente y tomar decisiones mejor informadas.

Un área clave en la que se está utilizando la IA en la gestión de RRHH es la contratación de nuevos empleados. Los sistemas basados en IA analizan las solicitudes y los currículos para identificar a los candidatos más adecuados para un puesto. Estos sistemas pueden evaluar a los candidatos no sólo en función de sus cualificaciones y experiencia, sino también de los llamados factores "blandos", como el trabajo en equipo, la capacidad de comunicación y la adaptabilidad.

La automatización de las tareas del proceso de contratación lo acelera considerablemente. Tareas rutinarias como la preselección de candidaturas y la programación de entrevistas pueden gestionarse con mayor eficacia, ahorrando tiempo y recursos. Esto permite a los responsables de RRHH centrarse en tareas más exigentes, como el diseño de procesos de incorporación o el desarrollo estratégico del personal.

Además, la IA ayuda a que el proceso de contratación sea más justo. Los algoritmos pueden entrenarse para minimizar los prejuicios y la discriminación aplicando criterios objetivos para la selección de candidatos. Esto fomenta la diversidad y la igualdad de oportunidades en la empresa.

Previsión y análisis

El uso de la inteligencia artificial en la previsión y el análisis se ha convertido en una herramienta crucial para que las empresas tomen decisiones informadas, minimicen los riesgos y aprovechen mejor las oportunidades. La capacidad de la IA para analizar grandes cantidades de datos en tiempo real e identificar patrones complejos aumenta la precisión de las previsiones y optimiza la planificación estratégica.

En el campo del marketing, las empresas utilizan herramientas de análisis basadas en IA para comprender el comportamiento de los consumidores y crear campañas de marketing específicas. Analizando las interacciones de los clientes en las redes sociales, los historiales de compra y otros conjuntos de datos, las empresas pueden desarrollar ofertas personalizadas y adaptar sus estrategias de marketing en consecuencia. El resultado es una mayor satisfacción del cliente y un aumento de la eficacia de las medidas de marketing.

En el sector financiero, la previsión y el análisis desempeñan un papel clave en la gestión de riesgos y las decisiones de inversión. Los algoritmos de IA pueden analizar datos financieros históricos para predecir la evolución futura del mercado y evaluar los riesgos. En el comercio, se utilizan sistemas de negociación algorítmica capaces de identificar las tendencias del mercado en tiempo real y ejecutar automáticamente las transacciones para maximizar los beneficios y minimizar las pérdidas.

En sanidad, el análisis de datos sanitarios mediante IA ayuda a la investigación y el diagnóstico médicos. Los algoritmos avanzados pueden reconocer patrones en grandes conjuntos de datos y contribuir así a obtener nuevos conocimientos en medicina. En el diagnóstico, las técnicas de imagen pueden combinarse con la IA para permitir diagnósticos más precisos y rápidos.

Retos éticos y protección de datos

A pesar de las numerosas ventajas que ofrecen las tecnologías de IA, las empresas se enfrentan a problemas éticos y de protección de datos. La recogida y análisis de grandes cantidades de datos plantea problemas de privacidad. Las empresas deben garantizar el cumplimiento de estrictas directrices de protección de datos y proporcionar información transparente sobre el uso de los mismos.

El uso de algoritmos en la selección de candidaturas puede dar lugar a discriminaciones involuntarias. Es importante que las empresas garanticen que sus sistemas de IA funcionan de forma justa y transparente. Esto requiere una supervisión y un ajuste continuos de los algoritmos para minimizar los sesgos.

Perspectivas

El uso de la inteligencia artificial en las empresas seguirá aumentando en los próximos años. Los avances en la investigación y el desarrollo de tecnologías de IA abrirán nuevas posibilidades y mejorarán las aplicaciones existentes. Las empresas que utilicen la IA de forma eficaz podrán aumentar su competitividad, conseguir mejoras de eficiencia y encontrar soluciones innovadoras a retos complejos.

En conclusión, la integración de la inteligencia artificial en las empresas requiere cambios no sólo tecnológicos, sino también organizativos. Una estrategia clara, la formación de los empleados y un planteamiento consciente de las cuestiones éticas son cruciales para aprovechar plenamente el potencial de la IA minimizando los riesgos.


https://www.proceso.com.mx/brand-studio/2024/4/10/aplicacion-de-la-ia-como-utilizan-la-tecnologia-las-empresas-326976.html

Liu Thai Ker: “Los coches estropean más de lo que solucionan en las ciudades. Crean problemas sociales”

 Es el hombre que hizo de Singapur un modelo de urbanismo humano, basado en un eficaz sistema de vivienda y transporte públicos y en su control por parte del gobierno


ANATXU ZABALBEASCOA         MAY 31, 2024 - 

Liu Thai Ker (Muar, Malasia, 86 años) se muestra serio, pero busca la atención de quien lo escucha sonriendo. Invitado por la Fundación Arquitectura y Sociedad, llegó a Pamplona a inaugurar el VII Congreso Internacional de Arquitectura explicando la transformación de su país de isla pobre a potencia mundial. Aunque el cambio fue radical, él habla sin hipérboles, utilizando datos concretos. Como si fuera algo sencillo, fue capaz de ver que sin vivienda, sin naturaleza y con coches, las ciudades no prosperarían. Por eso adelantó las cuestiones que hoy protagonizan los problemas de las urbes europeas.

No muchos urbanistas logran diseñar una ciudad. ¿Qué le permitió hacerlo?

Estudié Arquitectura en Australia porque no me podía permitir estudiar sin trabajar y allí podía asistir a clase a tiempo parcial. Durante 11 años fui el mejor alumno de la Universidad de Nueva Gales del Sur. Cuando terminé, pensé que para ser un buen arquitecto debía aprender urbanismo. Solicité admisión en Harvard. Me aceptaron, pero en Yale además me ofrecieron una beca. De modo que acepté su oferta.

Allí se interesó por las infraestructuras del transporte.

Entendí que para ser un buen urbanista debía fijarme en cómo se movía la gente. Me acerqué a un profesor especializado en el tema, el ingeniero Herbert S. Levinson. Y nos hicimos amigos. El Gobierno de Singapur había oído hablar de mí porque no había gente que diseñara teniendo en cuenta esas cosas. Y… el ministro de Vivienda vino a buscarme.

Por entonces usted trabajaba en Nueva York, en la oficina de I. M. Pei.

Sí, durante cuatro años. Como yo, Pei era de origen chino, y un arquitecto muy atento. Estuve con él hasta que me ofrecieron trabajar para el Ministerio de Vivienda y pensé que en Estados Unidos había muchos arquitectos y que yo solo sería uno más. En cambio, en mi país, podría lograr una mayor contribución.

Pasar de chabolas a vivienda pública fue la clave de su diseño urbano.

No fue una idea mía. Era la política del Gobierno. En aquel momento, en Singapur no existía un sentido de pertenencia. Éramos un país nuevo. Los chinos, incluido yo mismo, mirábamos a China como nuestro país. Para los indios, su patria era la India, y para los malayos, Malasia. En ese nudo de nacionalidades, el Gobierno se planteó: ¿cómo podemos crear un país unido con gente tan distinta? La vivienda confiere sentido de pertenencia. Construye una identidad.

En lugar de desarrollar un barrio indio, otro chino y otro malayo —como en tantas ciudades— mezclaron razas.

Pensamos que la mezcla de grupos étnicos generaría respeto, conocimiento y convivencia. Diseñamos una regla sencilla, un porcentaje, y decidimos que la convivencia interracial e intersocial de gente con distintos ingresos debía aplicarse en todos los barrios y en todos los edificios. Hoy hemos aprendido a convivir. La decisión fue sencilla, pero difícil de aplicar.

¿Por qué?

Criticaron que la ingeniería social interfería con la libertad personal obligando a convivir.

También desarrollaron normas que forzaban a ser amables. Incluso instrucciones sobre cómo limpiar los baños…

Empezamos desde cero para facilitar la convivencia.

¿Suprimieron libertades?

Desarrollamos responsabilidades. El Estado ofrece enseñanza gratuita. A cambio, los padres deben asegurarse de que sus hijos terminan la primaria. Si no lo hacían, eran multados. Cuando das, puedes exigir. Cuando das a la población lo que prometes que vas a ofrecer, te ganas la confianza de los ciudadanos.

Singapur tuvo el problema de vivienda solucionado en 1985.

Los pisos no se compran. Esa es la clave. Son viviendas públicas. Se alquilan durante 99 años. La clave es que el sistema sanitario, el educativo y la economía funcionan. Buscamos evitar la segregación racial y la económica. No queríamos que los pobres vivieran solo en un barrio de la ciudad. Haciendo edificios con pisos de más y menos habitaciones puedes mezclar familias con rentas diferentes

¿De dónde sacaron el dinero para transformar el país?

Además de vivienda construimos tiendas y fábricas que proporcionaban ingresos.

Supieron ver el potencial destructivo de los coches.

Decidimos que el Estado no pagaría para que se pudiera aparcar el coche en la calle. Vimos que limitar el número de coches era la manera de controlar la polución.

Liu Thai Ker posa en el hotel Alma de Pamplona, donde inauguró el VII Congreso Internacional de Arquitectura.
Liu Thai Ker posa en el hotel Alma de Pamplona, donde inauguró el VII Congreso Internacional de Arquitectura.

DANIEL OCHOA DE OLZA

Tomaron una decisión que muchas ciudades aplican ahora, medio siglo después. ¿Cómo supieron verlo cuando el coche se consideraba como un símbolo de libertad?

No fue una decisión mía. Lo decidió Lee Kuan Yew [el entonces primer ministro]. Él quería que Singapur fuera una de las grandes capitales del mundo. Para eso debes tener un tráfico fluido, jardines y un nivel de polución bajo.

¿Eso sigue definiendo lo que es una gran ciudad? ¿La falta de agua no cuestiona la cantidad de parques que se pueden mantener?

Lo que nos debería salvar de las grandes sequías es la tecnología. Hoy han mejorado los drenajes, el agua de la lluvia no se pierde. Las aguas residuales se pueden utilizar para riego o incluso se pueden llegar a beber.

¿Considera que Dubái es una ciudad de futuro?

No. Tiene proyectos interesantes, pero su estructura urbana no funciona como debería. No me gusta criticar otras ciudades, pero diré que en arquitectura hay un problema extendido cuando la forma obedece a la fama y no a la función. A pesar de que hoy soy muy famoso, nunca me ha movido la fama. Nunca quise ser famoso, quería ser útil. Estoy en contra de que la forma de los edificios la decida la moda o la fama de los arquitectos que los dibujan.

¿Siempre pensó así o lo ha aprendido con el tiempo?

Siempre he estado en contra de la arquitectura innecesariamente formalista. O de la que logra récords del mundo: el edificio más alto, el más caro, el más… Las modas duran poco. Si el valor es la sorpresa, la gente deja de sorprenderse y termina cansándose. Los mejores edificios no cansan. No representan a un tiempo, quedan fuera de él.

¿Los criterios que definen la calidad de las ciudades cambian poco?

Piense: ¿qué es esencial para una persona? Tener un refugio —una casa—, un trabajo, colegio para los niños… Los coches…, sí, aparecieron como los grandes transformadores de las ciudades. Pero fue una visión cortoplacista. Los coches en las ciudades estropean más de lo que solucionan. Crean problemas sociales. Incluso en los años sesenta, cuando yo estudiaba en Yale, ya hablábamos de esto. Si todo lo confías al coche, la gente deja de caminar. Y, cuando envejece, se queda aislada. Las carreteras y los aparcamientos se llevan el dinero que podría desarrollar un sistema de transporte público. El bienestar de los ancianos y los niños mide la calidad de una ciudad.

¿Qué es la prosperidad?

La confianza de la ciudadanía hace posibles las mejores ciudades. Cuando una política gubernamental funciona, la economía se dispara. Se crean puestos de trabajo y aumenta la población porque necesitas que más gente haga esos trabajos. En Singapur tenemos muchos inmigrantes porque sabemos que los necesitamos para que el país siga funcionando. A Singapur llegan empresarios y obreros.

La mayoría del mundo parece más inclinada a que la vivienda sea un negocio que a defenderla como derecho.

La vivienda no puede ser un negocio. En Singapur tenemos una oficina de anticorrupción.

¿Y funciona?

De manera muy estricta. Hoy trabajo mucho en China y están tratando de aplicarlo allí. Creo que será bueno para China.

El arquitecto y urbanista nacido hace 86 años en Malasia rechaza que la vivienda sea un negocio en vez de un servicio público.
El arquitecto y urbanista nacido hace 86 años en Malasia rechaza que la vivienda sea un negocio en vez de un servicio público.

DANIEL OCHOA DE OLZA

La demanda de pisos turísticos está haciendo que aumente el precio de los alquileres y que cada vez más ciudadanos no puedan permitirse alquilar un piso.

Si tienes vivienda pública no sufres gentrificación porque los turistas no pueden expulsar a nadie de su casa.

¿En Singapur hay edificios vacíos?

¿Comprados como bienes de inversión? Diría que el control actual no es tan bueno como yo desearía, pero, aun así, es mejor que en la mayoría de las ciudades. Lo que salva a Singapur es que no hay gente sin casa por el sistema de vivienda pública. El Gobierno controla el excedente de vivienda. No lo deja en manos privadas. Para la estabilidad de una ciudad es esencial limitar los alquileres y no hinchar los precios. Si uno opta por que el mercado decida, termina por no saber el coste real de las cosas.

¿Cuánto debe durar un edificio?

Cuando empecé a diseñar la ciudad hablé con mis ingenieros: aunque Singapur era entonces un lugar muy pobre, les pedía que construyeran para que los edificios duraran siglos. Construir para derruir es una pérdida de dinero y energía que el mundo no se puede permitir.

Regresó de Nueva York a Singapur casado con una mujer australiana.

Y luego me casé con una americana. Gretchen, mi esposa, es periodista. Ha publicado varios libros sobre la historia visual y la arquitectura de Singapur.

A mediados del siglo XX, los arquitectos eran, todavía, una élite social. ¿Qué importancia tuvo que su familia no tuviera dinero para pensar en ofrecer viviendas a los ciudadanos?

Haber conocido la pobreza me ayudó a ponerme en la piel de los más necesitados.

¿De qué tipo de pobreza habla?

Vivíamos en una casita, no en una chabola, pero en lugar de inodoro, teníamos un cubo. Eso te pone en la piel de los otros.

¿Quién se puede permitir tener coche hoy en Singapur?

Muy poca gente. Es muy caro comprarlo y mantenerlo. Por eso es disuasorio. Nadie protesta, porque tenemos un sistema público de transporte eficaz que llega a todas partes. El 86% de la población se mueve en transporte público. Y cada vez más gente utiliza bicicletas. Uno de mis arrepentimientos es no haber planificado, en los sesenta, carriles-bici.

¿Usted cómo se mueve?

Tengo un coche.

¿Cómo se puede defender el sistema público de transporte y tener coche?

Es sencillo: me lo puedo permitir. Defiendo pagar caro tener coche para que poca gente pueda tenerlo.

Ha pasado de diseñar su ciudad a planificar urbes por todo el mundo: en China, en Rusia…

He trabajado en el urbanismo de 70 ciudades. Tres de ellas, megaciudades. En China, una de 11 y otra de 12 millones de habitantes. Trabajo en una que tendrá una población de 32 millones de habitantes.

¿Dónde está?

No se lo puedo decir.

¿Y eso? ¿Cree que va a pasar inadvertida?

No me conviene desvelar ninguna información.

¿Aplicará las mismas ideas que aplicó a Singapur?

Una buena decisión urbanística es aplicable en cualquier lugar del mundo.

¿Se puede construir una gran ciudad donde hay poca agua?

Sí. Planificando un buen sistema de recuperación de aguas residuales. El reciclaje definirá la vida de las ciudades. Reciclar es más costoso que no hacerlo, pero es pensar a largo plazo. Las ciudades necesitan agua. Pero una buena planificación puede ahorrar mucha.

No le gustan las ciudades inteligentes.

La etiqueta inteligente (smart) no crea una ciudad inteligente. Puede que sirva para lograr que una ciudad funcione con más precisión: sabiendo a qué hora llegan los autobuses y cuántos aparcamientos libres hay en los garajes. Pero lo que hace que las ciudades funcionen es la planificación. Necesitas empezar bien para que la ciudad sea sana y permita una buena vida. Y para mí lo sano es la mezcla: la convivencia.

¿Qué hace de Singapur la mejor planificación urbana?

La vivienda para todos, el sistema público de transporte y la protección de la naturaleza. Es un sistema de prioridades básico que se puede repetir en cualquier parte del mundo.

Se le considera un visionario. Fue capaz de prever los problemas que sacudirían a las ciudades del futuro: la movilidad, la falta de agua, la vivienda, la convivencia con la naturaleza. ¿Qué le permitió verlo?

Nunca sabré si fue mi infancia sin lavabo o conocer a un ingeniero especializado en transporte público como Levinson. Somos la suma de lo que vivimos, aprendemos y llegamos a pensar. La clave son los profesores. No necesariamente los de la escuela, la gente que te enseña a ver con libros, con su ejemplo, con sus dudas.

Tras firmar el urbanismo de su ciudad-Estado, en 1979, abrió su propio estudio.

Sentí que tenía un nivel de conocimiento de los problemas urbanos que muy poca gente tenía. Y quise compartirlo con mis empleados para poder retirarme.

¿Se está enriqueciendo más ahora que no trabaja para el Estado y se ha pasado al sector privado?

Trabajar para el sector privado no es fácil. Debes asumir las fluctuaciones del mercado. Es más cómodo trabajar para el Gobierno. Pero quiero compartir lo que sé con muchas ciudades del mundo y la única manera de hacerlo es teniendo mi propia compañía. No es solo un negocio, yo lo veo como una misión.

Tiene 86 años.

Por eso entreno a mis empleados.

¿Cuándo planea retirarse?

En… ¿20 años?

¿Se ha arrepentido alguna vez de no haberse dedicado a pintar?

No. Creo que lo que hago contribuye más al bienestar de la humanidad. Todavía dibujo y hago caligrafía. Como arquitecto, creo que aprendo más dibujando que pensando. Dibujo ciudades. Ser urbanista es un trabajo complicado, pero apasionante. La pasión hace fácil lo difícil. Por eso insistí a mis hijos en que eligieran un trabajo que les gustara. De los tres de mi primera esposa uno es psiquiatra, otro informático. Y Esther es la celista principal de la Ópera de Sídney.

¿Le gusta la música?

Claro. Tocaba el piano. Llegué a grabar un disco, pero hace mucho que no toco. Tengo dos hijos más. Daniel trabaja conmigo. Y Christine estudió Historia del Arte. Hacen lo que les gusta. La pasión es importante.

¿De dónde saca la suya?

De sentirme parte de la humanidad. No soy religioso. Pero mi manera de estar en el mundo es espiritual.

Ha tenido dos mujeres.

¿Cree que no es suficiente?

Dígamelo usted: 70 ciudades, cinco hijos…

Y solo dos mujeres. Sí. [Risas]. Tal vez en los 20 años que me quedan pueda encontrar más.



https://elpais.com/eps/2024-06-01/liu-thai-ker-los-coches-estropean-mas-de-lo-que-solucionan-en-las-urbes-crean-problemas-sociales.html

John Eccles (neurofisiólogo)

 


Sir John Carew Eccles AC FRS FRACP FRSNZ FAA (27 de enero de 1903 - 2 de mayo de 1997) fue un neurofisiólogo y filósofo australiano que ganó el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1963 por su trabajo sobre la sinapsis. Compartió el premio con Andrew Huxley y Alan Lloyd Hodgkin.

Vida y obra

Primeros años

Eccles nació en Melbourne, Australia. Creció allí con sus dos hermanas y sus padres: William y Mary Carew Eccles (ambos maestros, quienes lo educaron en casa hasta los 12 años). Inicialmente asistió a Warrnambool High School (ahora Warrnambool College) (donde se nombra un ala de ciencias en su honor), luego completó su último año de educación en Melbourne High School. A los 17 años, obtuvo una beca para estudiar medicina en la Universidad de Melbourne. Como estudiante de medicina, nunca pudo encontrar una explicación satisfactoria para la interacción de la mente y el cuerpo; empezó a pensar en convertirse en neurocientífico. Se graduó (con honores de primera clase) en 1925 y recibió una Beca Rhodes para estudiar con Charles Scott Sherrington en Magdalen College, Universidad de Oxford, donde recibió su Doctorado en Filosofía en 1929.

En 1937, Eccles regresó a Australia, donde trabajó en investigaciones militares durante la Segunda Guerra Mundial. Durante este tiempo, Eccles fue el director del Instituto Kanematsu en la Escuela de Medicina de Sydney, él y Bernard Katz dieron conferencias de investigación en la Universidad de Sydney, influyendo fuertemente en su entorno intelectual. Después de la guerra, se convirtió en profesor en la Universidad de Otago en Nueva Zelanda. De 1952 a 1962, trabajó como profesor en la Escuela de Investigación Médica John Curtin (JCSMR) de la Universidad Nacional de Australia. De 1966 a 1968, Eccles trabajó en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern de Chicago.

Carrera

A principios de la década de 1950, Eccles y sus colegas realizaron la investigación que lo llevaría a recibir el Premio Nobel. Para estudiar las sinapsis en el sistema nervioso periférico, Eccles y sus colegas utilizaron el reflejo de estiramiento como modelo, que se estudia fácilmente porque consta de solo dos neuronas: una neurona sensorial (la fibra del huso muscular) y la neurona motora. La neurona sensorial hace sinapsis con la neurona motora en la médula espinal. Cuando se pasa una corriente a la neurona sensorial en el cuádriceps, la neurona motora que inerva el cuádriceps produce un pequeño potencial postsináptico excitatorio (EPSP). Cuando una corriente similar pasa a través del tendón de la corva, el músculo opuesto al cuádriceps, se produce un potencial postsináptico inhibidor (IPSP) en la neurona motora del cuádriceps. Aunque un solo EPSP no fue suficiente para disparar un potencial de acción en la neurona motora, la suma de varios EPSP de múltiples neuronas sensoriales haciendo sinapsis con la neurona motora puede hacer que la neurona motora se dispare, contrayendo así el cuádriceps. Por otro lado, los IPSP podrían restar de esta suma de EPSP, evitando que la neurona motora se dispare.

Además de estos experimentos seminales, Eccles fue clave para una serie de desarrollos importantes en neurociencia. Hasta alrededor de 1949, Eccles creía que la transmisión sináptica era principalmente eléctrica en lugar de química. Aunque estaba equivocado en esta hipótesis, sus argumentos lo llevaron a él y a otros a realizar algunos de los experimentos que probaron la transmisión sináptica química. Bernard Katz y Eccles trabajaron juntos en algunos de los experimentos que aclararon el papel de la acetilcolina como neurotransmisor en el cerebro.

Honores

Fue nombrado Knight Bachelor en 1958 en reconocimiento a sus servicios a la investigación fisiológica.

Ganó el Premio Australiano del Año en 1963, el mismo año que ganó el Premio Nobel.

En 1964 se convirtió en miembro honorario de la Sociedad Filosófica Estadounidense y en 1966 se mudó a los Estados Unidos para trabajar en el Instituto de Investigación Biomédica de Chicago. Descontento con las condiciones de trabajo allí, se fue para convertirse en profesor en la Universidad de Buffalo desde 1968 hasta que se jubiló en 1975. Después de jubilarse, se mudó a Suiza y escribió sobre el problema mente-cuerpo.

En 1981, Eccles se convirtió en miembro fundador del Consejo Cultural Mundial.

En 1990 fue nombrado Compañero de la Orden de Australia (AC) en reconocimiento al servicio a la ciencia, particularmente en el campo de la neurofisiología. Murió en 1997 en Tenero-Contra, Locarno, Suiza.

En marzo de 2012, se construyó el Instituto Eccles de Neurociencia en una nueva ala de la Escuela de Investigación Médica John Curtin, con la asistencia de una subvención de $63 millones del Gobierno de la Commonwealth.

John Carew Eccles (derecha) con psiquiatra checo Cyril Höschl (izquierda) en 1993

Filosofía

En The Understanding of the Brain (1973), Eccles resume su filosofía: "Ahora, antes de discutir la función cerebral en detalle, al principio daré cuenta de mi posición filosófica sobre el llamado 'problema cerebro-mente' para que puedas relacionar la evidencia experimental con esta posición filosófica. He escrito extensamente sobre esta filosofía en mi libro Facing Reality. En la Fig. 6-1 podrá ver que acepto plenamente los recientes logros filosóficos de Sir Karl Popper con su concepto de los tres mundos. Yo era dualista, ¡ahora soy trialista! El dualismo cartesiano ha pasado de moda entre muchas personas. Adoptan el monismo para escapar del enigma de la interacción cerebro-mente con sus desconcertantes problemas. Pero sir Karl Popper y yo somos interaccionistas, y lo que es más, ¡interaccionistas trialistas! Los tres mundos se definen muy fácilmente. Creo que en la clasificación de la figura 6-1 no se deja nada fuera. Se ocupa de todo lo que está en la existencia y en nuestra experiencia. Todos pueden clasificarse en una u otra de las categorías enumeradas en los Mundos 1, 2 y 3.

Fig. 6-1, Tres Mundos

WORLD 1WORLD 2WORLD 3
PHYSICAL OBJECTS AND STATESSTATES OF CONSCIOUSNESSCONOCIDO EN SENSO OBJETIVO
1. Inorgánico: Materia y Energía del CosmosConocimiento subjetivoDocumentos de los esfuerzos intelectuales
2. Biología: Estructura y acciones de todos los seres vivos; Cerebros HumanosExperiencia de: Percepción, Pensamiento, Emociones, Intenciones Disposicionales, Memorias, Sueños, Imaginación CreativaFilosófica, Teológica, Científica, Histórica, Literaria, Artística, Tecnológica
3. Artefactos: Sustratos materiales de creatividad humana, de herramientas, de máquinas, de libros, de obras de arte, de música.Sistemas teóricos: problemas científicos, argumentos críticos

"En la Fig. 6-1, el Mundo 1 es el mundo de los objetos y estados físicos. Comprende todo el cosmos de materia y energía, toda la biología, incluido el cerebro humano, y todos los artefactos que el hombre ha fabricado para codificar la información, como por ejemplo, el papel y la tinta de los libros o la base material de las obras de arte. El Mundo 1 es el mundo total de los materialistas. No reconocen nada más. Todo lo demás es fantasía.

"Mundo 2 es el mundo de los estados de conciencia y conocimiento subjetivo de todo tipo. La totalidad de nuestras percepciones viene en este mundo. Pero hay varios niveles. De acuerdo con Polten, tiendo a reconocer tres tipos de niveles del Mundo 2, como se indica en la Fig. 6-2, pero puede ser más correcto pensar en él como un espectro.

FIG. 6-2, Mundo de la Conciencia

Sense exteriorInner SensePuro Ego
Luz, color, sonido, olor, sabor, dolor, tactoPensamientos, Sentimientos, Memorias, Sueños, Imágenes, IntencionesEl Ser – alma y espíritu propio

"El primer nivel (sentido externo) serían las percepciones ordinarias proporcionadas por todos nuestros órganos de los sentidos, el oído, el tacto, la vista, el olfato y el dolor. Todas estas percepciones están en el Mundo 2, por supuesto: visión con luz y color; sonido con música y armonía; toque con todas sus cualidades y vibración; la gama de olores y sabores, etc. Estas cualidades no existen en el Mundo 1, donde correspondientemente solo hay ondas electromagnéticas, ondas de presión en la atmósfera, objetos materiales y sustancias químicas.

"Además existe un nivel de sentido interno, que es el mundo de las percepciones más sutiles. Es el mundo de tus emociones, de tus sentimientos de alegría y tristeza y miedo e ira y así sucesivamente. Incluye toda tu memoria y todas tus imaginaciones y planes para el futuro. De hecho, existe toda una gama de niveles que podrían describirse extensamente. Todas las experiencias sutiles de la persona humana están en este mundo sensorial interior. Todo es privado para ti, pero puedes revelarlo en la expresión lingüística y mediante gestos de todos los niveles de sutileza.

"Finalmente, en el centro del Mundo 2 está el yo o ego puro, que es la base de nuestra unidad como ser experimentador a lo largo de nuestro toda la vida

"This World 2 es nuestra realidad principal. Nuestras experiencias conscientes son la base de nuestro conocimiento del Mundo 1, que es así un mundo de realidad secundaria, un mundo derivado. Cada vez que estoy haciendo un experimento científico, por ejemplo, tengo que planificarlo cognitivamente, todo en mis pensamientos, y luego llevar a cabo conscientemente mi plan de acción en el experimento. Finalmente tengo que mirar los resultados y evaluarlos en el pensamiento. Por ejemplo, tengo que ver las huellas del osciloscopio y sus registros fotográficos o escuchar las señales en el altavoz. Mis órganos sensoriales deben recibir las diversas señales del equipo de grabación, transmitirlas a mi cerebro y, por lo tanto, a mi conciencia, medirlas y compararlas apropiadamente antes de que pueda comenzar a pensar en el significado de los resultados experimentales. Estamos todo el tiempo, en cada acción que hacemos, jugando incesantemente hacia adelante y hacia atrás entre el Mundo 1 y el Mundo 2.

"¿Y qué es el Mundo 3? Como se muestra en la Fig. 6-1, es todo el mundo de la cultura. Es el mundo que fue creado por el hombre y que recíprocamente hizo al hombre. Este es mi mensaje en el que sigo a Popper sin reservas. Todo el lenguaje está aquí. Todos nuestros medios de comunicación, todos nuestros esfuerzos intelectuales codificados en libros, codificados en los tesoros artísticos y tecnológicos de los museos, codificados en cada artefacto dejado por el hombre desde los tiempos primitivos: este es el Mundo 3 hasta el presente. Es el mundo de la civilización y la cultura. La educación es el medio por el cual cada ser humano se pone en relación con el Mundo 3. De esta manera se sumerge en él a lo largo de la vida, participando del patrimonio de la humanidad y convirtiéndose así en plenamente humano. El Mundo 3 es el mundo que se relaciona únicamente con el hombre. Es el mundo que es completamente desconocido para los animales. Están ciegos a todo el Mundo 3. Lo digo sin reservas. Esta es entonces la primera parte de mi historia.

"Ahora paso a considerar la forma en que interactúan los tres mundos..."

A pesar de estas palabras, en su último libro Cómo el yo controla su cerebro, Eccles propuso un mecanismo mental dualista.

Vida y muerte personales

Eccles tuvo nueve hijos. Eccles se casó con Irene Miller Eccles (1904-2002) en 1928 y se divorció en 1968. Después de su divorcio en 1968, Eccles se casó con Helena Táboríková; un compañero neuropsicólogo y M.D. de la Universidad Charles. Los dos colaboraron a menudo en la investigación y permanecieron casados hasta su muerte. Eccles murió el 2 de mayo de 1997 en su casa de Contra, Suiza. Fue enterrado en Contra, Suiza.

Estilos

  • Sr. John Eccles (1903-1929)
  • Dr. John Eccles (1929-1944)
  • Prof. John Eccles (1944-1958)
  • Sir John Eccles (1958-1990)
  • Sir John Eccles AC (1990–1997)

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ENRIQUE ALPAÑÉS
Madrid - 

El humo intoxica la literatura científica. La industria del tabaco financia estudios que se publican en las principales revistas del sector, según una investigación realizada por The Investigative Desk y la revista médica The BMJ. Esta última es una de las pocas publicaciones científicas que ha prohibido estudios total o parcialmente financiada por tabaqueras. Solo ocho de las 40 revistas analizadas lo hacen. El análisis señala a un total de 876 estudios del repositorio científico PubMed, publicados desde 1996. En estos, al menos uno de los investigadores estaba relacionado con una empresa médica con vínculos financieros industria del tabaco. El estudio señala que este es un problema que se repite en el tiempo, a pesar de los intentos de algunas revistas de cortar por completo los vínculos con la industria.

Hay cuatro grandes empresas tabacaleras en el mundo, pero estas se han diversificado en un complejo entramado empresarial con ramificaciones en filiales médicas y farmacéuticas. Estas son más complicadas de detectar, incluso si la revista en cuestión lo intenta. Los autores del estudio ponen como ejemplo algo que les sucedió en sus propias publicaciones. Hace unos meses BMJ Open tuvo que retractarse de un artículo después de que saliera a la luz que uno de sus financiadores recibía el patrocinio de la Fundación para un Mundo sin Humo, un grupo dependiente de la tabacalera Philip Morris International.

“No me sorprende en absoluto”, contesta en un intercambio de mensajes Francisco Camarelles Guillem, profesor de medicina en la Universidad Autónoma de Madrid y delegado del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo. “La industria tabacalera ha financiado muchos estudios para negar lo perjudicial que son sus productos o que no causan adicción. Sus tentáculos son muy largos y afectan a muchos campos, entre ellos, la investigación”.

En Mercaderes de la duda (Capitán Swing) Erik M. Conway y Naomi Oreskes denuncian cómo un entramado empresarial lleva años entorpeciendo la investigación científica para beneficiar sus intereses económicos. Esta práctica es especialmente habitual, explican los autores, en el mundo del tabaco y del cambio climático, donde las empresas “mantienen viva la controversia mediante la difusión de la duda y la confusión” después de que se haya llegado a un consenso científico. Esta fue la estrategia repetida durante décadas por las empresas tabaqueras a partir de los años cincuenta, cuando se empezó a comprobar científicamente la relación del tabaco con el cáncer. Se invirtieron millones en investigaciones sobre el tabaco que en realidad estudiaban otras cosas, lo que los historiadores llaman “investigación señuelo”.

Y esta sería la estrategia que están replicando ahora con las alternativas del tabaco, como los vapeadores, que intentan hacer pasar como un sucedáneo saludable al tabaco. El vapeo ya es más común que los cigarrillos entre los jóvenes, según un informe coordinado por la Universidad de Glasgow y encargado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los cigarrillos electrónicos con nicotina son “dañinos para la salud y muy adictivos”, según este organismo. Aunque no se conocen del todo sus efectos a largo plazo, se ha demostrado que liberan sustancias tóxicas cancerígenas y que aumentan el riesgo de sufrir trastornos cardiacos y pulmonares.

“Cualquiera que entienda (…) esta epidemia y los esfuerzos estratégicos de la industria tabaquera para dividir a la comunidad de la salud pública sabe que el dinero de la industria debe rechazarse”, afirma en un editorial asociado Ruth Malone, profesora de ciencias sociales del comportamiento en la Universidad de California y ex editora en jefe de la revista Tobacco Control del Grupo BMJ. Pero no todo el mundo es tan contundente. El estudio incluye las declaraciones de distintos científicos cuyos estudios han sido financiados por el sector, y si bien la mayoría lo considera un error y hace propósito de enmienda, hay quien defiende que esta connivencia puede ser positiva. “Mientras British American Tobacco no interfiera en mi trabajo científico, no veo ningún problema inmediato”, ha declarado Alexander Sack, profesor de estimulación cerebral y neurociencia cognitiva aplicada de la Universidad de Maastricht, a BMJ.

Preguntado por EL PAÍS, Camarelles se muestra mucho más tajante. “La influencia de la industria tabacalera en la investigación tiene serias implicaciones para la salud pública. La manipulación y el sesgo en los estudios pueden retrasar la implementación de políticas efectivas contra el tabaquismo y la adopción de medidas de salud pública basadas en la evidencia”, señala.

El tabaco mata a ocho millones de personas cada año, según la OMS. Aunque sigue siendo una industria boyante, (Imperial Brands, una de las cuatro grandes tabacaleras, cifra el valor total del mercado en 850.000 millones de dólares) su consumo está disminuyendo rápidamente. En el año 2000, el 32,7% de la población mundial fumaba; en 2020, lo hacía el 22,3%, y se estima que para 2025 el porcentaje caerá al 20,4%. Las empresas utilizan su menguante pero considerable capacidad financiera no solo para diversificar su emporio más allá del cigarrillo tradicional, también para cambiar la percepción de sus nuevos productos.

Esto se consigue financiando investigaciones e intentando influir en los profesionales sanitarios. Hace poco salía a la luz que la tabacalera Philip Morris estaba financiando cursos para médicos en Medscape, una web sanitaria con información y cursos para profesionales del sector. “Yo estoy suscrito a Medscape y recibí esa información sobre formación de ayuda para dejar de fumar”, señala Camarelles. “Detrás estaba la industria”. Los cursos, que ya han sido retirados, apuntaban a los cigarrillos electrónicos como una alternativa al tabaco, una forma de “reducción de daños” para los fumadores. “Se prevé que más del 50% de los ingresos de Philip Morris en 2030 vengan de la comercialización de estos productos”, apunta Camarelles.

La industria tabacalera tiene un largo historial de subversión de la ciencia, pero solo el 20% de las principales revistas médicas tienen políticas para protegerse contra su influencia. Esta reciente investigación puede suponer un toque de atención al sector. Pero incluso si se aumenta la vigilancia, escapar de la influencia de esta industria puede ser difícil, reconocen los autores. Hay filiales y organizaciones asociadas con las empresas tabaqueras, hay científicos con intereses económicos, institutos y asociaciones financiados de forma indirecta por el sector. Hay cuatro enormes empresas, valoradas en 850.000 millones de dólares, que se ven abocada a renovarse o desaparecer. A menos que cambie la forma en la que son percibidas por el gran público.

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