El Nobel de Física Michel Mayor no cree en dios


Esta semana se anunciaron los ganadores de los Premios Nobel 2019; la mitad del Nobel de Física le fue otorgado a Michel Mayor y Didier Queloz "por el descubrimiento de un exoplaneta orbitando una estrella de tipo solar". El descubrimiento fue hecho inicialmente por Mayor, en 1994, pero antes de hacerlo público, quiso cerciorarse, así que esperó un año y en 1995 repitió el ejercicio de observación junto a su entonces estudiante de doctorado, Queloz. Y la observación se mantuvo, así que juntos presentaron ese año al mundo el primer exoplaneta descubierto, Dimidio ó 51 Pegasi b.

Ese descubrimiento les acaba de valer el Nobel, que además vino acompañado por un renovado interés mediático para entrevistarlos. Pues en la entrevista con El Pais de España, Mayor puso de manifiesto su ateísmo:

PGiordano Bruno, que fue quemado por la Iglesia en el siglo XVII, propuso que hay muchos otros sistemas solares en el universo, lo que no encaja con el relato cristiano de la creación ¿Cuál es el sitio de Dios en el universo?

R. La visión religiosa dice que Dios decidió que solo hubiese vida aquí, en la Tierra, y la creó. Los hechos científicos dicen que la vida es un proceso natural. Yo creo que la única respuesta es investigar y encontrar la respuesta, pero para mí no hay sitio para Dios en el universo.

¡Ohh, es delicioso ver esto publicado en un medio masivo de comunicación!

Sin embargo, deberíamos evitar la conclusion de que dios no existe sólo porque lo dijo alguien muy inteligente que acaba de ganar un Nobel. Los ganadores Nobel pueden haber hecho contribuciones muy importantes en sus campos de estudio, pero hacer cualquier cosa —como creer o dejar de creer en dios— solo porque alguien muy inteligente lo hace o lo dice es caer en la vieja trampa de la falacia de autoridad.

Ser muy inteligente no evita necesariamente que la gente tome malas decisiones, cometa errores o llegue a las conclusiones equivocadas: las personas inteligentes también son seres humanos, y por tanto son susceptibles de caer en los sesgos cognitivos y heurísticas a los que somos propensos gracias a nuestro cerebro identificador de patrones evolucionado en la sabana africana. Así que lo importante aquí realmente es que haya llegado a la conclusión evitando los sesgos cognitivos en el proceso.

Y recurrir a Mayor como figura de autoridad para decir que dios no existe ubicaría a cualquier persona en un terreno peligroso. Los Nobel pueden decir verdades como castillos —por ejemplo, que dios no existe—, y también pueden decir falsedades. Y así, mientras Mayor ha dicho algo culturalmente trascendental, aunque relativamente obvio, también tenemos una preocupante tendencia de otros Premios Nobel que son verdaderos magufos, quienes, una vez alcanzada la fama, se ponen a soltar afirmaciones delirantes, darle credibilidad a paparruchas, y promover pseudociencias — este fenómeno es conocido como la enfermedad Nobel: "una aflicción de ciertos Premios Nobel que les hace abrazar ideas extrañas o científicamente poco sólidas, por lo general en una etapa avanzada de su vida".

Y quien diga que dios no existe sólo porque el Nobel de Física Michel Mayor lo dijo, igual apela a la autoridad de otros galardonados con el Nobel que apoyan el pánico antivacunas, promueven la homeopatía, o niegan el calentamiento global. E igual se verán en aprietos cuando tengan que reconciliar el descubrimiento del virus del sida que le valió un Nobel a Luc Montaigner con el negacionismo del mismo hecho por otros Premios Nobel, como Walter Gilbert y Kary Mullis (que fueron premiados por otras cosas).

Ganar un Premio Nobel es trascendental —en ciencias, al menos—, y significa que la persona que lo recibe hizo un descubrimiento particular en un campo de estudio particular, que dejó a la Humanidad en una mejor posición para comprender el mundo que nos rodea. Ganar un Nobel no hace que lo que las personas crean en otros temas sea necesariamente una opinión informada o siquiera epistemológicamente sólida, mucho menos cierta.

Quienes mantengan la rigurosidad del método científico al aproximarse a otras áreas, posiblemente tengan opiniones mejor informadas que los que no, como Mayor la tiene sobre la existencia de deidades, mientras que Montaigner no la tiene sobre las vacunas.

Y, si un día, Mayor cambia de opinión, eso no hará que se produzca un dios por generación espontánea, o que 51 Pegasi b deje de existir. Es lo que tienen los hechos: no cambian, independientemente de las opiniones de los Nobel, o de nadie más.

(imagen: NTNU)

En 2019, el mundo sigue discriminando a los ateos


Desde 2011, la organización Humanists International publica cada año el reporte Libertad de Pensamiento, un informe global sobre el estatus legal de los ateos, humanistas y no-religiosos en general en el mundo, y la discriminación que se ejerce contra ellos. En este espacio le hemos hecho seguimiento al informe desde 2014, y la situación para los librepensadores parece empeorar con cada año que pasa.

El reporte Libertad de Pensamiento 2019 fue publicado ayer y, a grandes rasgos, parece que hubo algunas mejorías, mientras que hubo aspectos que fueron de mal a peor. La edición de Países Clave del Reporte 2019 también se encuentra disponible para descarga.

En esta edición, Humanists International (que hasta febrero de este año se llamó International Humanist and Ethical Union — IHEU) destaca el tema de la llamada 'blasfemia', y advierte que hay una creciente división en el mundo entre los países donde la blasfemia está castigada por ley y países donde no — en el reporte se celebra que en los últimos cinco años, ocho países (Noruega, Islandia, Malta, Dinamarca, Canadá, Nueva Zelanda y Grecia) han abolido las leyes que castigaban la 'blasfemia'; la abolición de la respectiva ley en Irlanda posiblemente ocurra en 2020, ya que esta abolición fue aprobada en el Legislativo y sólo está pendiente la sanción del Ejecutivo. El informe señala el contraste de que, a la vez, aún quedan 69 países con leyes vigentes que castigan la blasfemia, y rincones del mundo donde las penas se han incrementado, como ha ocurrido en Brunéi Darussalam y Mauritania.

Todos los años, el reporte actualiza el índice de países en el que evalúan qué tan respetuoso es cada país de los derechos de libertad de expresión y conciencia de ateos y librepensadores. Los países son evaluados según cuatro categorías: Constitución y Gobierno (que evalúa la legislación influida por la religión y que a los no-religiosos se les prohíba ocupar cargos públicos), Educación y Derechos de los Niños (que mide el adoctrinamiento religioso en las entidades educativas, y el grado de fundamentalismo de la 'instrucción' religiosa), Familia, Comunidad y Sociedad (acerca de qué tan perseguidos son las personas abiertamente no religiosas — desde la persecución activa hasta la prohibición de que se asocien) y Libertad de Expresión (que examina la represión de los principios humanistas fundamentales, y si hay consecuencias negativas por la apostasía y la blasfemia).

Según el informe, los mejores países para los ateos en 2019 fueron BélgicaPaíses Bajos y Taiwán (que cumplen cinco años consecutivos sin registro de discriminación legal, jurídica o social contra los ateos); seguidos de FranciaJapónNauru y Santo Tomé y Príncipe. Los peores países para los ateos son Arabia Saudita, Irán, Afganistán, Maldivas, Pakistán y Emiratos Árabes Unidos.

En el informe, preparado en inglés, se reconoce que puede haber algunos errores de registro debido a la limitada capacidad de organización de Humanists International — creo que eso ocurre en algunos casos de países de habla hispana. En el reporte, por ejemplo, los países de habla hispana más amables con los ateos serían Uruguay y México, con sendas calificaciones de 1,5 mientras España se lleva una calificación de 3 (en el índice, a menor calificación, mejor el país). Seguramente haya personas más indicadas que yo para comentar esto, pero a mí me resulta delirante afirmar que a los ateos les va mejor en México que en España; de todas mis interacciones con ateos mexicanos y españoles, la impresión que siempre me he llevado es que los librepensadores manitos lo tienen más de pa'rriba que los de la Madre Patria. De cualquier forma, es muy diciente que ningún país de habla hispana ofrece una absoluta seguridad jurídica, legal, social y comunitaria para los ateos.

Aunque el reporte de este año suena un poco más optimista que el de años anteriores, la dura realidad es que en muchísimos lugares del mundoa los ateos nos siguen matando por pensar diferente; y no son pocos los lugares donde si no nos matan, nos persiguen, nos encarcelan, nos torturan, destruyen nuestra propiedad, nos estigmatizan, nos tratan de convertir a la fuerza, nos faltan al más básico respeto, nos condenan al ostracismo, nos impiden acceder a cargos de elección popular, o usan el fruto de nuestro trabajo como contribuyentes para promover creencias sobrenaturales ajenas.

¡Y eso que estamos en el siglo 21!

(vía Michael Nugent)

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Publicado en De Avanzada por David Osorio

El mayor estudio sobre diferencias de sexo en el cerebro

escrito por TC

El estudio de las diferencias de sexo en el cerebro no es una mera curiosidad zoológica. En áreas como la investigación biomédica resulta vital si aspiramos a una medicina de precisión que evite sufrimiento, ahorre presupuesto público y termine produciendo un genuino bienestar social. El debate alcanza incluso a los parlamentos nacionales y transnacionales, como el de la Unión Europea, donde ya se ha debatido un informe sobre igualdad de género en la investigación clínica y la salud mental, con un énfasis en las mujeres.
Notables diferencias de sexo en desórdenes psiquiátricos son lo bastante conocidas: el Alzheimer, o los desórdenes de ansiedad y depresión afectan significativamente más a las mujeres, mientras que los hombres sufren más por autismo, dislexia o esquizofrenia, lo cual apunta a que algunos trastornos donde la diferencia de sexo es pronunciada pudieran ser una manifestación «extrema» de rasgos típicos del cerebro masculino o femenino. Otras diferencias de sexo en la psicología y el comportamiento difícilmente pasan desapercibidas: los hombres sobresalen en razonamiento espacial, o en agresión, mientras que las mujeres en promedio lo hacen en capacidad verbal y en empatía, muestran una mayor preferencia por trabajar con personas que con cosas, o exhiben niveles superiores de agradabilidad y neuroticismo.
Estas diferencias de sexo arraigan en el cerebro humano, como no puede ser de otra forma, y la neurociencia está empezando a medirlas y explicarlas con precisión creciente, gracias al avance tecnológico y el refinamiento del análisis estadístico. Uno de los más amplios y detallados estudios publicados hasta la fecha acaba de publicarse en la revista Cerebral cortex, a cargo del joven investigador escocés Stuart Ritchie (que también es autor de una muy interesante introducción a la ciencia de la inteligencia) y un equipo internacional de colaboradores.
Los autores se basan en datos provenientes de un estudio biomédico británico Biobank, examinando diferencias de sexo en el cerebro de 5000 participantes (2750 mujeres y 2466 hombres), tanto en la media como la variabilidad, teniendo en cuenta volúmenes totales y subcorticales, así como la microestructura de la materia gris.
Los resultados muestran claras diferencias de sexo en el volúmen total del cerebro, superior a una desviación standard y favoreciendo a los hombres (1115.76 cmpara los mujeres, y 1233.58 para los hombres). Esto implica que el 92.1% de los cerebros masculinos son más grandes que el cerebro femenino medio. El tamaño de las subregiones cerebrales también es mayor en los hombres, aunque esto puede deberse a que los participantes del estudio son adultos (las diferencias podrían ser inferiores en cerebros jóvenes). La mayor diferencia de sexo radica en la insula, favoreciendo a los hombres, y también se halla una ventaja femenina en el grosor cortical general, y una mayor conectividad en regiones asociadas con la inteligencia social en el caso de las mujeres. Los resultados apoyan una organización proporcional de la corteza específica para los cerebros masculinos y femeninos.
Diferencias de sexo en volúmenes cerebrales (Cerebral Cortex, 2018)

El estudio es también pionero en medir las diferencias neuroanatómicas de sexo en variabilidad, apoyando la llamada “
hipótesis de la variabilidad” según la cual los hombres son biológicamente más variables que las mujeres en multitud de aspectos psicológicos y conductuales. Según el trabajo, la neuroanatomía masculina también es más variable en términos de volumen total, áreas superficiales, y materia blanca.
El estudio también considera la capacidad cognitiva de hombres y mujeres, utilizando como orientación tests que miden los tiempos de reacción a estímulos, pero paradójicamente las diferencias de sexo resultan inferiores a las que pudieran predecirse a partir de las mayores diferencias en volumen cerebral. Según una especulación provocadora de James Thompson, esto puede deberse a diferencias más sutiles en la organización y estructura cerebral, o simplemente a que los tests administrados ignoran las tareas en donde los hombres tienen ventaja.
En cualquier caso, los autores subrayan que el presente estudio tiene un carácter exclusivamente descriptivo de las diferencias de sexo, sin entrar por tanto en cuáles puedan ser las variadas causas de estas diferencias, incluyendo posibles efectos neurobiológicos de la influencia social.

Tu perro está diseñado genéticamente para amarte: la ciencia detrás del mejor amigo del ser humano





Los perros son muy sociables, cariñosos y fieles de forma indiscriminada porque poseen unos genes que activan este comportamiento los cuales son, a su vez, los mismos de los que carecen los lobos. El mero hecho de que no compartamos lenguaje común con los perros, hace que cada vez haya más investigaciones dispuestas decodificar a través del método científico por qué los perros son como son y actúan como actúan.
Indicios. El psicólogo Clive Wyne de la Universidad Estatal de Arizona es experto en comportamiento canino y autor de Dog is Love, uno de los últimos libros que aborda el significado y el origen de la hipersociabilidad de los perros. Hasta ahora, la mayor parte de los estudios publicados se han centrado en ensalzar la capacidad de los perros para comunicarse con sus dueños y no en su facilidad para establecer lazos emocionales. Para Wyne lo que hace que la relación humano-perro sea tan exitosa es el amor que ellos sienten hacia nosotros y, a su vez, la característica que les diferencia de otras especies.
Hallazgos. En el libro Cómo nos aman los perros su autor, Gregory Berns, explicó las conclusiones extraídas, tras someter a su perro a varias resonancias magnéticas. Las imágenes revelaron que el área del cerebro que se ilumina al escuchar la voz de sus dueños es la misma que se activa cuando les gusta alguien o algo. Así, una de las conclusiones recogidas por Berns en el libro señala a la hipersociabilidad como responsable de que los perros sean más despiertos a nivel emocional y cognitivo.
Síndrome de Williams-Beuren. Según este estudio de la Universidad de Princeton, el genoma de los perros presenta algunos genes relacionados con el trastorno genético presente en los humanos y conocido como monosomía del cromosoma del 7 o Síndrome de Williams. Esta coincidencia fue la llave para explicar la respuesta emocional presente en los perros. ¿Razón? Uno de los síntomas del síndrome es la amistad indiscriminada. Así y tras analizar el genoma del lobo en busca de los mismos genes, se dieron cuenta de que no había rastro de éstos y que, por lo tanto, la hipersociabilidad de los perros estaba predispuesta genéticamente.
Teniendo en cuenta que el perro (cannis lupus familiaris) se convirtió en una subespecie procedente del lobo (canis lupus) tras ser domesticado por el ser humano, la diferencia en el material genético de ambos es fruto de miles de años de adiestramiento y los factores ambientales.
Más diferencias. El investigador Brian Hare llegaba también a la conclusión de que los perros seguían con mayor facilidad las instrucciones de los humanos que los lobos, entre otras cosas, porque éstos tienen una capacidad innata para relacionarse. Según sus pruebas, para que un perro se sienta cómodo con las personas basta con que compartan 90 minutos diarios durante alguna de sus primeras 14 semanas de vida. 
Por el contrario, para crear un vínculo similar, los lobos necesitan tener contacto con las personas durante 24 horas a lo largo de varios meses.
Afecto sí, palabras meh. Los resultados anteriores que subrayan la faceta emocional de los perros, a su vez, son respaldados por otra investigación de la que hablamos hace unas semanas. Tras analizar el comportamiento de 72 perros que mantuvieron contacto con una persona de tres formas diferentes: mientras les acariciaban, les hablaban o no les hacían caso, observaron que los perros se muestran igual de indiferentes cuando les hablan que cuando pasan de ellos.
Así y a pesar de que el proceso de domesticación llevado a cabo hace 8.000 años ha dado sus frutos en el genoma perruno, por el momento, continúan sin tener interés en escuchar lo que tenemos que decirles. Prefieren que les acariciemos y nos callemos.

De qué serán capaces la inteligencia artificial y el machine learning en 10 años los mayores expertos nos responden


27 Noviembre 2019
ARANTXA HERRANZ  @aherranz
Parece que el término Inteligencia Artificial no se nos cae de la boca desde hace un par de años, pero lo cierto es que fue en 1956 cuando un profesor universitario, John McCarthy, lo acuñó en una coferenecia académica. Aunque las Leyes de Turin y de Asimov son de 1950, habría que esperar 6 años para acuñar este término y referirse a ese conjunto de tecnologías con las que se pretende que las máquinas sean inteligentes.
Desde entonces (han pasado más de 6 décadas), los avances han sido llamativos: ordenadores capaces de ganar a campeones de ajedrez, máquinas que aprenden solas, coches que se conducen solos…
Pero, ¿qué será realmente la Inteligencia Artificial capaz de hacer dentro de 10 años? ¿Seguiremos llamando Inteligencia Artificial a la Inteligencia Artificial? ¿Qué hay de realidad y qué de ciencia ficción o esperanza en lo que se dice sobre estas tecnologías?
Hemos hablado con varios expertos en la materia: Nuria Oliver ingeniera en telecomunicaciones y doctora por el Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts, Richard Benjamins, Data & IA Ambassador de Telefónica, Andres Torrubia, ingeniero y CEO de Fixr y Pedro Larrañaga, Catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad Politécnica de Madrid. Esto es lo que nos han contado.

Dentro de 10 años, habrá muchas herramientas que permitan acabar con el problema de los sesgos y la discriminación

Por qué es difícil hacer estos pronósticos

Si hacer predicciones a futuro es difícil, hacerlo sobre una tecnología como la Inteligencia Artificial se antoja complicada incluso para los propios expertos que trabajan en su desarrollo. Para entenderlo un poco mejor, Andrés Torrubia explica que todos los avances que estamos viendo a día de hoy provienen de la disciplina del deep learning o aprendizaje profundo. Una materia que, hace precisamente 10 años, “no funcionaba a nivel práctico. Esto nos da una visión de la complejidad de hacer predicciones a futuro, porque si hace 10 años me hubieras hecho esta misma pregunta, te hubiera contestado que estaba atascado”.
Por eso, los expertos que hemos consultado prefieren, como punto de partida, hacer un repaso de lo que se ha conseguido en esta década para intentar vislumbrar de qué será capaz en unos años.
Durante este tiempo, la tecnología ha aprendido a reconocer objetos y caras, a realizar análisis predictivos (que se aplican en anuncios o en medicina) o a generar juegos (tipo Pokemon go). Todos estos son modelos predictivos, pero también hay modelos generativos, los que son capaces de crear algo: escribir, pintar… O inventar caras de personas, por ejemplo.

Andres
Andrés Torrubia

La conducción autónoma será técnicamente viable

Por eso, y subrayando que es muy difícil de saber qué será capaz de hacer la tecnología en el futuro porque, Nuria Oliver desgrana que si seguimos avanzando en las mismas áreas de los últimos 5 años (reconocimiento de patrones en video, texto, imágenes y audio, es decir, en datos no estructurados), la conducción autónoma será realidad desde el punto de vista técnico. “Tendremos las habilidades técnicas para tener una conducción autónoma segura, aunque hay otros factores no tecnológicos que determinarán si es realidad o no en el mercado”, avanza.
La personalización de la educación o los tratamientos médicos
 también serán una realidad de aquí a unos años


Richard Benjamins ahonda en el hecho de que, en estos momentos, los coches ya son capaces de reaccionar sobre lo que ven los sensores y lo que han aprendido. “Pero en el futuro podrán predecir los comportamientos de otros coches, conducidos por coches y personas”. Un componente que no está presente hoy, pero sí en el futuro, “imitando lo que hacemos los humanos”-
Cuando se habla de conducción autónoma, ésta se dividen en 5 niveles. Andrés Torrubia explica que si el nivel 5 es el de máxima autonomía, en 10 años muchas ciudades ya estarán en el nivel 4 (que aún sigue exigiendo que un humano lleve las manos en el volante). “A nivel 5 no se llegará por cuestiones puramente técnicas”, avanza, salvo en entornos muy cerrados y controlados.

Diagnósticos, medicina personalizada y moléculas bajo el prisma de la IA

Medicina será, según estos expertos, otra de las áreas en las que más avances veremos. Aunque hoy en día sigue es una de las temáticas de las que más se habla, según Andrés Torrubia aún no está desplegada con todo su potencial, por lo que cuando este se produzca veremos importantes adelantes. “Hoy ya está ayudando en el diseño de fármacos, pero las moléculas tienen que pasar por ensayos clínicos. La IA diseñará moléculas, pese a que, con razón, sigue siendo un sector muy regulado”.
Así pues, será un avance que irá lento “porque se tiene que validar muy bien”. Pero en el diseño de tratamientos, en el diagnóstico será cada vez más común que la Inteligencia Artificial se aplique a temas de imágenes y radiografías. Algo en lo que coincide Benjamins. “Seguro serán diagnósticos médicos muy buenos, incluso mejores que los realizados por los propios médicos expertos. Y es algo que ya se hace”. Pero, según su visión, la verdadera aportación a diez años vista será que también se podrá explicar cómo se ha llegado a este diagnóstico. Aunque ahora el Machine Learning y la IA pueden hacer estos diagnósticos, es muy difícil explicar este diagnóstico, tanto al profesional como al particular. “En 10 años sí que se podrá explicar. Tanto a nivel general como en casos concretos”, augura este experto.

Richard Benjamins

La Inteligencia Artificial también ayudará a sugerir tratamientos. Según este experto, en 10 años lo veremos muy desplegado y esto ayudará a la eficacia del médico. “Será una herramienta, no sustituye a este profesional”, subraya.
Eso sí, según Torrubia, no deberíamos dejar a la IA dejar actuar en muchas facetas sin supervisión humana “porque la tecnología tiene limitaciones”.
Nuria Oliver, en este punto, considera que, como en el tema de la conducción, serán otros factores los que determinen si realmente llegaremos a usar tanto la IA en el campo de la salud. “Generemos muchos datos de nuestra salud, y cada vez más. Todas las pruebas médicas son digitales, secuenciamiento de ADN, informes médicos y radiografías. Es una gran fuente de datos no estructurados que son los que la IA puede interpretar y encontrar patrones. En radiología está ya en los primeros resultados. Los algoritmos ya pueden detectar tumores de diferentes tipos con una precisión superior a la de un radiólogo", expone.
Sin embargo, eso no quiere decir que toda la medicina del futuro se base en lo que diga la Inteligencia Artificial. "No es algo sencillo porque una única prueba médica no tiene la respuesta y tener un diagnóstico sino que se necesitan varias pruebas, pero los algoritmos nos ayudarán a avanzar en este campo”.

Lenguaje, escritura y otras comunicaciones

La IA se desarrollará tanto en los próximos años que seguramente nos cueste distinguir cuándo nos estamos comunicando con un humano y cuándo con una máquina.

Podremos hablar con las máquinas 
como con los humanos, con una 
fiabilidad del 98%
Oliver asegura que una de las grandes promesas que se ve son las capacidades de interactuar con naturalidad a la tecnología. Es decir, hablarle a la tecnología y que nos entienda. “Ahora lo empezamos a poder hacer con asistentes y teléfonos. Cada vez irá mejorando más, porque hay muchas cosas que no entienden. El progreso en procesamiento del lenguaje natural será grande”, asegura esta experta.
Para eso, Andrés Torrubia explica que la tasa de acierto debe ser superior al 98%. “Un 90% supone que en una de cada 10 palabras falla. Y a la mínima los asistentes no nos entienden. Pero en 10 años no, la interacción va a ser mucho más natural”, avanza este experto. Tanto que, en lugar de tener que adaptarnos nosotros a ellos serán ellos los que estén adaptados a nosotros.
Así que, como dice Richards, Google Duplex estará mucho más extendido sobre más dominios y podrán tener un lenguaje natural, tener una conversación con una máquina.
Pero esta interpretación del lenguaje natural no será solo oral, sino también escrito. Según Torrubia, las máquinas del futuro serán capaces de escribir y hacerlo bastante bien. “Ya escriben un comentario de texto, pero me atrevería a decir, siendo muy aventurado, que escribirán historias coherentes y largas”, asegura.

La personalización de la educación

Para Nuria Oliver otra área en la que la IA avanzará mucho en los próximos 10 años es todo lo que tiene que ver con educación. “En China ya están realizando experimentos, utilizando IA para tener educación personalizada y adaptar los curriculus a cada niño”, explica.
Aunque habrá que ver los resultados que estos experimentos ofrecen, Oliver no duda de que es un área de oportunidad. “Nos permite personalizar la educación y eso ahora mismo no es viable. Sabemos que los niños aprenden con diferentes estilos, ritmos y técnicas y hay un profesor cada 30 alumnos. Es muy difícil ofrecer esa personalización. Pero con IA sí se puede, además para la para detección temprana para dificultades como dislexia o discapacidad para que desaparezca este concepto porque se compense con la IA”.

Nuria Oliver

¿Sesgos? ¿Qué sesgos?
Tanto Torrubia como Richards explican que los sistemas de Inteligencia Artificial se basan en correlaciones, en búsqueda de patrones. Y ésa es, precisamente, una de las grandes diferencias con la Inteligencia Humana y lo que acaba provocando algunos problemas, como los conocidos sesgos. “Las personas diferenciamos correlaciones de causa-efecto, pero las máquinas no”, ahonda Torrubia. Por eso los sistemas fallan y tienen sesgos y están mal configurados y refuerzan sesgos negativos. "Es lo que han visto y no entienden las relaciones causa efecto a día de hoy”.
La inteligencia humana sigue 
siendo más compleja y 
completa que la artificial, 
por lo que los expertos 
no temen un dominio 
de las máquinas


Por eso, un área activa de investigación en los avances de IA en datos son las abordar las limitaciones de los sistemas existentes, como la discriminación y sesgos. “La aspiración es que al usar datos estos algoritmos no sufran los sesgos que tenemos los humanos”, detalla Oliver. “Nos damos cuenta de que los datos no son un reflejo objetivo de la realidad, sino que están sesgados. Y si le enseñas a un algoritmo esos sesgos, los puede maximizar”, avisa.
Pero, la buena noticia es que, según Benjamins, el tema de la discriminación y sesgos de datos estará resuelto en 10 años. Habrá muchas herramientas que podrán detectar los sesgos. “Será como una ingeniería y se podrán identificar muy bien y eliminar”, avanza. En su opinión, actualmente el problema a veces es que puedes tener un conjunto de datos en los que no esté establecido la raza, pero sí que tenga esos sesgos. “Quizá en 10 años este tema también esté resuelto”.

Dame datos y te daré personalización

Nuria Oliver incide en este punto que toda la IA se basa en datos. Los modelos más prometedores y los comerciales de más éxito son redes neuronales entrenadas con cantidades ingentes de datos. Para aplicar estas técnicas de IA en nuevas áreas como medicina y educación o justicia, lo primero es tener datos. Los algoritmos aprenden a partir de datos que se suponen que refleja de manera objetiva lo que quieres modelar.
“A partir de esos datos, si son suficientes para cada persona, puedes construir un modelo especifico a cada persona. Y adaptarte a esa persona. Ya hay modelos de personalización en los sistemas de recomendación en base a tus propios datos y comportamiento. Es un área inmensa la personalización y forma parte de la estrategia core de la mayoría de las empresas tecnológicas, sobre todo si tienen servicios que interaccionan con las personas. La clave es como aplicarlas en sectores no puramente digitales”, detalla esta experta.
Pero no son los únicos campos donde la aplicación de la IA es un reto. Para Andrés Torrubia también la implementación en robots, que hasta ahora no se ha beneficiado mucho de la IA, será un campo de desarrollo. “Hay muchas tareas del día a día aunque sean menos noticiable”. Un buen ejemplo es Amazon Go, que te reconoce cuando entras y coges el producto. Aunque de momento es un prototipo, Torrubia asegura que el llegar a que la IA pueda saber cuánto cobrarte por el peso de un producto concreto es un desafío brutal, sobre todo para implementarlo a escala. “Pero lo conseguiremos. Como que Zara te permita probarte las cosas virtualmente en tu casa y que te sugiere la ropa en función de tus gustos y de lo que tienes”, avanza.
coche
Además, este experto también confía en los resultados que pueden cosechar, de aquí a 10 años, algunos de los prototipos de investigación, como que escriba una novela entera tipo Harry Potter. O algoritmos que inventen una película entera. “Hay temas más distópicos como la generación de fake news que se podrá hacer a escala y eso existirá, tanto en texto como en vídeo”, aventura.

No es lo que haga, es lo que debería hacer

Según Pedro Larrañaga, todo esto se puede resumir en tres grandes puntos
  • Creará más trabajos de los que destruya.
  • Ayudará a los humanos en un buen número de trabajos.
  • Posibilitará un mundo más justo y con más posibilidades para la gente pobre que sea capaz de esforzarse en el estudio deje de serlo y mejore en sus condiciones de vida.
Y ese último melón es el que, precisamente, abren también algunos de estos expertos con los que hemos hablado. Nuria Oliver asegura que el desarrollo tecnológico es mucho más complejo que los algoritmos. “Debe estar contextualizada en una realidad y con impacto en la sociedad y en la vida de millones de personas. No se puede desarrollar de manera aislada. Hay un componente humano. No es solo capacidad técnica para ser más eficiente, sino también empatía, garantía de justicia”.
Seguirá siendo necesario 
controlar y supervisar 
a la Inteligencia Artificial

Es lo que ella denomina FATEN (Justicia, Autonomía, Confianza, Educación y No Maleficencia, por sus siglas en inglés). “Más allá de desarrollo de nuevos algoritmos debemos hacerlo en marco FATEN; si no, no será progreso. No toda innovación es progreso. Por eso debemos asegurarnos que no está discriminando, que no va a aumentar la diferencia entre ricos y pobres, o que solo funciona para una raza. Este marco debería ser donde hagamos el desarrollo”.
O, como dice el experto de Telefónica, debe haber una concienciación no solo de las oportunidades, sino también de los desafíos, por lo que debería haber muchos debates y conversaciones a diferentes niveles. “La Comisión Europea sobre confianza de la IA, pero hay más temáticas, responsabilidad, también en el plano jurídico, del trabajo si las máquinas van a quitar y cómo se sostiene el estado de bienestar. Hay mucho debate. La toma de decisiones autónoma en la administración pública afecta a las personas. No estamos preparados para que pase a gran escala. Necesitamos coger más experiencia y regulación para poder evitar que pasen cosas que o queremos”.
Además, considera que hay que trabajar en evitar la concentración de datos en pocas compañías que tienen mucho dinero. “El riesgo es que la mejor tecnología esté en manos de muy pocos y tengan el poder”, advierte.

La IA no tiene superpoderes

Seguramente la IA tenga mucho potencial de desarrollo, pero hay cosas que no será capaz de hacer.
¿Cuáles? El catedrático de la Politécnica asegura que la respuesta a esto se relaciona con la paradoja de Moravec , “es decir por qué la IA hace fácil lo difícil) (para un humano) y viceversa. Al parecer el esfuerzo necesario para copiar cada habilidad humana es proporcional a la antigüedad con que ésta apareció en nuestro árbol genealógico. El “amor”, la “creatividad”, la “empatía” probablemente sean aspectos del ser humano que le van a costar incorporar a un sistema de IA”.
Radiografia
Para Richard Benjamins, casi todo el éxito de la IA se basa en aprendizaje automático supervisado con redes Machine Learning. “Pero si ves como aprende un bebe, no sabe nada, observa, interactúa y recibe feedback y 18 meses más tarde ha construido su modelo del mundo en el que cada concepto que conoce se ancla en la realidad. Aprender así no se puede aún con la IA, pero se darán pasos para que se de. Si se consigue sería un gran hito, sería cambiar de aprender de manera supervisado con ML a no supervisado. Aún no sabemos cómo funciona”.
Además, tampoco tendrá sentido común, como los humanos. “Las máquinas no saben reaccionar”, asegura, aunque no descarta que se pueda llegar a producir.
Andrés Torrubia también asegura que la IA no va a ser como la humana. “No se va a volver contra nosotros. No tendrá autonomía”, asegura. “Atribuimos cualidades humanas a todo, incluso decimos que aprenden. Pero no lo hacen como una persona. Hacen ecuaciones y llegan a una conclusión pero eso no es aprender. Así que no tomarán el control”.
Y, sobre el peligro de que robe puestos de trabajo, este experto señala que solemos pensar demasiado en las amenazas de los robots. “Se cree que en el trabajo es más factible que tenga impacto en trabajos poco cualificados, pero no es cierto. Un fontanero no podrá ser un robot en 10 años”.
Por su parte, Nuria Oliver también subraya que los humanos somos mucho más que reconocimiento de patrones. “Tenemos muchos tipos de inteligencia: sentido común, capacidad de asociar, crear, conocimiento semántico del mundo del que carecen los algoritmos. Reconocen gatos, pero no sabe qué es un gato. Hay muchas áreas donde la inteligencia humana es muy compleja y multidimensional", como en el mencionado sentido común y la capacidad de razonamiento. Además, esta experta señala un punto débil de las máquinas: "tienen la fragilidad de que lo puedes hackear”.
Además, esta experta recuerda que el reconocimiento de patrones necesitan muchos más ejemplos que un humano para encontrar ese reconocimiento. “No aprenden incrementalmente y constantemente y sin olvidar lo que ha aprendido. Son sistemas supervisados. Los humanos somos más eficientes y hay muchas habilidades de un niño de 2 años que son muy complicadas para la IA”.

El riesgo de morir de éxito

Por último, Andrés Torrubia cree que a la IA le vamos a poner freno como sociedad. “Desgraciadamente hay tanto hype, tanta expectación, que muchas empresas sacan cosas mal hechas” con el consiguiente riesgo que ello conlleva. Y pone un paralelismo con la web de Renfe “famosa por lo mal que funciona”. El problema, en su opinión, es si trasladamos esa isma sensación a los primeros sistemas de reconocimiento facial que falle, por ejemplo.
“Es un tema social. Puede ser disruptivo a nivel económico y socialmente se frene o por malas implementaciones. Es un problema que hay que tratar de manera sensata. No tiene que estar mal ejecutado. Así que crucemos dedos para que no haya una web de Renfe en la implementación de la IA”.


ENSAYOS (1952-2001) de GORE VIDAL


El libro editado por Edhasa recopila en casi mil páginas buena parte de los artículos que Gore Vidal ha escrito en prensa durante el periodo que señala el propio título. La primera parte del libro es una recopilación de ensayos de crítica literaria, mientras que la segunda parte versa sobre política.

Tan solo he leído la segunda parte del libro. A continuación paso a comentar algunos de los temas con los que Vidal hace gala de su famosa y elegante acidez contra la parte más reaccionaria de la sociedad norteamericana.


Hay una tendencia conocida como moralismo legal que consiste en legislar sobre la vida privada de los ciudadanos, hacer sábanas de las páginas de la constitución, desde la ley seca, hasta la actual guerra contra las drogas pasando por supuesto por la penalización de la homosexualidad.


La homosexualidad es analizada en varios contextos históricos; el Levítico, la Grecia clásica, el psicoanálisis freudiano… Ya en la antigüedad, gracias a Justiniano que adujo que era la causa de los terremotos, la homosexualidad se convirtió en delito. Pero Vidal arremete contra las leyes que siguen vigentes en EEUU y que condenan muchas prácticas sexuales, no solo la homosexualidad. Es cierto que reconoce que son letra muerta, es decir, que no se usan. Pero siguen vigentes para poder hacer uso de ellas cuando algún juez o fiscal retrógrado quiera.


Vidal hace una lectura política de las diferentes posturas sexuales de cada época; el sexo es política. Él cree que el hecho de denostar a un homosexual, a una mujer o a una práctica sexual tiene como origen una voluntad política de seguir manteniendo un estatus quo que se vería en peligro si se permitiera que la sociedad se organizara de manera diferente. Si el sistema capitalista consigue amedrentar al trabajador es porque éste está casado y dedicado a traer ingresos a su familia. Si el matrimonio no estuviese tan universalizado no sería una institución útil como herramienta de presión. Los homosexuales se constituyen en un tipo de trabajadores no amenazables en ese sentido. Vidal supedita el sexo a una última motivación más allá de la mera censura del placer ajeno; “Las actitudes sexuales de una sociedad determinada son el resultado de decisiones políticas”. Incluso la religión sería una herramienta más que le debe cuentas a intereses superiores; “Las religiones se manipulan con objeto de servir a aquellos que rigen la sociedad, y no al contrario”.


Gore Vidal toma algunas posturas atípicas en un autor de izquierdas. Piensa que EEUU no puede asimilar tanta inmigración, pues no hay trabajo para todos, y todo tiene un límite. Incluso va un poco más allá y propone una unión occidental frente al gigante asiático. No tiene miedo de ser considerado racista, pues el temor ante una invasión de Asia no es racial, sino económica y legítima por ambas partes. Así mismo considera que hay un problema de superpoblación al que aporta curiosas perspectivas:


“Si la humanidad ha de sobrevivir, la población tendrá que reducirse drásticamente, si no por medio de la guerra atómica, entonces por ley, una perspectiva poco halagüeña para los derechos civiles, aunque desde luego preferible a morir de hambre”. […] Quienes querrían prohibir el aborto, los anticonceptivos y la homosexualidad, al tiempo que ensalzan la familia y la reproducción son en sí mismos agentes activos de la destrucción de nuestra especie. Estaría más furioso si tuviera en mayor estima a la especie, pero no es el caso, de modo que considero serenamente al Papa y al Ayatolá como los agentes pre-programados de nuestra extinción, el destino de toda especie. Corretean por ahí unas hordas de fanáticos, y no hay nadie para pararles los pies, sobre todo si utilizan la Biblia como arma arrojadiza.”


Los defensores ultra-cristianos de las familias con valores cristianos son objeto de muchas ironías y críticas por parte de Vidal. La obsesión que esta gente tiene con el sexo solo es comparable a la que antaño se tenía con el comunismo, y la que ahora también se tiene con el terrorismo. La religión y la mujer es otro tema recurrente en sus ensayos. Considera la religión cristiana, junto con otros monoteísmos, ideologías peligrosas que propugnan el odio y el miedo hacia la mujer. La ultra-cristianos son los que ahora lideran la lucha contra la igualdad de la mujer enarbolando la bandera de la familia. Analiza varias obras de feministas a las que parece reconocer su capacidad intelectual para irrumpir y molestar al reino literario y académico de carácter patriarcal en EEUU.


Vidal piensa que en su origen la religión no estaba tan presente en EEUU y que sus padres fundadores ”no eran entusiastas del Dios celestial”. Describe al cristianismo, al judaísmo y al islamismo como religiones inhumanas y describe como incesantes las intentonas de los religiosos por hacerse un sitio dentro de las instituciones invadiendo la original separación de Iglesia y estado. El Opus Dei hace acto de aparición en un inesperado momento hacia final del libro.


Otros temas colindantes al sexo y la religión que aborda en sus ensayos son la pornografía, (de la que se declara partidario cuando el tema estaba de moda en los años 60 y 70 y del que hace un repaso de las decisiones judiciales más importantes al respecto) y la prostitución de la que opina que es necesaria; “Las mejores [prostitutas] son una suerte de curanderas naturistas y, en contra de la superstición tribal, disfrutan con su trabajo”.


Gore Vidal disfruta atacando a los mitos estadounidenses como Linconl y Kennedy. Ha escrito bastante sobre Lincoln, a quien admira como hombre de letras y orador, pero al que considera el primer tirano de la república. No soporta que los historiadores de su país oculten la postura de Lincoln sobre un tema tan fundamental como la abolición de la esclavitud. Según Vidal, y los discursos que usa de Lincoln, el motivo fundamental de la Guerra de Secesión no era la abolición de la esclavitud sino el mantenimiento de la Unión.


“Lincoln adoptó la postura de que el sur no podía dejar la Unión. Cuando los estados sureños dijeron que tenían todo el derecho a abandonarla, Lincoln potenció su discurso hasta un nivel místico: la Unión era absoluta y había que mantenerla a toda costa. En cuanto a la esclavitud: 'Si la esclavitud no está mal, entonces nada está mal', manifestó. Aunque también:'Si puedo salvar la Unión sin liberar a ningún esclavo, lo haré. Si puedo salvar la Unión liberando a unos y dejando a otros como están, lo haré.' […] ¿Liberarlos y darles la igualdad política y social? Nuestros propios sentimientos no lo admitirían y, aunque los míos lo hicieran, sabemos que no sería el caso de la gran masa de blancos”.

[edito mensaje el 07/03/10---> ver extracto del documental "El Mito de Abraham Lincoln" que habla sobre esta polémica de un Lincoln que manipuló la liberación de los esclavos para sus intereses políticos. El documental, no obstante, se muestra menos tajante que Vidal porque contrapone a varias tendencias académicas que tratan de exculpar a Lincoln.] [edito 31/01/2014: ver minuto 58 del documental desde youtube, ya que Megaupload hace años que pasó a mejor vida, también se puede leer la carta original en la que supedita el destino de la esclavitud, al éxito de la Unión]

[edito 14/11/2017: youtube anterior caído, ver éste nuevo. Hay muchos textos controvertidos y contradictorios de Lincoln sobre esta cuestión de la igualdad de las razas. En mi opinión parece que tenía prejuicios racistas como la inmensa mayoría de los hombres de su época, pero no llegaban tan lejos como para pensar que la esclavitud era algo justo. Prefería una segregación para solucionar el problema de las razas, que él veía como irresoluble. Ambas razas eran diferentes y sufrían por convivir juntas, y por eso respaldaba "nuestra separación". Otros textos llegan todavía más lejos, y podemos leer por ejemplo, como en los debates con el juez Douglas dice que no estaba a favor de que los negros fueran considerados ciudadanos, y que en cuanto que diferentes, consideraba a la raza blanca como superior a la negra ("am in favor of the race to which I belong having the superior position").

Sin embargo, la polémica carta a Horace Greeley termina estableciendo una diferencia entre su opinión como responsable pólitico, y su "deseo personal de que todos los hombres en cualquier lugar pudieran ser libres". Como si por alguna razón pragmática no apostase por la igualdad, pero reconociese que ésta era una causa justa. Lincoln quizás no era esclavista pero sí algo racista. Había otros muchos peores que él, pero en ningún caso era el mártir de la igualdad que ahora, y siempre, se ha enseñado en las escuelas estadounidenses, y eso precisamente es lo que tanto le molestaba a Vidal.]

Con respecto a Kennedy, a quien conocía personalmente y con quien comentaba libros que se prestaban, ya en 1961 opinaba que:


“Prácticamente la mitad del electorado estaba predispuesta a encontrarse con que Kennedy y su régimen eran de corte 'intelectual', pecaban de irresponsabilidad fiscal y tenían ramalazos socialistas. […] Ahora, en cambio, tras haber comprobado cómo funciona su administración, incluso a los más recelosos de la Derecha Radical les resulta evidente que Kennedy no intenta emprender una arriesgada reforma del Estado”.


Y finaliza su artículo sobre el presidente asesinado:

“Seguí profesando cariño a Kennedy hasta el final, pero su mandato presidencial dejó de gustarme desde el día en que invadió Cuba hasta el último mes de su vida, cuando caldeó la Guerra Fría en Vietnam.”


La pasión por desmitificar de Vidal no se contenta con los intocables de EEUU, también llega a los denostados como Pat Buchanan a quien no deja de considerar un paleto fanático religioso, pero termina por reconocerle que se enfrente al sistema dando ejemplo de inconformismo. Con respecto a Nixon escribe:


“Nos ocultan que desde Franklin Roosevelt no hemos tenido ningún presidente capaz ni serio, y nos repitan sin cesar que Nixon fue en ocasiones corrupto, y siempre complejo y tortuoso; de este modo, Nixon parece vulgar, y el resto de nosotros estupendos. Sin embargo, Nixon no es en absoluto un caso atípico. Su predecesor, Lyndon Johnson, sin duda lo superó con creces en cuanto a mendacidad y corrupción, pero el mito nacional exige, cada tanto, un chivo expiatorio, y a Nixon le ha tocado el turno. […] Kennedy era un autentico partidario de la guerra, cosa que no se puede decir de Nixon”.


Vidal participó en la Segunda Guerra Mundial, y comenta que la diferencia que existe entre sus compañeros y los soldados de la Primera Guerra Mundial que iban a luchar ilusionados por alguna causa justa. Sobre Pearl Harbor dice que “la idea de que aquel ataque no fue provocado forma parte del mito nacional. En realidad, llevábamos granjeándonos una guerra con Japón desde comienzos de siglo.” Era la posesión del Pacífico y el miedo a que le bloqueasen a Japón el acceso al petróleo del sudeste asiático lo que provocó el ataque. En cambio no se pronuncia sobre la polémica teoría de que los americanos dejaron que sucediera delante de sus narices. De las bombas atómicas que se arrojaron sobre Japón tiene una visión igualmente singular, ya que dice que no se usaron para conseguir la rendición de Japón que ya estaba en las últimas, sino para enseñarle los colmillos al nuevo enemigo Stalin.


Con respecto a la demonización del enemigo comenta: “sentíamos auténtico odio por el enemigo. Estábamos convencidos de que los japos eran infrahumanos, y las atrocidades que cometíamos contra ellos estaban más o menos a la altura de las que cometían contra nosotros.”


Dentro del esquema anticapitalista de que las grandes corporaciones nos gobiernan, hay un artículo dedicado al derrocamiento de un gobierno democrático en Guatemala instigado por los intereses de la United Fruit Company. Gore Vidal defienda la idea de que las grandes corporaciones son los dueños del estado, gracias al sistema de financiación de los partidos políticos y a las presiones de poder que son capaces de ejercer en el sistema electoral (que solo permite el baile de dos grandes y torpes partidos políticos, aunque en realidad él dice que el segundo partido es el que no vota, haciendo referencia a la gran abstención de su país, siendo el primer partido un grupo de ingenuos que sigue votando una y otra vez esperando obtener algo bueno u honesto de ello… para Vidal no hay solución al problema de la corrupción de los principios democráticos, tan solo una nueva convención constitucional que dejase atrás las cuotas de poder y los engaños que medran en el sistema actual).


“Cada cuatro año, a la ingenua mitad que vota se le insta a creer que si podemos elegir a un buen hombre o mujer como presidente, todo irá bien. Nada de eso. Cualquier individuo que sea capaz de recaudar 25 millones de dólares para que se le considere candidato presidencial no va a ser de mucha ayuda para el pueblo llano. Representará al petróleo, o a la industria aeroespacial, o a la banca, o a cualquier entidad económica que le financie, pero, desde luego, nunca representará a las gentes del país, y ellas lo saben.”


Gore Vidal parece ser un ilustre cortacabezas político y académico que no se arroga ningún privilegio aristocrático, ninguna exquisitez altiva, muy al contrario reconoce su suerte como ciudadano y alza una voz nada paternalista por lo más débiles.


“Los historiadores oficiales de EEUU ocultan dos hechos a la población: el sistema de clases norteamericano (no hay tal cosa, se nos dice terminantemente) y la naturaleza del Imperio estadounidense (tampoco existe tal cosa). […] Nuestro pueblo tiende hacia el aislacionismo y hace falta mucha manipulación corporativa, así como triquiñuelas presidenciales, para meterlo en guerras extranjeras.”


Está en contra de las explicaciones simples y maniqueas que representan a los enemigos de EEUU (a menudo verdaderos monstruos cuyo temor no es su monstruosidad sino las razones internas que tenían para convertirse en monstruos) como entidades maléficas absolutas exentas de toda motivación. Uno de los ejemplos a los que aplica este principio es Timothy Mcveigh con el que compartió correspondencia antes de su ejecución y sobre el que ha hecho sus propias investigaciones; una maraña de preguntas y respuestas que, para el lego en la materia, se asemeja a esas mismas teorías de la conspiración que él critica en algunas partes del libro, y a las que dedica un capítulo.


“Las teorías sobre conspiraciones medran en los bosques como casos de demencia precoz de floración nocturna, y quienes caen en sus garras son objeto de mofa por parte de …. Los auténticos conspiradores.”


Joel Dyer escribió un libro en el que analiza un ejemplo más de ese monopolio de las grandes corporaciones. Vidal da crédito a Dyer en varios párrafos:


“Dyer ha sacado a la luz una auténtica conspiración que afecta a todos los ciudadanos de EEUU. En la actualidad un puñado de conglomerados agrícolas se afanan en expulsar de sus tierras a los pocos pequeños granjeros que quedan. […] El comité hizo que el gobierno enviará a los hijos de los agricultores a la universidad. Como era de prever, la mayoría no regresaron. […] De modo que se había puesto en marcha una conspiración para sustituir el ideal de nación acuñado por Jefferson, cuya espina dorsal era la familia agrícola independiente, por un panorama de monopolios agrícolas en que, según Dyer, 'entre cinco y ocho empresas multinacionales han comprado, sin contar prácticamente con nadie más, no solo el abastecimiento de cereales norteamericano, sino el del todo el mundo.' ”


Ahora mismo EEUU está en una época de su historia que no se configura ni en federación ni en república que tenga como objetivo defender al ciudadano y asegurarle sus derechos… no, se halla en un Estado para la Seguridad Nacional permanente:

“Prácticamente todo gobierno tiene como objetivo tradicional controlar a todo el mundo en todo momento. Mientras que, en otros tiempos, eso no era más que el sueño del tirano, ahora es técnicamente posible.”


Considera que Clinton a pesar de ser un político inteligente y brillante, fue el que empezó a poner en el papel las bases para un estado constantemente policial con la aprobación de la ley anti-terrorista.


La brutalidad policial es narrada en primera persona, al menos como testigo de una paliza que se le pegó a un ciudadano anónimo por parte del FBI. Vidal nos cuenta como intentó denunciarlo sin éxito ninguno cuando todavía era un ingenuo.


Definitivamente Gore Vidal es un crítico político que tiene demasiado que aportar a su país… “demasiado” porque su país no está dispuesto a aceptar los retos que le plantea con tanta fiel animadversión.


De sus aforismos me quedo con estos dos últimos:


“Estados Unidos fue la creación de unos hombres convencidos de que cada uno tiene derecho a hacer lo que le venga en gana con su propia vida, siempre y cuando no interfiera con la búsqueda de la felicidad de su vecino. (El que la idea que tenga el vecino de la felicidad consista en perseguir a los demás complica un poco el asunto).”


“Describir las cosas como son equivale a ser un mierda, y ya sabemos lo que les ocurre a los mierdas: se tira de la cadena y desaparecen. Por desgracia, para culminar esta desbocada metáfora, las aguas de la República están hechas una porquería de tanto tirar de la cadena, y nos envenenamos al beber.”



Pepe Crespo.

Madrid, Febrero de 2009


Tan conocido por sus novelas (Lincoln, Imperio…) y ensayos (Virgin Islands…) como por sus peleas con Norman Mailer, Bobby Kennedy o Truman Capote, Eugene Luther Gore Vidal (West Point, Nueva York, 1925) se crió en Washington junto a su abuelo, el senador ciego Thomas Gore. Autor de casi cuarenta libros y más de cien guiones (entre ellos el de Ben Hur), periodista y dramaturgo, ha participado en la política USA a lo largo de 60 años.