SOLO HACE FALTA ESCUCHAR
¿Puedes distinguir un roble de un arce?
Haskell ha llevado este mismo concepto a sus clases y de la misma forma que los ornitólogos reconocen a las aves según su sonido, el biólogo ha enseñado a sus alumnos a identificar a los árboles. “La voz más obvia es cuando el viento sopla a través de un árbol, vibrando y sacudiendo el aire a medida que pasa a través de sus ramas y las hojas. Cada uno tiene su propia arquitectura. Cada hoja su propio grado de rigidez, flexibilidad y forma”. Y no solo eso, sino que pueden adentrarse en un mundo en el que las plantas tienen amigos, vecinos y familiares, se sienten solas, gritan de dolor y se comunican a través de una red global que ahora el biólogo describe en su nuevo libro, 'Las canciones de los árboles'.
No existe el individuo dentro de la biología. La unidad fundamental es la relación y la interacción. Sin ellas, la vida termina
Como si fuesen personajes de una novela, cada uno de los 12 capítulos está dedicado a un árbol, cada uno con sus propios sonidos e historias que contar. La primera de estas paradas lleva al lector a la selva amazónica de Ecuador y, en concreto, al ceibo gigante. Para la gente de allí, del pueblo de los huaroani, la idea de la comunicación entre seres vivos, sean plantas o no, parece obvia. Ellos conocen al ceibo como el árbol de la vida y hablan de él como si se tratase de una persona que piensa y respira, y tiene un pasado (recuerdos), un presente y un futuro.
Sin duda, esta manera de abordar la naturaleza ha abierto los ojos de Haskell, cuyas investigaciones se sustentan también en el trabajo anterior del alemán Peter Wohlleben, que el año pasado publicó 'La vida secreta de los árboles' sobre las relaciones de cooperación y convivencia de los organismos vegetales. "Lo que más me ha sorprendido es su sociabilidad. Un día dí con un tronco viejo de 400 o 500 años que, aunque sin hojas verdes, seguía vivo. La única explicación era que estaba siendo apoyado por los árboles vecinos. Como ingeniero forestal, aprendí que son competidores y que luchan entre sí por la luz y el espacio. Allí ví todo lo contrario: están muy interesados en mantener vivos a los miembros de la comunidad", confesó en una entrevista a 'The Guardian'.
Este y otros muchos descubrimientos invitan a escuchar, asistir y reflexionar sobre todo lo que nos rodea. En palabras del biólogo Haskell: “Sal fuera. No vayas a un lugar especial, vale con que salgas tu barrio. Abre tus oídos y percibe los sonidos de tu alrededor”.
https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-11-08/biologo-arboles-hablan-idioma-aprender_1473468/
«En un metro de bosque», de David George Haskell: la fascinación por la naturaleza
Cuando terminé de leer La vida secreta de los árboles, del que te hablé hace varias semanas, supe que ese libro iba a tener consecuencias. Que iba a ser uno de esas lecturas que me abriría las puertas de otros mundos, como hace años me pasó con Viajes con Charley, de John Steinbeck, que me abrió las puertas del fascinante mundo de las furgos camper, las autocaravanas y los viajes a mi aire y que terminó convirtiéndose a su vez en un viaje inolvidable y un libro de viajes escrito esta vez por mí.
Y no andaba desencaminado, porque, en efecto, la lectura de La vida secreta de los árboles me ha despertado un deseo irreprimible de lecturas similares y un anhelo todavía mayor de espacios abiertos, de naturaleza y pateadas sin fin. Fruto de esa efervescencia desatada es este otro libro que hoy te traigo y que me ha resultado tan interesante como el de Peter Wohlleben. Esto es, una verdadera maravilla...
En un metro de bosque, de David George Haskell
Un hombre se sienta cada día durante un año en la misma piedra del mismo bosque, a veces bien abrigado contra el frío y la lluvia, otras a pleno sol, a veces sin que pase nada, otras asistiendo a acontecimientos increíbles, y lo narra en un libro. Un año oyendo cantar a los pájaros, viendo caer y nacer las hojas, siguiendo el trayecto de las hormigas, oyendo al fondo el ruido de la carretera o de una motosierra. En un metro de bosque está el mundo entero, y en él empieza y termina este libro que, créalo o no, apasiona al lector como la mejor de las novelas y le descubre una realidad insospechada como el mejor de los ensayos.
A primera vista, el planteamiento resulta, a poco inquieto que seas, un tanto aburrido: ¿sentarse en una piedra durante todo un año y dedicarse a observar? ¿Ya está, eso es todo lo que nos va a contar el autor?
Ya. Por algo dicen que las primeras impresiones engañan...
Ni te imaginas lo que hay en un metro de bosque. Sobre todo si el bosque de marras no es uno cualquiera, sino un bosque primario, esto es, una masa forestal que permanece intacta, que nunca ha sido explotada ni influida por el ser humano y sus actividades. Quedan muy pocos así, por desgracia. Y si el observador es alguien tan perceptivo como David George Haskell, biólogo y poeta, mejor que mejor.
En un metro de bosque es una delicia: un banquete digno de un gourmet de la naturaleza en el que cada plato, digo cada capítulo, breve como si de un menú de autor se tratase, es un nuevo descubrimiento, una incursión a pleno pulmón en el bosque, en la naturaleza, en la vida misma que nos rodea sin que a menudo nos demos cuenta. Un festín en el que pasaremos de un plato a otro, de los musgos a las salamandras, de estas a las flores y a los efectos del invierno, y así en un gozoso sinfín, mientras en nuestra mente se va formando una imagen clara de la profunda relación que une a todas las formas de vida, por disímiles que parezcan, de lo íntimamente unidos que estamos todos los seres vivos por lazos invisibles.
En un metro de bosque es una delicia: un banquete digno de un gourmet de la naturaleza en el que cada plato, digo cada capítulo, breve como si de un menú de autor se tratase, es un nuevo descubrimiento...
En un metro de bosque es, además, una lectura amena y variada, tan entretenida como revolver en una vieja caja repleta de tesoros en el desván familiar. Un libro para aprender y disfrutar, y también para despertar nuestros sentidos adormecidos. Como sucede con La vida secreta de los árboles, también aquí, tras la lectura de este libro, saldrás al campo con otros ojos, con otra forma de percibir el mundo que te rodea. Y eso es ya motivo suficiente para hincarle el diente...
https://franzabaleta.com/index.php/39-otras-resenas/457-en-un-metro-de-bosque-de-david-george-haskell-la-fascinacion-por-la-naturaleza


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