Tremending 07/04/2026
Con Donald Trump es complicado elegir la declaración o el momento más grotesco del día por la cantidad de opciones que ofrece. Las últimas horas son un ejemplo: ha dicho que está bombardeando Irán para salvar a los gays, que los iraníes piden por favor que les sigan bombardeando, que podría destruir un país en una noche, que se va a presentar a la presidencia de Venezuela o que se lleva muy bien con Kim Jong Un y que este solía llamar a Biden retrasado mental.
Sin embargo, de entre todos sus últimos episodios muchos se están fijando en uno por motivos evidentes. Hablamos de Donald Trump junto a su mujer Melania y una persona disfrazada de conejo gigante hablando de la guerra de Irán. Todo muy normal hasta que recuerdas que no es un sketch sino la realidad.
Sucedió este lunes, cuando se dirigió a la multitud desde el balcón de la Casa Blanca durante el acto anual de celebración de la Pascua. Habló de la guerra, del enemigo iraní y celebró el rescate del piloto derribado, todo con el conejo aplaudiendo a su lado. El personaje no dijo nada y fue el discurso más coherente del acto.Hace pocos años, declaraciones así pronunciadas por un presidente de EEUU, la persona al mando del ejército y el arsenal nuclear más poderosos del mundo, nos parecerían totalmente imposibles. A día de hoy es un lunes normal.
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