“El hombre que quiere gobernar a otros debe gobernarse a sí mismo para no ser esclavo de sus propios deseos”. Séneca
02/08/2026
El secretario general del PS Chileno durante la presidencia de Allende, Carlos Altamirano, le retiró el apoyo del partido en un mitin el 9 de septiembre de 1970 y dos días después se da el pinochetazo. Apostaba al derrocamiento de su compañero “para que la revolución comenzara en serio”. A pesar de que Altamirano demostró ser la acémila platónica, nunca llego a decir “sin 9S no hay 11S”. Taras cognoscitivas esotéricas se precisan para celebrar que una gran desgracia traiga otra. El 3E conmemora una terrible humillación nacional como no habíamos conocido, la violación a la soberanía que preparamos con exquisitez durante tres décadas. 28J es una fecha trágica, porque era el momento ideal –y ultimo- para demostrar que no somos la resonancia magnética de un país descerebrado.
Que no perdemos hasta con ases en la mano, fallidos por el odio, la medianía y la vocación al caos. Frente a la posibilidad real de derrotar a un adversario armado y poderoso, dirigentes dotados del equipo standard de lóbulo frontal, corteza prefrontal y neo córtex, lejos de declararle la guerra a pellizcos, abrirán un esquema de colaboración con él. No es ninguna innovación y ocurre desde que los dioses acadios crearon un superguerrero, Marduk, especialmente para derrotar al rey Gilgamesh, se hizo su amigo hasta la muerte y gobernaron juntos (el colaboracionismo nació en 2800 a. C). Ortega le entregará el poder a Violeta Chamorro en momentos de tensión negociadora que vi en Managua, en presencia de la comunidad internacional.
El expresidente Carter propuso que Chamorro nombrara ministro de defensa a Humberto Ortega, hermano de Daniel, “lo cual aceptaron” ambos. Lo mismo ocurrió en Chile cuando Patricio Alywin electo presidente, le entregó a Pinochet la jefatura del ejército, porque los jefes políticos tenían las neuronas bien puestas. En cambio, aquí decidimos que el candidato fuera “la tapa”. Parte del drama comienza porque un grupo de muchachos bien (se hicieron viejos en el intento) se auto inventaron dirigentes, les dio por presumir de machos Alpha –incluso algunas damas- y, producto de lo que sus tiernas mentes tenían como referencia inmediata, se sentían “comandantes”. Es un grave error hacer pasar por valor lo que no es más que trastorno obsesivo compulsivo (TOC) de la personalidad (o exceso de mimos infantiles).
Esta etapa de nuestras tribulaciones comenzó con un llamado a primarias insurgentes de inhabilitados para subrayar con marcador azul eléctrico que se trataba de desconocer las instituciones poder “porque mi mamá dice que yo hago lo que me da la gana”, mientras otra le cantaba al tierno niño que “seria presidente”. El 28J anunciaban con trompetas de Jericó la ruptura de las FF. AA., guerra civil, intervención extranjera. Con eso, todos sabían que se trataba, diría Vladimir Ilich Ulianov, de una “situación revolucionaria” y no de vulgares y aburridas elecciones. Al contrario de tales proyectos, cualquier abuelo, sin ser Lenin, habría recomendado Un paso adelante, dos hacia atrás (Chamorro, Alywin) para una solución pactada y así lo dije en todas partes, en especial a quienes no querían oírlo.
Ambos contendores anunciaron qué pasaría en 28J y dónde iban. Anulada la no candidatura insurgente que salió de las primarias, descartan cualquier sustituto aceptable para un pacto de gobernabilidad, como recomendaba hacer mi única neurona activa. Como colegiales, asumen una tremebunda crisis con “la tapa”, léase bochinche, prestidigitación, artimañas, politicuchismo, en vez de buscar una solución con mínimo reconocimiento y viabilidad. El 28J fue un ridículo mundial, la demostración de que no ganaríamos nunca, incluso teniendo la sartén por el mango, la novena demostración de que requerimos tutor. Eso lo observaron cuidadosamente en EE. UU, igual que todo en estos 27 años de fallos catastróficos. Rubio se convenció: “no pueden solos”, y a esta fecha tampoco pueden acompañados.
De allí el desconcertante enroque el 3E que nos dejó boquiabiertos. Mientras se producían los acontecimientos pensé que era el castigo más rudo a los que en 35 años destruyeron su propio éxito y el colectivo, por eso lo merecíamos- y cualquier cosa-, pero serviría para recapacitar. Amanecimos y la muchachada siguió como si no fuera con ellos y, carentes de cualquier sentido adulto, hoy continúan la merienda de suecos sin entender el terrible castigo a nuestra incompetencia que tiene tensa a la región. La piedad comprensiva de EE. UU se convirtió en furia al ver la coincidencia estratégica, la confluencia entre los opositores irracionales y los revolucionarios irracionales y ahora la babeante consigna titula este trabajo.
Dicen que nos hemos vuelto un factor de división en el Departamento de Estado, pero no un debate de alta política sino entre los que nos desprecian y los que se ríen de nosotros. Y por aquí demasiada gente comienza a pensar que el Estado 51 podría ser la única solución. Decir “sin 28J no hay 3E” es perfectamente armónica con “solos no podemos”, un reconocimiento de que no cumplimos mayoría de edad. Los responsables directos del 3E, tanto los que estimularon la demencia expropiadora, suicida, el antinorteamericanismo, ahora confluyen con la parte de la oposición que pidió golpe militar, invasión extranjera o “del TIAR”, financiaron invasiones armadas, crearon gobiernos payasos, se apropiaron de millones de dólares, ahora confluyen en sabotear la precaria realidad que vivimos.
En Panamá se sella la nueva alianza que produjo un ataque de nervios en círculos del Departamento de Estado. Los revolucionarios que más destacaron por su obscenidad, violencia, vulgaridad ahora lloriquean en las esquinas como almas en pena y se incorporaran pronto a las filas de algo. Hemos visto que la invasión ni el terremoto han podido con la ambición demencial -y ridícula- de algunos por el poder y queda claro que es lo único de lo que hablan y les importa, mientras el país vale un diente de ajo. No existe interés en crear instituciones democráticas para que las elecciones sean ejemplares. Balzac ilustra en Eugenia Grandet algo parecido a la ambición que vemos en la política local: el avaro millonario que en sus últimas, mientras recibe la extremaunción, trata de robar el crucifico de oro del cura.
@CarlosRaulHer
https://www.eluniversal.com/el-universal/238471/sin-28j-no-hay-3e
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