José Pablo Feinmann (1943–2021) fue un célebre filósofo, escritor, ensayista y conductor de televisión argentino. Es ampliamente reconocido por haber sido el gran divulgador que popularizó la filosofía en Argentina, especialmente a través de su masivo y aclamado programa de televisión "Filosofía aquí y ahora" transmitido por Canal Encuentro
A lo largo de su carrera intelectual, Feinmann cruzó el pensamiento académico con la realidad política, el cine y la literatura criminal bajo la premisa de "la filosofía y el barro de la historia.
Obra Ensayística y Política: Analizó con profundidad la historia de su país y los movimientos de masas, destacando sus obras Filosofía y nación (1982) y su extenso tratado en dos tomos Peronismo. Filosofía política de una persistencia argentina (2010)
Novelas y Cine: Escribió más de una decena de ficciones. Su primera novela, Últimos días de la víctima (1979), se convirtió en un clásico del policial negro argentino y fue adaptada con éxito al cine por el director Adolfo Aristarain. También escribió el guion de la conocida película histórica Eva Perón (1996)
El peronismo y la primacía de la política

Este es el libro de un escritor joven. Es el libro de un escritor militante. Cuando José Pablo Feinmann empezó a escribirlo, tenía veintisiete años y era jefe de Trabajos Prácticos de Historia de la Filosofía Contemporánea en la UBA. Corría el año 1970. La tarea de ese momento, el suceso que a todos tenía inquietos, era el regreso de Perón.
Aquí Feinmann sitúa y describe al peronismo en su mayor pureza.
En este texto breve, doctrinario, de discusión «dura», urgente, sienta la posición de que el peronismo puede realizar un socialismo nacional.
Despliega un brillante y cuidadoso análisis de la relación del peronismo con la historia. Desde la batalla de Caseros le pone un límite al revisionismo: el peronismo es una irrupción nueva, no una continuidad lisa de la línea federal nacional. El gran referente teórico es John William Cooke.
Su lúcida y sólida argumentación irrumpe desde la dialéctica del debate con la brillante idea de que con la consigna «Braden o Perón» nace la conciencia política de las masas. El peronismo es sujeto y el empoderamiento de las masas, lo medular, como la base de un programa político de largo aliento.
También analiza la relación con el Estado liberal y su confrontación con el Estado nacional peronista y con las Fuerzas Armadas.
El peronismo y la primacía de la política puede leerse en direcciones múltiples, entre las que se destacan un plano documental, testimonio de los valiosos debates de la época (Cooke, Scalabrini, Puigróss, Peña); y un eslabón complementario de su notable Filosofía y nación, sobre todo si se tiene en cuenta la cercanía y el dramatismo de los hechos a los que se refiere.
Dice Feinmann en el nuevo prólogo: «Porque este libro es el de una generación y su entrega a una causa que merecía mejor suerte. La suya, desde luego, la que ella misma había creado y giraba en torno a un líder mítico amado por las masas. Si las masas lo amaban y lo exigían, si la oligarquía, los militares y la Iglesia lo odiaban, la elección era clara. Sólo había que dar una interpretación que pudiera explicar eso». Este es el libro insoslayable, sorprendente, que intentó dar esa interpretación.
Siempre nos quedará París

No es un libro más sobre cine. Ni siquiera es un libro más sobre cine de José Pablo Feinmann, quien ya escribió Pasiones de celuloide y El cine por asalto. Es que en esta ocasión el autor no se limita a hablarnos de las películas que ama y las que detesta, de los grandes directores y actores, de los mejores guiones y las más bellas musicalizaciones, de los momentos insuperables de la historia del cine. No, en este libro nos habla, apenas, de la condición humana, sólo que lo hace a través del cine. Y entonces nos asomamos a la inmortalidad de la mano de Drácula, a la moral con A la hora señalada, a Dios y la religión con Crímenes y pecados, a los tabúes con Cuéntame tu vida, al sentido de justicia con Batman, al sexo con El cartero llama dos veces, al miedo al diferente con La guerra de los mundos, a la guerra con Apocalypse Now, al nazismo con La caída de los dioses, al rol de los medios con The Truman Show, al capitalismo con Lo que el viento se llevó y a la fase salvaje del capitalismo con Wall Street, a la cuestión del poder no ya con Hamlet sino con El Rey León. Parafraseando a Hitchcock podemos asegurar que este libro es, como el cine, la vida sin las partes aburridas, con la profundidad habitual de Feinmann y un mensaje esperanzador. Porque, ya se sabe «siempre nos quedará París», como Bogart le dice a Bergman en el final de Casablanca.
La filosofía y el barro de la historia

En este libro esencial, José Pablo Feinmann aborda los grandes nombres de la filosofía occidental (Descartes, Hegel, Marx, Nietzsche, Heidegger, Sartre, Foucault, Adorno y Horkheimer, Derrida) no como cristalizados «héroes del pensamiento» sino como representantes de cada época en la que les tocó vivir. La convicción que ha motivado este trabajo es que la filosofía tiene que ayudar a comprender la historia, ya que cada filosofía es hija de una época, que a la vez expresa, refleja e ilumina. La de Feinmann es una mirada crítica y reclama que la filosofía vuelva a pensar en el sujeto, en la historia y en la política, que salga a la calle, al riesgo, a participar activamente en los tumultuosos problemas del ser humano.
Como dice en el prólogo el filósofo (y traductor de Ser y tiempo al italiano) Franco Volpi: «Lo que encontramos en estas páginas apasionantes es un inagotable tanque de ideas, un formidable gimnasio para pensar, un ejercicio de lucidez e inteligencia crítica. Dialogar con los filósofos que Feinmann presenta nos entrena a pensar, a plantear problemas, a poner en cuestión y a averiguar la consistencia de las convicciones según las cuales vivimos. Nos enseña a vigilar, a luchar contra la resistencia tenaz de los prejuicios, a liberarnos de la tiranía de lo obvio y de lo habitual. Dialogar con los grandes filósofos que Feinmann nos presenta, entrar en sus teorías, seguir sus argumentaciones, es una excelente escuela de pensamiento pues nos obliga a enfrentarnos con lo que nosotros mismos no habíamos pensado. Son los mejores maestros con los que podemos aprender, los mejores interlocutores con los que podemos dialogar, los libros que debemos leer. En suma, un patrimonio inestimable de sabiduría. Por eso, estas páginas no son neutrales: nos dejan más fuertes o más débiles, más felices o más tristes, más seguros o más inciertos, nunca como antes».
Desde sus primeras páginas, La filosofía y el barro de la historia nos interpela: En estos tiempos de reinado del sujeto absoluto comunicacional, en los que resulta difícil descifrar los sofisticados métodos del poder para dominar la existencia, es hora de volver a la filosofía, para que su lucidez y su relación crítica nos vuelvan a iluminar. Y Feinmann nos contagia su pasión con admirable claridad expositiva.
Filosofía política del poder mediático

Este nuevo y provocador libro de José Pablo Feinmann sitúa el poder mediático, el poder de los medios de comunicación, en el centro de nuestro tiempo globalizado que idiotiza las conciencias. Partiendo de la consigna "Hizo más Bill Gates que Descartes por la centralización del sujeto?", narra una situación preapocalíptica que se proyecta en el siglo XXI, en la que las subjetividades son colonizadas. El capitalismo ha realizado una revolución que se expresa peligrosamente por medio del imperio bélico norteamericano, al mismo tiempo que se arroja sobre el mundo con su inteligente utilización del entertainment idiotizante pero gozoso. El elemento terrorífico que se añade es el poder de Internet como elemento de sumisión: un medio que se vislumbró como herramienta de liberación se ha transformado en una agencia de control sutil desde cualquier lugar remoto del planeta. Monopolizar la información es la utopía de todo poder mediático, y esto ya ha sido hecho, dice Feinmann. Las voces alternativas son pequeñas: penetrar la red de esa complejidad es su objetivo.
En este libro brillante, un ensayo autónomo deleitará a los lectores: la culocracia. El culo-idiotizante aparece como esencial al espíritu de dominación del capitalismo modelo siglo XXI, el de los mass-media desbocados. Y ahí entran el universo revulsivo de Tinelli y el del Cavaliere Berlusconi. Para cerrar con los denunciantes Assange y Snowden que acusan al Big Brother de Internet en un mundo de espías. Feinmann capta con sensibilidad singular una época compleja tramada por zonas grises en un libro desafiante y endemoniado. Sin temerle a la autoironía o autoparodia, no deja de adscribir un peso importante al rol simbólico del escritor como intelectual que da testimonio de la experiencia de un país y de un mundo, confiriendo con ello a esa experiencia una identidad pública.
El ejército de ceniza
En 1828, como un ejército de fantasmas, doscientos hombres cubiertos de polvo cabalgan infatigables por el desierto. La orden llegó desde una Buenos Aires convulsionada por la muerte de Dorrego: para que la patria sea gobernada por la razón es imprescindible acabar con la barbarie. Tras una larga espera en el fuerte, monótona hasta el desconsuelo, los soldados marchan empujados por la urgencia de la sangre. Pero ese polvo que los cubre también va borrando las certezas sobre la naturaleza de su real enemigo: el corazón de las tinieblas que se oculta bajo un sol cegador.
La sombra de Heidegger

En una carta dramática y final, Dieter Müller le cuenta a su hijo cómo Martin Heidegger, el mayor filósofo del siglo XX, se convirtió en maestro de toda una generación; cómo, en 1933, con el nacionalsocialismo triunfante y el respaldo de las SA, Heidegger asume el rectorado de la Universidad de Friburgo y los convoca a la lucha por la grandeza perdida de Alemania. Cuando finalmente Alemania es derrotada, Dieter se exilia en la Argentina. Prefiere pensar que las noticias de horribles matanzas, campos de concentración, cámaras de gas, son versiones triunfalistas de los aliados, hasta que descubre que él, como Heidegger y todos sus compañeros, han sido cómplices del horror infinito: de la «solución final». La llamada filosófica hecha a los estudiantes coincidió con aquello que después se les exigió como oficiales. Años después, el hijo de Dieter, Martin, va en busca de Heidegger para pedirle una explicación por la tragedia de su padre. Esa explicación se transforma en la meta de su vida, su sentido. Con una voz narradora de una transparencia y pasión inigualables, José Pablo Feinmann ha escrito una novela deslumbrante que desentraña la relación de los intelectuales con el poder y pone al descubierto la ambigüedad de las verdades absolutas, la racionalidad del horror y el engaño de la inteligencia. El tono sombrío se cierne sobre la trama: La sombra de Heidegger es una novela filosófica que se lee como un thriller escalofriante.