El dato que ejemplifica la especulación con la vivienda: 571 empresas son dueñas de 271.000 pisos

 Cientos de personas continúan acampadas en la Puerta del Sol de Madrid, este domingo 4 .EFE

Los datos del catastro muestran que, además, hay 70 asociaciones, fundaciones y entidades religiosas que suman en total 15.471 viviendas en su cartera inmobiliaria.

Mimesis Erich Auerbach uno de los textos fundamentales de la literatura comparada y la crítica literaria del siglo XX.

  


Mimesis: La representación de la realidad en la literatura occidental es la obra maestra del filólogo y crítico literario alemán Erich Auerbach, publicada en 1946. Es considerada uno de los textos fundamentales de la literatura comparada y la crítica literaria del siglo XX.

Auerbach escribió esta monumental obra entre 1942 y 1945 en Estambul, Turquía, lugar donde se exilió tras ser expulsado de su cátedra universitaria en Alemania por el régimen nazi debido a su origen judío. Al no tener acceso a una biblioteca especializada completa, escribió el libro basándose casi por completo en su memoria y en los pocos textos originales disponibles.
 Premisa y Estructura
El libro analiza cómo la literatura occidental ha representado la realidad a lo largo de dos milenios, desde la Antigüedad clásica hasta la era moderna. Se compone de 20 capítulos, cada uno de los cuales comienza con el análisis minucioso de un fragmento corto de un texto literario clave para luego extraer conclusiones sobre toda la época.
  • El estilo homérico vs. el estilo bíblico: En el famoso primer capítulo ("La cicatriz de Ulises"), compara la Odisea con el Génesis. Concluye que Homero describe una realidad clara, superficial y totalmente iluminada, mientras que el relato bíblico es denso, sugerente, con un trasfondo psicológico profundo y "lleno de misterio".
  • La ruptura de la teoría de los estilos: El cristianismo revolucionó la literatura al mezclar el "estilo trágico/elevado" con temas de la vida cotidiana y personajes de clases bajas (como los Evangelios), algo que la estética clásica prohibía.
  • Evolución histórica: Recorre autores fundamentales como Dante Alighieri, Boccaccio, Shakespeare, Cervantes, Molière, Goethe, Balzac, Stendhal, Flaubert, hasta llegar a la novela modernista de Virginia Woolf y Marcel Proust.
💡 El concepto de "Mimesis"
Para Auerbach, la mimesis (imitación de la naturaleza o la realidad) no es una copia fotográfica, sino una interpretación histórica y social. El libro demuestra cómo la forma en que los escritores perciben y narran su entorno cambia radicalmente según las transformaciones históricas de sus sociedades.
¿Te interesa conocer el análisis de algún capítulo o autor en específico (como Dante, Cervantes o Virginia Woolf), o buscas un resumen para fines académicos?

Mimesis

Mimesis
 
   
 
Erich Auerbach, investigador de las culturas románicas, es conocido por sus trabajos sobre literatura francesa. Su Mimesis traza la historia de la representación poética de la realidad en Occidente a lo largo de tres milenios con ejemplos característicos que en cada caso se transcriben y traducen para que el lector pueda seguir cabalmente el análisis.



 

   


Alejo Carpentier: Los pasos perdidos Un clásico de la literatura hispanoamericana.



   Después de 56 años de su primera edición, Los pasos perdidos, la extraordinaria obra de Alejo Carpentier, continúa siendo un clásico de la literatura hispanoamericana. Todavía hoy despierta el interés de los lectores porque, desde sus primeras páginas, reúne todos los elementos de una gran obra. Nos hallamos ante una gran aventura, la aventura del viaje a lo desconocido, en las profundidades de una selva como la amazónica hasta un poblado primitivo. Para alcanzarlo se necesitaron sólo unas pocas semanas. No obstante, parece que han transcurrido cientos, miles de años porque, al viajar, se ha desandado en el tiempo, hasta el punto que, al final del periplo, nos encontramos con el ser humano en su estado primigenio, cuando comenzaba sólo a nombrar las cosas. Quien realiza este viaje es un hombre amargado, enajenado, procedente de la civilización más adelantada tecnológicamente y, al mismo tiempo, más implacable y destructora espiritualmente. Nuestro protagonista tendrá que decidir si quiere permanecer en un mundo primitivo, carente de bienes materiales pero donde ha encontrado la felicidad, o retornar a la civilización donde es infeliz aunque posea «todo». Difícil dilema que puede ser el de cualquiera de nosotros. En resumen, Los pasos perdidos constituye una profunda reflexión sobre el mundo de la modernidad y la situación en la que vive el ser humano, todo ello dibujado a través de lo real maravilloso y de un lenguaje barroco que Carpentier, como nadie, llevó hasta sus últimas consecuencias; en definitiva, una obra maestra de la literatura.

Adriano González León: País portáti

 Adriano González León: País portátil



 Adriano González León, cronista y viajero urbano - Prodavinci

   Hubo un tiempo en que se escribían novelas para presentarlas como armas porque se tenía claro cuál era el enemigo: una dictadura, una sociedad injusta, una institución opresiva. Entonces se sumaban muchos a la loa y la defensa (aun a media voz), se alentaba al autor a decir las verdades que en la literatura tan bien se expresaban y cristalizaban. Hubo un tiempo en que se escribía arriesgando mucho, dando lo poco que se tenía, que era todo, en beneficio no solo del autor y de sus elegidos lectores sino de todo un colectivo, toda una masa, esa masa que tanto se ha despreciado, vilipendiado, manipulado después cuando aparentemente el conflicto había acabado, la democracia se había restaurado, el capitalismo había vuelto a ser el pacificador y creador de sueños. Hubo un tiempo en que resultaba creíble que un tipo con una bomba en un maletín fuera defensor de todo lo bueno y de todos los buenos oprimidos, fuera el que se sacrificaba para despejar brumas y abrir nuevos horizontes que beneficiaran a casi todos, porque entonces casi todos eran muchos y se sabían integrantes, porciones vivas de lo que alimenta, sustenta una sociedad. En ese tiempo había novelas como País portátil, de Adriano González León, que eran arma, literatura, amor y afán de destrucción y reconstrucción y encarnaban algo noble, pujante, de verdad libre y de verdad valioso. Muchos años después, ya se buscan otras lecturas de libros como este, se los mira con condescendencia, se los acusa de ser demasiado directos, demasiado políticos, y para no dejarlos caer y no negar del todo su innegable valor se los lee con ojos actuales en los que ya no hay chispa más que para el erotismo y el desdén por el pasado cercano que se quiere presentar ya como muy remoto. Cómo no ver la creatividad inmensa de las páginas que están escritas con largas tiradas de puntuación libre y cómo no ver el lirismo genuino de esas otras en que el que ama siente que es más porque es mirado, porque es tocado, porque es acompañado, porque es acariciado por quien no cree merecer. Cómo no ver la crítica acerada a los que tuvieron galones y guerrearon y luego mandaron sobre hombres y sobre todas las mujeres, que eran para ellos objetos de obligada reverencia y aceptación. Cómo no ver la desilusión tan bien expresada por quienes luchan y exponen sus vidas sabiendo que no habrá más recompensa que un disparo en el pecho o en la cabeza después de las reuniones, la pegada de carteles, los mítines instantáneos. Cómo no ver que hay tanta vida ahí, que hubo tanto malgasto, que se cambió tanto para volver luego al punto de partida y al disfraz y la persuasión para que los amos sigan siendo los mismos de siempre, los mentirosos los ganadores y los usurpadores los rostros más conocidos. Cómo no ver todo eso y querer negar que este es un gran libro, una novela de alta categoría que ya no se encuentra en ningún catálogo editorial y quizá por eso, por seguir viva y libre, no ha claudicado nunca.


Posted by Francisco Ortiz  





Adriano González León Escritor y docente universitario na- cido en Escuque, Trujillo, en 1931. Se enfrentó a la dictadura de Marcos Pérez Jiménez durante ...
257 páginas


¿Cómo reformula Bourdieu la cuestión de las clases? / Loïc Wacquant

 Posted on 2020/06/14





La reformulación en Pierre Bourdieu de la cuestión de las clases ejemplifica las características más sobresalientes de su teoría sociológica en conjunto, de manera que una lectura detallada de sus principales escritos sobre el tema es un camino directo para que el lector se adentre en el núcleo de su proyecto científico.[1]

Esta reelaboración destaca los desplazamientos conceptuales claves efectuados por el sociólogo francés en un esfuerzo por reformular y resolver una de las cuestiones más desconcertantes de la historia y la teoría social, y al hacerlo, por forjar herramientas para dilucidar las políticas más generales de la creación de grupos: la alquimia sociosimbólica mediante la cual un constructo mental, que existe en abstracto en la mente de personas individuales, se convierte en una realidad social que adquiere veracidad existencial y potencia histórica fuera y más allá de ellas. Aquí destaco seis características interrelacionadas de la reelaboración bourdiana del concepto de clase que amplían, fusionan y corrigen enfoques clásicos para conformar un marco distintivo.

1. El enfoque de Bourdieu de la cuestión de clase plasma su incesante concepción relacional de la vida social. Para el autor de La distinción, así como para Marx y Durkheim, la sustancia que conforma la realidad social, y por tanto la base de la heterogeneidad y la desigualdad, está hecha de relaciones. No son los individuos ni los grupos, que pueblan nuestro horizonte mundano, sino las redes de lazos materiales y simbólicos las que constituyen el objeto adecuado del análisis social. Estas relaciones existen bajo dos formas principales: primero, reificadas como conjuntos de posiciones objetivas que ocupan las personas (instituciones o “campos”) y que constriñen externamente la percepción y la acción; segundo, depositadas dentro de cuerpos individuales en forma de esquemas mentales de percepción y apreciación (cuya articulación en niveles compone el “habitus”) a través de los que experimentamos internamente el mundo vivido y lo construimos de manera activa.[2] Para capturarlas estas relaciones, es posible y se debe superar la oposición mortal entre dos posturas antitéticas e igualmente limitantes, el objetivismo y el subjetivismo, adoptando un relacionalismo metodológico exhaustivo, que sea capaz de aprehender la complicada dialéctica de las estructuras sociales y cognitivas en la historia, la danza caótica de disposiciones y posiciones a partir de la cual se origina la práctica.

Héroe, villano, víctima: arquetipos y poder Mibelis Acevedo Donis

 El desafío entonces consiste menos en encontrar otro héroe que en devolver a la heroicidad su sentido original, humano, el de un acto verificable y no una pose para el olvido


No afirmaremos nada que la cotidianidad de las redes sociales no pongan a cada rato en evidencia: las sociedades no gestionan el conflicto sólo a punta de argumentos, lo hacen a través de personajes que lejos de operar como etiquetas literarias, resultan en herramientas de procesamiento cognitivo y emocional. La política contemporánea se apoya cada vez más en un triángulo narrativo que apela a tres tropos básicos, tres arquetipos que emergen en imágenes, reclamos, narrativas. Hablamos del héroe, el villano y la víctima. Las fronteras asociadas a esa geometría de la comunicación son más frágiles de lo que parecen, tal como explican Bergstrand y Jasper (2018), quienes al cruzar la teoría del carácter -de raíz cultural- y la teoría del control afectivo -de raíz psicosocial-, contribuyen a descifrar lo qué ocurre cuando los liderazgos sustituyen la potencia por la compasión, la acción por la impostura.

El basurero de la historia Carlos Raúl Hernández

 “¡Señor Gorbachov venga a esta puerta¡!Señor. Gorbachov abra esta puerta! ¡Señor Gorbachov, derribe este muro!”. (Reagan en la Puerta de Brandemburgo, Berlín 1987)


Noticias estimulantes y revolucionarias en zoosemiótica, primatología, y biolingüística, aunque lamentablemente los institutos de investigación más cercanos no están donde los necesitamos urgentemente. Operan en California, Georgia, Iowa, Kioto. Uno muy sugerente es el Chimpanzze and Human Communication Institute en Washington, capital. Asombrosas capacidades demuestran los primates, que a veces podrían avergonzarnos. Entienden lexigramas, (fotografía o dibujos de objetos) y reconocen 3000 palabras, son capaces de contar, hasta 9, la cantidad de objetos que tienen adelante. Si se les presenta una superficie con números desordenados, pueden tocarlos en la secuencia correcta. Ante objetos nuevos, unos lentes o un pato, en una pizarra con dibujos de cosas, por ejemplo, marcaban galleta y ojo para lentes (galleta de ojo) o pájaro y agua, pato (pájaro de agua)

Tenía la soga al cuello y, en lugar de inclinar la cabeza, levantó los puños.




El 22 de mayo de 1942, en la ciudad serbia de Valjevo, los ocupantes nazis y sus colaboradores llevaron al patíbulo a Stjepan Filipović, un joven obrero yugoslavo de 26 años que combatía en la resistencia partisana. Había sido capturado unos meses antes, tras una emboscada, y sometido a interrogatorios y torturas para que delatara a sus compañeros.