Antes de comenzar, permítanme agradecer a las autoridades de este Instituto por darme la posibilidad de reunirme aquí con todos ustedes. Yo era muy renuente a aceptar la invitación del señor Venkataramaiah. Pero, de alguna forma, fui atrapado y aquí estamos.
Tal como lo indicó el señor Kothari, no me gusta dar charlas en absoluto. Todos ustedes parecen ser aficionados a escuchar conferencias, charlas, disertaciones, discusiones, discursos, conversaciones, etc, etc. No sé si en algún momento se dieron cuenta por ustedes mismos de que nunca escuchan a nadie ni a nada en este mundo. Siempre se escuchan ustedes mismos. Yo realmente no sé que decir. No sé que es lo que quieren escuchar ni qué es lo que esperan que yo haga.
Se supone que esto sería un discurso y un diálogo. Yo les indico muy seguido a quienes vienen a verme y a conversar que no hay diálogo posible y que no hay necesidad de ningún diálogo tampoco. Esto puede sonarles muy extraño a todos ustedes, pero, más allá de eso, el hecho sigue siendo que no hay diálogo posible y que no hay necesidad tampoco de ningún diálogo.
Si me lo permiten, diré algunas palabras, como para "poner la pelota en movimiento". Esa es una expresión muy común y rebuscada, pero servirá para nuestro propósito.
Voy a decir algunas palabras sobre el estado de "no-saber". ¿Cómo puede alguien decir algo sobre el estado de no-saber? Debo necesariamente utilizar palabras. ¿Podemos utilizar las palabras sin caer en conceptos abstractos? Yo digo que sí podemos. Pero con eso no estoy indicando que esta sea una conceptualización no verbal. Eso es algo muy gracioso ― no existe absolutamente ninguna conceptualización no verbal. No obstante, tal vez, unas pocas palabras como estas puedan ayudarlos a que se den cuenta que los métodos de pensamiento impiden que comprendan las limitaciones del pensamiento como un medio para experimentar de manera directa la vida y sus movimientos.
Este estado de "no conocer", o estado natural, no es tan sólo mi estado particular. Es vuestro estado natural también y no sólo el mío. No es el estado de un hombre que ha "realizado" a Dios; no es el estado de alguien auto-realizado. No es el estado de un hombre santo. Es el estado natural de cada uno de ustedes. Pero debido a que están pendientes de alguien más y a que están buscando alguna clase de liberación, o moksha ―no sé qué palabras usarán ustedes― por eso están perdidos.
Pero, ¿cómo puede uno entender las limitaciones del pensamiento? Naturalmente, el único instrumento que tenemos es el instrumento del pensar. ¿Pero qué es el pensamiento? Yo puedo darles muchas definiciones, y ustedes conocen muchas otras también. Yo podría decirles que el pensamiento es tan sólo materia; el pensamiento es una vibración; y todos nosotros estamos funcionando en esta esfera del pensamiento. Y recogemos ciertos pensamientos porque el organismo humano es un campo electromagnético. Y este campo electromagnético es el producto de la cultura. Quizás sea inapropiado para la ocasión decir que para estar en el estado natural, todo lo que el ser humano ha pensado y sentido antes debe ser completamente eliminado y descartado. Y eso significa que la cultura en la cual han crecido debe irse por la alcantarilla y ser tirada por la ventana. ¿Es eso posible? Es posible. Pero, al mismo tiempo, es tan difícil, porque uno es el producto de esa cultura y uno es eso. Uno no es diferente a eso. No nos podemos separar de la cultura. Y no obstante, esta cultura es lo que nos mantiene fuera de nuestro estado natural.
¿Puede este estado natural ser capturado, contenido y expresado con palabras? No puede. No es un estado de consciencia de la existencia. Nunca puede convertirse en parte del pensamiento consciente. ¿Y entonces por qué hablo de este estado de no conocer? Para todos los propósitos prácticos este estado no existe en absoluto. Nunca podrá ser parte de vuestro pensar consciente.
En este punto, tendría que explicar lo que entiendo por "consciencia". Ustedes y yo quizás le demos diferente significado, probablemente ― no lo sé. ¿Cuándo se vuelven conscientes de algo? Tan solo cuando el pensamiento aparece entre lo que está allí frente a ustedes y lo que se supone está aquí dentro de ustedes. Eso es consciencia. De manera que, tienen necesariamente que utilizar el pensamiento para ser conscientes de las cosas y las personas a su alrededor. De otra forma, no son conscientes de ellas en absoluto. Y, al mismo tiempo, uno no está inconsciente. Existe un área en la que no se es ni consciente ni inconsciente. Pero esa "consciencia" ―si puedo utilizar esa palabra― se expresa a su manera; y lo que impide que esa consciencia se exprese es el movimiento del pensar.
¿Qué puede hacer uno respecto de este movimiento del pensar? Tiene el impulso de millones y millones de años. ¿Puede uno hacerle algo a ese pensamiento? ¿Puede uno detenerlo? ¿Puede uno amoldarlo? ¿Darle forma? ¿Hay algo que uno pueda hacer? Y, no obstante, nuestra cultura, nuestra civilización, nuestra educación ― todo eso nos ha forzado a utilizar ese instrumento para obtener algo para nosotros. Así que, ¿puede ese instrumento ser usado para comprender su propia naturaleza? Eso no es posible. Y, sin embargo, cuando uno ve la tremenda naturaleza de este movimiento del pensar, y ve que no hay nada que uno pueda hacer al respecto, naturalmente pierde velocidad y entra en su ritmo natural.
Cuando digo eso, por supuesto, no me refiero a esto de lo cual están hablando las personas en la India ― que el pensamiento debe ser utilizado para alcanzar un estado de ausencia de pensamiento o un estado meditativo. No existe absolutamente ningún estado de no pensamientos. Los pensamientos están allí; lo estarán siempre. Desaparecerán tan sólo cuando uno sea un cuerpo sin vida ―permítanme utilizar estas palabras― "cuerpo sin vida". De otra manera, los pensamientos están allí y seguirán estando. Si todos los instructores espirituales dijeran que uno debe entrar en un estado sin pensamientos, nos estarían tomando el pelo. Ellos pueden prometerles que en ese estado sin pensamientos ―en ese estado de silencio, de quietud, o al tener una "mente silenciosa", o cualquier frase que quieran usar― existirá una verdadera "dicha", "beatitud", "amor", "alegría religiosa", y un "extático estado del ser". Todo eso es una tontería. Porque, ese estado ―si existe un estado de dicha como ese― nunca puede convertirse en parte de vuestra consciencia. Nunca puede venir a formar parte de vuestra existencia consciente. Así que, ya pueden volver a guardar en la chistera ―si puedo utilizar esa jerga americana― todo ese asunto, todas esas ideas, conceptos y abstracciones estúpidas acerca de estados de dicha.
Entonces, ¿qué puede hacer uno? ¿Puede alguien ayudarlo? Ningún agente externo puede ayudarlo. Eso significa un rechazo completo y total, tal y como dije al principio, de todo lo que el hombre ha pensado y sentido antes de uno. Mientras quede rastro en la consciencia, de algún conocimiento, en cualquier forma, de cualquier manera, usted está viviendo en un estado de consciencia en el cual existe una separación.
Yo me refiero a mi entrada en un estado de "no saber" como "la calamidad". ¿Qué sucedió? No lo sé. De repente el pensamiento entró en su estado natural. La continuidad ha terminado. De manera que lo que estoy diciendo no es producto del pensamiento. No es algo fabricado en el interior por mi estructura de pensamientos. No es tampoco una premisa producto de la lógica. Más bien, lo que está sucediendo aquí es tan sólo la expresión de ese estado del ser en el cual uno no sabe lo que está sucediendo. Uno no sabe cómo está funcionando este organismo. Este es un simple y puro estado físico y fisiológico del ser. No tiene connotaciones religiosas de ningún tipo. No tiene contenido místico en ningún nivel. Y, al mismo tiempo, esta cosa extraordinaria, la extraordinaria inteligencia que hay aquí, la cual es un producto de siglos de evolución humana, es capaz de expresarse por sí misma y encargarse de cualquier dificultad y cualquier situación sin crearnos más problemas.
Interlocutor: ¿Me permite que lo interrumpa? Las personas que lo conocen me han comentado que cuando esta calamidad le sucedió, usted no podía reconocer ni siquiera los objetos más comunes. Usted preguntaba como un recién nacido, "¿Qué es esto?" Incluso si había una flor frente a usted, no sabía que eso era una flor. Entonces preguntaba, "¿Qué es eso?" Y la mujer suiza que vivía con usted, Valentine, [ella está aquí con nosotros ahora], le decía "Es una flor". Y usted preguntaba de nuevo, "¿Qué es eso?" ¿Trata de decir que cuando la calamidad le sucedió, todo reconocimiento desapareció?
UG: No sólo entonces, sino incluso ahora, como dije, este es un estado de "no-saber". Como la memoria permanece en el trasfondo, comienza a operar cuando existe una demanda. Esa demanda es creada por un agente externo, porque aquí [dentro] no hay ninguna entidad. No hay ningún centro. No hay un yo. No hay ningún Atman. No hay absolutamente ningún alma aquí. Pueden no estar de acuerdo. Pueden no aceptarlo, pero desafortunadamente sucede que eso es un hecho. La totalidad de los pensamientos y los sentimientos no están aquí. Pero [en ustedes] se da una ilusión de que existe la totalidad de sus pensamientos y sentimientos. Este organismo físico está respondiendo a los desafíos que provienen del exterior. Uno está funcionando en la esfera ― así que, miles y miles, quizás millones y millones de sensaciones están bombardeando este cuerpo. Como no hay un centro aquí, como no hay una mente aquí, como no hay nada aquí, ¿qué es lo que está sucediendo? Lo que sucede es que este organismo humano está respondiendo a los desafíos, o a los estímulos, si puedo ponerlo de esa forma. Así que, no hay nadie aquí que esté traduciendo esas sensaciones en términos de las experiencias pasadas. Pero hay un vívido contacto con las cosas. Eso es todo lo que hay. Una sensación tras otra golpea al organismo. Y al mismo tiempo no hay un coordinador aquí.
Este estado de no-saber no tiene relación con vuestro Brahman, o vuestro Brahman Nirguna o Brahman Saguna o cosas por el estilo. Este estado de no-saber lo es en relación con las cosas que están aquí a nuestro alrededor. Uno puede estar mirando una flor. Pueden pensar que esto es un estado de locura. Quizás lo sea ― yo no lo sé. Uno no sabe qué es lo que está mirando. Pero cuando surge la necesidad ―y eso siempre viene de afuera― de saber qué es eso, entonces el conocimiento, la información que hay allí encerrada en este organismo aparece y dice que esto es una rosa, que eso es un micrófono, eso un hombre, eso una mujer, etc., etc. Esto no se debe a que haya una intención desde el interior, sino que el agente externo provoca la respuesta. Por esto, yo digo que esta acción siempre está sucediendo fuera del organismo, no en el interior.
¿Cómo sé que esas sensaciones están bombardeando o golpeando al organismo todo el tiempo? Eso es tan sólo porque hay una consciencia que es consciente de sí misma y no hay nadie que esté consciente de las cosas que suceden alrededor. Este es un organismo viviente y ese estado viviente está funcionando a su manera, en su forma natural.
Kothari: U.G., me parece que esto de Brahman Nirguna, Atman, o lo que sea ― cuando alguien usa la palabra "Bhuma" [el Infinito incondicional], otro usa la palabra "Desconocido", el tercero le llama "Akal" [lo Intemporal], el cuarto lo llama de otra forma ― todos ellos dicen que eso no puede ser descrito. Probablemente todos quieren significar lo mismo; no lo sé. Creo que quizás ellos quieran referirse a lo que usted llama "Totalidad". De la forma en que yo lo entiendo, Brahman significa "Totalidad". Si tuviera que traducir ese estado en los términos de aquellos días, quizás sea el equivalente al estado de Brahman y es el pensamiento el que está limitando al Akal, el que está limitando al Bhuma, el que está limitando a lo Intemporal, pues no funciona de esa manera, creando una individualidad en su interior. Tal vez me equivoque, tal vez esté traduciendo, pero digo que es posible que la persona que lo escucha no conozca la terminología antigua. Usted no utilizará esos términos, porque los términos nuevos son sus términos. Y cada instructor, cada persona que ha alcanzado un estado como ese por lo general ha utilizado un término distinto, una palabra diferente, de acuerdo a su trasfondo. Pero personalmente pienso que usted se refiere a lo mismo. Es tan sólo un comentario a lo que está diciendo.
UG: ¿Qué espera que diga? [Risas] Si ustedes comprendieran lo que es, no estarían aquí. Ustedes no irían a escuchar a nadie. No harían esta clase de preguntas en absoluto. Si traducen lo que estoy diciendo, en los términos de sus particulares fantasías o de su trasfondo, esa es su tragedia; sería su miseria. Eso no los ha ayudado. Esta es mi pregunta: ¿Le ha ayudado? ¿Por qué sigue atado a esas frases? Son frases después de todo. Cuando se de cuenta, cuando comprenda ―cómo está operando este mecanismo, cuán automático es, cuán mecánico― usted entenderá que todas esas frases no tienen ningún sentido. Puede que se pregunte por qué las estoy utilizando yo: es debido a que ustedes y yo hemos creado esta desafortunada situación en la cual me han puesto aquí en esta tarima y me han pedido que hable, y naturalmente, tal como lo he dicho al principio, tengo que usar palabras. Así que, al momento en que dejo de hablar, todo se detiene en el interior. ¿Es así? Así es aquí [en mi caso], debido a que no hay continuidad de pensamiento.
Volvamos al asunto al cual el Sr. Kothari se refirió, al tema de las cosas a mi alrededor. Allí hay una mesa. No sé lo que es. Y, al mismo tiempo, si me pregunta, "¿Qué es eso?" Inmediatamente le diría, "Es una silla". El conocimiento está en el trasfondo. Reaparece automáticamente, como una flecha. Pero de otra forma, esto [lo que yo percibo] es tan sólo el reflejo de esto [lo que está frente a mí]. No lo traduzco como "una imagen" [bimbavatu] en absoluto. Pero tengo que usar esa palabra: está reflejando al objeto exactamente tal cual es. No quiero utilizar esas frases metafísicas porque inmediatamente las traducirán trazando vuestro particular paralelo. No hay aquí absolutamente ningún sujeto independiente del objeto. De manera que no hay nada aquí [dentro de mí]. Tan sólo existe lo que hay allí, y uno no sabe lo que es. Así que, ahora uno se da la vuelta, y ese objeto simplemente desapareció, y ahora hay otra cosa. El anterior objeto ha desaparecido total y completamente, y el nuevo objeto se ve exactamente como es. Pero uno no sabe qué es. Por eso digo que este es un estado de no-saber. Probablemente ustedes encontrarán paralelos para estas cosas. Lo que estoy tratando de indicar es la total ausencia de lo que todos ustedes están haciendo en este momento; ese es el estado que estoy describiendo, y no es tan sólo mi estado sino que también es la forma en que ustedes están funcionando.
Podría darles un ejemplo de cómo funciona en el campo de la fotografía. Yo no leo libros, pero a veces leo revistas. Me interesan esas cosas. Han desarrollado lentes muy poderosos para fotografiar objetos. Ahora hablan de micro segundos, nano segundos y pico segundos. Eso no significa nada para nosotros ― es todo lenguaje técnico. Pero ahora son capaces de tomar fotos de objetos, por ejemplo, de esta mesa, cada pico segundo. Cada toma es diferente. Así es como funciona esto también. Pero no lo traduzcan con términos como "la cualidad de lo nuevo" y "lo viejo". Es absolutamente imposible comunicárselo a ustedes. No puede nunca ser parte de vuestra estructura de experiencias.
Les estoy dando muchas conclusiones. Pero no obstante algo como esto no puede ser experimentado por ustedes. No sé si comprenden esto. Tienen necesariamente que abstraer esto para poder experimentar algo. Así que, lo que estoy tratando de decirles es que nunca pueden experimentar su estado natural. Nunca puede pasar a formar parte de la estructura que utilizan para experimentar. Y eso es lo que todo el tiempo todos ustedes están tratando de hacer, están tratando de que esto se vuelva parte de la estructura de experiencias. Pero esa estructura y el estado natural no pueden coexistir al mismo tiempo.
Kothari: [Veamos si lo entiendo] Lo que quiere decir es que todo fluye de manera continua todo el tiempo. El ojo, el oído y los demás sentidos humanos, teniendo limitaciones, no pueden responder a los rápidos movimientos de la existencia. No responden, no capturan. Lo que dice es que, a menos que exista la necesidad de reconocer, este pensamiento, esta verbalización, esta palabra ― es tan sólo una forma de afectar la vida dentro de uno, y eso es todo. No hay necesidad de verbalizar, o traducir, si fuera posible. ¿Estoy describiendo más o menos su estado?
UG: Eso es lo que usted entiende. [Se ríe]
Kothari: Lo que sucede es, me parece, que todos los que vivieron en ese estado han tratado de expresarlo en términos de lo que alguien más había dicho. Pero esto es todo el tiempo nuevo, todo el tiempo algo puro, todo el tiempo indescriptiblemente bello. Cuando se enfrentaron con el mundo tuvieron que decir algo sobre eso. Él dice que no es ni nuevo ni viejo. Nunca es viejo porque nunca lo hace parte de sus experiencias pasadas. No se traduce, a menos que, como él dice, exista la necesidad. De otra forma, la vida es indescifrable, todo lo que hay afuera es extraordinariamente nuevo, fresco y puro, aunque él no use esas palabras. Así es como lo entiendo.
UG: Debo dejar bien claro esto: que la necesidad para que el pensamiento opere, o para que aparezcan los movimientos del pensamiento, siempre depende de algo exterior a este organismo. Cuándo, cómo y por qué esta traducción aparece es algo determinado por algún evento del exterior. Las acciones suceden siempre en el exterior. Cuando existe la necesidad, el movimiento del pensar probablemente se separa por un momento para cubrir lo que la situación demanda, y luego otra vez está dentro del movimiento de la vida. Así que, el pensamiento tiene un valor funcional, y ningún otro valor.
Es más, la continuidad del pensamiento está destruyendo la sensibilidad de sus sentidos. Cuando el movimiento del pensar ya no es continuo, los sentidos comienzan a funcionar de una manera extraordinaria. Cuando uso la palabra sensibilidad, me refiero a la sensibilidad de los sentidos y no a la de la mente. La sensibilidad de la mente es un truco de la mente, y se puede crear un estado mental en donde uno se vuelve sensible a los sentimientos de todo el mundo, a todas las cosas alrededor, y uno se sumerge en ese estado enfermizo y comienza a pensar que está llegando a alguna parte.
No hay nada que alcanzar, no hay nada que lograr, nada que obtener, y ningún destino al cual arribar. Y lo que está impidiendo que lo que hay ahí, ese estado pleno de vida, se exprese a sí mismo con su particular manera es el movimiento del pensar que debería existir tan sólo para poder funcionar en este mundo. Cuando el movimiento del pensar no está ahí, tengo que expresarlo en términos de tiempo, pero el tiempo es pensamiento. Cuando hay pensamiento, hay tiempo. Cuando el pensamiento está presente, está presente el sexo, cuando el pensamiento está presente, está presente Dios. Cuando el pensamiento no está ahí, no hay Dios, no hay sexo, no hay nada ahí. Puede resultarles difícil aceptar esto [Kothari: "No, en absoluto."], pero vuestra droga de practicar virtudes, la práctica de virtudes, no es de ninguna manera la base de esto. Y la práctica de la abstinencia, la continencia, y el celibato no son caminos hacia esto. Pero si de todas formas quieren involucrarse con eso y sentir que son muy superiores, es asunto suyo. Yo no estoy aquí para reformarlos. No estoy aquí para guiarlos a ninguna parte. Pero esto es un hecho. Tienen que comprender un hecho como un hecho. No es algo que surja de la lógica, no es algo racional para comprenderlo racionalmente.
Un hecho es un movimiento. La Verdad es un movimiento. La Realidad es un movimiento. Pero yo no quiero usar esos términos, porque son palabras demasiado cargadas. Ya saben todo acerca de ellas. Lo lamentable de toda la cuestión es que saben mucho de estas cosas, y esa es la miseria de todos ustedes. Esto es algo que desconocen totalmente. Yo no estoy reclamando que lo conozco. Yo mismo no lo conozco. Por eso es que digo que no sé. Es un estado de no-saber. No me refiero a Dios, no me refiero a la realidad, última o penúltima, yo no sé qué es eso que estoy mirando ― la persona que ha estado conmigo todo el tiempo, día y noche. Esa es mi situación. Si le dijera esto a un psiquiatra, probablemente me sentaría en un sillón y me diría que algo está definitivamente mal en mí. Probablemente, yo esté funcionando como cualquier otro ser humano. Él no comprende eso. Ese es su problema, ya no es más mi problema. Así que, toda vuestra búsqueda ―de la verdad, Dios, la Realidad― usen la frase que más les guste, es una cosa falsa. Todos ustedes están subidos en un tiovivo, y quieren dar vueltas y vueltas y vueltas.
¿Cómo pueden preguntar por algo que no conocen? ¿Cómo pueden buscar algo que no conocen? Todos ustedes parecen conocerlo. Tienen una imagen de este estado. Partiendo de la descripción de este estado probablemente ya hayan creado una imagen de él. ¿Qué estado? Alguien me preguntó: "¿En qué estado se halla usted?" ¿Qué Estado? Yo estoy en el Estado de Karnataka [un estado de la India] "¿De qué estado esta hablando?" Esa es mi respuesta. ¿De qué estado esta hablando? Este es su estado natural. Usted no quiere entender eso. No quiere estar en su estado natural. Se necesita una inteligencia extraordinaria para estar en el estado natural, para ser usted mismo.
Ustedes siempre quieren ser alguien más; quieren imitar la vida de otro ― quieren imitar la vida de Jesús, la vida de Buda, o la vida de Shankara. No pueden hacer eso, porque desconocen lo que está detrás de todo esto. Terminarán cambiando sus túnicas, rosa por azafrán, azafrán por amarillo, o amarillo por rosa, dependiendo de vuestra fantasía particular. ¿Cómo pueden preguntar por algo que no conocen? Esa es mi pregunta. Entonces, la búsqueda no tiene sentido. Sólo cuando la búsqueda termina, lo que es se expresa por sí mismo, con su particular manera. Usted no puede interferir con eso. No puede manipularlo. No puede manipular la actividad de lo que hay ahí, lo cual posee una extraordinaria inteligencia.
Ser uno mismo es la cosa más fácil. Y aún así usted no quiere permanecer en su estado natural. En vez de eso imitará a alguien más, imitará la vida de otra persona. Ese es su problema. Ser uno mismo no demanda ningún tiempo. Pero usted habla de lo intemporal, lo cual es una burla. Para ser usted mismo, ¿necesita tiempo? Para ser un buen hombre, para ser un hombre maravillosamente religioso, para estar en un estado de paz o de dicha, naturalmente necesita tiempo. Eso siempre sucederá mañana. Cuando el mañana llega, usted dice, "De acuerdo, será pasado mañana". Eso es el tiempo. No estoy hablando de esa cuestión metafísica o filosófica. No me refiero al asunto metafísico del tiempo y lo intemporal. No existe tal cosa como "lo intemporal".
Estoy haciendo aseveraciones, afirmaciones y conclusiones ― ustedes las objetarán. Tómenlo o déjenlo. No espero que acepten lo que estoy diciendo. No están en una posición como para aceptarlo o rechazarlo. Puede que lo rechacen porque no encaja en el esquema de su filosofía ― Shankara, Gaudapada, Ramanuja, Madhvacharya, o Dios sabe cuál ― tenemos tantas aquí... Así que ¿cómo pueden comprender esto? La única cosa por hacer es tirar la toalla. Olvídense de todo el asunto. Es por eso, que esto requiere de un coraje extraordinario, no el coraje o la valentía de esa gente que escala el monte Everest o trata de cruzar nadando el Canal de la Mancha, o cruzar el Pacífico o el Atlántico en una balsa ― según sean sus caprichos. No me refiero a eso. Me refiero al coraje. Ustedes citan su Bhagavad Gita, o sus Brahma Sutras. Todas esas frases. ¿Qué significan? "Abhayam Brahma" [Brahman es audaz]. ¿Por qué todos ustedes repiten esas frases? No tiene sentido. Es algo mecánico. "¿Cómo estás?" "Estoy muy bien, no podría estar mejor". En América, dicen "¿Cómo estás esta mañana?" "Estoy mejor que nunca". De la misma forma, ustedes les arrojan esas frases a todo el mundo. Si comprendieran la forma en que esta estructura mecánica está funcionando dentro de ustedes, verían lo absurdo de todo esto, de discutir eternamente sobre estas cuestiones. ¿Pueden tirar todo el asunto por la ventana e irse?
( Primera charla pública dada en 1972 en el Instituto de la Cultura del Mundo en Bangalore. )
U.G. Krishnamurti
El estado natural
(Segunda Parte)
Kothari: Creo que lo que él dice es... Cuando lo conocí... Hace unos cinco años que lo conozco. Y muchas veces me hace recordar ese pasaje del Isavasyopanishad, "asmai nayatu patha", "¡Oh fuego, que nos conduces al camino correcto!" Creo que hay una especie de fuego en él que a veces, me temo, puede espantar a alguna persona que no comprenda lo suficiente, al menos intelectualmente, lo que está tratando de comunicar. Por lo que yo entiendo, él no está abogando por nada. Toda su aproximación es... que no tiene sistema. Dice algo sobre esos estados ― que es su estado natural. Pero la cuestión es, de acuerdo a lo que él dice, que todo esto de alcanzar, de obtener algo, este estado de tratar de ser como alguien, comparando algo con algún estado imaginario que uno ha formulado, una imagen que tenemos por leer sobre esos temas ― es una actividad fútil. Está reforzando la estructura mental, está reforzando la estructura del pensamiento, y le está dando vida ― lo cual, según sus palabras, es completamente inútil. Esa es la causa misma de nuestra miseria, de todos nuestros problemas. Parece que él lo ha visto por sí mismo. Y la estructura estalló, toda la cosa se resquebrajó por dentro, y, como él dice, ni siquiera sabe por qué. Ese es el estado de no-saber. Cuando dice eso, me recuerda las palabras de Jnaneswar que dice, "No sé quién soy ni en dónde estoy". Incluso avidya se ha ido, y vidya se ha ido también. Entonces, sólo quería recordarle a algunos de quienes están aquí... que la novedad de la expresión, sea lo que fuere que está tratando de comunicar, es más vieja que las colinas y fresca como las vibraciones de "esa cosa" ahora. Es tan fresca o incluso más fresca que las palabras que estoy diciendo ahora, que los sonidos que están escuchando. Es más fresca que eso. Es sanatana [antigua] y puratana [vieja]. Pero, según él, requiere un tremendo coraje.
Otra cosa que he notado en él es una suerte de ―estoy hablando personalmente acerca de usted― pero, como no hay personalidad, no tiene importancia. [Risas] ― una tremenda, osadía, "abhayam tattva samsuptih". Otra vez citaría al Gita, las daivika sampatti [cualidades divinas], eso no es algo que se dé en el hombre común, en el cual el miedo animal está funcionando todo el tiempo, como él mismo dice. Pero él no sale de ese estado. No sé cómo fue que entró. Pero hay en él una tremenda osadía y un sentido de entrega de sí mismo. No es un espécimen perfecto que posea todas las virtudes. Se molesta, y se enoja también. Por momentos uno ve la nube de la furia en su rostro, y después de un minuto otra vez la luna llena resplandece, sonriendo. Las nubes se fueron de repente. Así que, él dice que no hay ningún riesgo en eso. Probablemente, en lo que trata de comunicar, haya alguna propuesta. Dice que uno no tiene el coraje para tirar la toalla. Uno no tiene la osadía. "[Inaudible]... tiene que desaparecer". Dice, "También desháganse del que habla". Espero que alguno de ustedes haya visto lo interesante de lo que él trata de transmitir.
Interlocutor: Cuando hay hambre y dolor en el cuerpo ¿qué sucede?
UG: Le diré. Primero que nada, no hay hambre en absoluto, en el sentido común en el que usamos la palabra. Es una cuestión de pura y simple química. Y luego está lo que usted llama hambre que es como cualquier otra sensación. La consciencia o la vida, o como quiera llamarlo, se vuelve consciente de eso [llamado hambre]. Y al momento siguiente ya no está ahí. Se fue. No lo presiona para que busque comida. Y luego, otra sensación está llegando. Es un movimiento continuo. Uno está mirando algo y el asunto se terminó. Probablemente el cuerpo se vuelva más y más débil, si uno no come. La gente me da comida; entonces como. De otra forma, no hay hambre en absoluto. Y el dolor, hay dolor físico. Como no hay continuidad del pensamiento, tal como lo indiqué, no hay continuidad del dolor. Éste llega en impulsos de la misma forma en que usted está arrojando palabras. No hay continuidad del dolor. No quiero usar la frase dolor psicológico porque nos involucraríamos en..., porque sólo crearíamos confusión. Sólo existe el dolor físico. Pero incluso ese dolor no es continuo, y de esa forma no es tanto dolor, en el sentido en que normalmente usamos el término.
Interlocutor: ¿De qué forma o con qué método se llega a ese estado?
UG: ¿Cuál estado? Cuando el movimiento en la dirección de querer estar en vuestro propio estado natural o en el estado de Dios sabe quién, vuestro ídolo, o vuestro héroe, o vuestro maestro ― este movimiento en cualquier dirección, los está alejando de ustedes mismos. Eso es todo lo que estoy indicando. Cuando el movimiento no está, usted está en su estado natural. Así que, la sadhana, el método, el sistema, o la técnica, lo está alejando de usted mismo en la dirección del estado en el cual quiere estar, y ese es el estado de algún otro. Como ya dije, usted posee el conocimiento acerca de este estado. Desgraciadamente, demasiadas personas han hablado de esto. Yo ya me he equivocado también, quizás. Échenlos a golpes a todos. [Kothari: "¡No ahora! - Risas] Sí, arrójenme una piedra y váyanse. [Kothari: "No tienen ninguna".] Mi único interés es que se vayan. Si pueden hacer eso, nunca más irán a escuchar a nadie.
Alguien en la audiencia: Si le tiro una piedra, me meterán preso.
UG: No seré yo quien lo lleve a la cárcel. Ese es un problema con la sociedad en la cual estamos atrapados. Yo no puedo ayudarlo. No seré el primero en quejarse por eso. ¿De quién es el cuerpo? Si recibe un golpe, eso esto todo, probablemente; ese el final. ¿No están aburridos? Puedo seguir. Esto fue suficiente, supongo.
No he dicho nada. Eso que todos ustedes creen que dije es un montón de pavadas. Creen que tiene sentido. ¿Cómo puede tener sentido? Si piensan que tiene sentido, entonces no han entendido nada. Si piensan que no tiene sentido, entonces tampoco han comprendido nada. Son sólo palabras, están escuchando este ruido ―palabras, palabras, palabras― arrojadas mecánicamente por este organismo. No sé cómo ni por qué llegan. Desearía saberlo. Desearía saber cómo fue que caí en... ¿qué estado? Siempre me irrita cuando las personas me preguntan "Dígame algo sobre..". ¿Sobre qué estado? ¿De qué estado están hablando? Yo conozco Mysore. Estoy en el Estado de Mysore. ¿Cómo lo sé? Porque la gente me dice que estoy en Mysore. Entonces, ¿en qué estado quieren estar? Eso es vuestro estado natural, se los estoy diciendo.
Lo que los aleja de su estado es este movimiento cuya dirección es querer estar en un estado diferente al de ustedes. Ser uno mismo no requiere tiempo. Si soy un completo idiota, permanezco un completo idiota. Punto. No quiero ser un hombre inteligente. Incluso si mi vecino saca ventaja de su inteligencia extraordinaria y me explota, buena suerte. ¿Qué puedo hacer? Aceptar la realidad, esta es la realidad del mundo. No existe otro mundo. No existe otra realidad, una realidad última. Esta es la única realidad. Uno tiene que funcionar en este mundo. No pueden escapar del mundo. ¿Cómo podrían escapar del mundo? Si ustedes son ese mundo. ¿Adónde van a ir? ¿A esconderse en una cueva? Háganlo, pero se llevarán sus pensamientos con ustedes. No pueden escapar de su sombra. Ésta los seguirá a todas partes. Así que, no pueden hacer nada con respecto al pensamiento. Eso es todo lo que estoy diciendo. Cuando uno comprende lo absurdo de todos sus esfuerzos por hacer algo con respecto al pensamiento ― está creando el problema; es miseria para uno; no puede hacerse nada ― cuando uno no puede hacer nada, cuando uno se da cuenta que no puede hacer nada al respecto, entonces desaparece [el pensamiento]. Uno deja de utilizar el pensamiento como un medio para procurarse algo.
Quiero decirlo otra vez. Usted desea. Si no desea, si no quiere nada, no hay pensamiento en absoluto. ¿Lo entiende? Querer es pensar, no importa qué quieran ―sea auto-realización, o Dios― quieren algo, y eso significa que tendrán que usar este instrumento [el pensamiento]. Esos no son vuestros pensamientos, esos no son vuestros sentimientos. Puede que no les guste. Ellos pertenecen a algún otro. Ustedes quieren hacerlos de su propiedad. Los han hecho desgraciadamente de su propiedad. Es por eso que hacen todas esas preguntas. ¿Por qué preguntan todas esas cosas? Esas preguntas han sido puestas allí frente a tantas personas ― todos los sabios, los santos y los salvadores de la humanidad, los hombres santos vivos y muertos. Todos ellos están dispuestos a contestar. Ellos han compuesto infinidad de canciones de cuna. Vayan a escucharlos y luego a dormir, si quieren. Eso es lo que les interesa. Quieren que alguien les de una palmadita en la espalda y les diga, "Oh, bien, muy bien, lo está haciendo muy bien. Haga más y más de lo mismo y alcanzará el destino al cual quiere llegar". ¿Cuál es el destino al cual quieren llegar? Ser gentiles, mansos, ser suaves, hablar con susurros. Vean, si van a alguno de esos monasterios en occidente, los Trapenses, ellos sólo susurran. Ni siquiera entienden lo que el otro está diciendo. Ese es el secreto para el camino espiritual.
Kothari: Cuando un hombre está enamorado, habla a su amada susurrando. ¿Qué problema hay según usted en que alguien hable de esa forma?
UG: Ninguno en absoluto. Me pregunto si realmente la ama. [Risas] Ni siquiera tendrían que hablar al respecto. Ustedes quieren confirmarle a sus parejas que las aman. No tiene absolutamente ningún valor, ese amor. Eso no es de ninguna manera amor. Pueden llamarlo amor. No quiero entrar en eso. Es un tema prohibido. Me preguntan, "¿Tiene algo que decir al respecto...?" Es una palabra de cuatro letras. Es como cualquier otro término ― "perro", "cerdo", "amor". Cuando se enamoran, ¿puede darse alguna relación? ¿Pueden tener ustedes alguna relación? Este es su problema. Todo el tiempo están tratando de tener alguna relación con las personas. No pueden tener ninguna relación con nadie en absoluto. "El amor es relación". "La vida es relación". Toda esa estupidez. Tan trillado. Basura. Memorizan y repiten esas frases. Todas ellas se vuelven frases elegantes en estos tiempos. "Libertad", "la libertad primera y última", y "la libertad que surge entre medio". ¿Qué es todo ese disparate? Es como cualquier otra frase trillada, cualquier otra basura que esas personas están repitiendo. Han memorizado un nuevo grupo de frases. Eso es todo lo que hacen. Se sientan y discuten interminablemente acerca de este "estar alerta". ¿De qué hablan? ¿Cómo podrían estar conscientes de esto? ¿Cómo podrían estar todo el tiempo apercibidos de esto? Si se vuelven conscientes de esto una sóla vez en la vida, toda la estructura colapsa; cae en su justo lugar. No tienen que hacer nada al respecto. Así que, no significa absolutamente nada. Pueden hablar de estar alerta ―con o sin opciones― o sobre el condicionamiento. El condicionamiento ― ¿qué pueden hacer al respecto? El condicionamiento es inteligencia. No pueden hacer ni una maldita cosa al respecto. Usted no puede librarse de eso. Si quiere liberarse de su condicionamiento, o descondicionarse y todo ese disparate que anda por ahí... ¿Cómo hará para descondicionarse a sí mismo? Usted crea otro condicionamiento ― en vez de repetir los Upanishads repetirá alguna otra cosa, los libros de moda.
Interlocutor: ¿Cuál es el secreto para la felicidad completa?
UG: No existe la felicidad. Nunca me hago esa pregunta. Tanta gente me hace esa pregunta: "¿Es feliz?" ¿Qué quiere decir? Es una pregunta extraña. Nunca me pregunto eso, "¿Soy feliz?" La felicidad completa es una invención.
Kothari: ¿Quiere decir una invención de la mente?
UG: No hay mente. ¿Dónde está la mente? ¿Es algo separado del cuerpo? ¿Puede distinguirse del cuerpo? ¿Es algo aparte? Esas preguntas no tienen ningún sentido. Uno no tiene forma de separase a sí mismo de lo que está sucediendo. Al momento en que uno se separa significa que posee algún conocimiento al respecto ― el conocimiento dado ya sea por los biólogos, o los fisiólogos, o los psicólogos o los religiosos. De manera que a través de eso están mirando el asunto. No pueden experimentar nada sin el conocimiento. Esto no es algo que puedan experimentar, ni hablemos de Brahman o de la Realidad. No pueden experimentar esto. Pueden hacerlo solamente mediante una abstracción. ¿Y cuál es esa abstracción? Es el conocimiento que tienen sobre esto. Ese conocimiento ha sido colocado allí. Su madre le dijo, o su vecino o su amigo le dijo que eso es una mesa. Qué diablos es eso, usted no lo sabe, más allá de lo que le han dicho. Cada vez que observa esto, tiene que repetirse a sí mismo que eso es una mesa. ¿Para qué está haciendo eso? Eso es lo que le pregunto. Esta es la continuidad de la que estoy hablando. Quieren asegurarse a sí mismos de que están allí. El "yo" no es nada más que la palabra. No existe ningún "yo" independiente de la palabra. Tal vez encuentran un paralelo para esto que estoy diciendo en Shankara o Dios sabe quién.
Kothari: Totalmente, totalmente. Porque esto es lo mismo de lo cual ellos han hablado.
UG: Sí, sí. La consciencia de la que hablo, es un estado en donde no hay división que diga que uno está dormido, que uno está despierto, que uno está soñando... No hay ninguna división. Ni siquiera sé si estoy vivo o muerto. Este es mi estado. No tengo forma de saberlo por mí mismo. El médico puede venir y decir "quiero examinar su pulmón, su pulmón está perfectamente bien ― hay latido en el corazón, hay esto, aquello y lo otro ― está vivo". Perfecto. Estoy encantado. Me han asegurado que soy un ser vivo. Pero...
Interlocutor: ¿Cómo sabe en un determinado momento si está en el Estado Natural?
UG: Eso, como dije, nunca puede formar parte de la existencia consciente. Eso comienza a expresarse a sí mismo. La expresión de eso es energía; y eso es acción. Está actuando todo el tiempo. Este no es un término místico. Lo que entiendo por acción es que la acción siempre está teniendo lugar en el exterior. Los sentidos están trabajando a su máxima capacidad todo el tiempo. No porque uno quiera mirar algo en particular. No queda tiempo ni para pestañear. Los ojos deben permanecer todo el tiempo abiertos. Y cuando se cansan, el cuerpo tiene su propio mecanismo incorporado, el cual interrumpe la sensación. Y luego vuelve otra vez.
Interlocutor: ¿Cuál es ese mecanismo?
UG: ¿Que cuál es? Supongamos que yo le diera una respuesta. Luego, ¿dónde queda usted? ¿Puede separarse de ese mecanismo? Eso es lo que estoy diciendo. Puede separarse del mecanismo y observarlo tan sólo mediante el conocimiento, ya sea que el conocimiento provenga de un físico o de un santo o de un sabio. Y eso no vale nada. Porque usted proyecta ese conocimiento sobre lo que observa, y ese conocimiento es el que está creando esas experiencias. Esto no puede volverse parte de la estructura del experimentar. Ese es el problema. Quieren experimentar esto. Pero eso no puede suceder de ninguna manera. Ya sea que hablemos de la consciencia o de la vida o del estado de no-saber o de los objetos que nos rodean. ¿De qué forma se está expresando esto a sí mismo? Se está expresando como energía, se está expresando como acción, en su particular manera. Si uso algunas palabras, "Esto es consiente de sí mismo, es consciente de su propia e increíble muerte, es consciente de sí mismo"; todas esas frases pueden sonarles muy místicas ― pero no lo pueden experimentar.
Los fisiólogos del cerebro, por citar a alguien, están tratando de entender el cerebro. Y tienen que encontrar alguna forma de definirlo. Ellos lo han definido como un instrumento por el cual pensamos. No están del todo seguros. Uno no puede separarse del cerebro y su actividad y observarlo. ¿Pueden mirarse la espalda y decirme algo sobre su espalda? Alguien más tiene que venir y decírselo. Y ese tendrá sus propias ideas, su propia fantasía. "Tiene una espalda recta". El médico siempre observa a la gente. Y desde su punto de vista, el diría que ese hombre está enfermo, que su espalda no es correcta, y así todo lo demás. O, si ven a un pintor, su descripción es algo diferente. Así que, esto es algo que no puede comunicarse a otra persona. ¿Pueden ustedes comunicar la experiencia sexual a alguien más? O cualquier experiencia, de hecho. Eso es lo que todos están tratando de hacer ― el pintor, el poeta, el escritor... Está tratando de comunicar cierta experiencia, que él considera extraordinaria, a través de su medio ― escribir poesía, la cultura... Es como cualquier otro artista.
Interlocutor: ¿Cómo reconcilia su existencia con el mundo?
UG: No me preocupo. ¿Existo en este mundo? ¿Existe el mundo? ¿Dónde está el mundo? No estoy tratando de ser inteligente con todas esas frases. No sé nada sobre eso. ¿Estoy hablando, estoy diciendo algo? Esto es como el aullido de un chacal, o el ladrido de un perro o como el rebuznar de un burro. Si pueden ponerlo en ese nivel, y tan sólo escuchar la vibración, están fuera, se irán de aquí, y nunca volverán a escuchar a nadie por el resto de sus vidas. Así se termina. No tiene que ser la charla de un hombre realizado. Comprenderán que no hay "yo" que realizar. Eso es todo. No hay más centro aquí. Está funcionando de una manera extraordinaria.
Interlocutor: Cuando se apagan los órganos sensoriales..., si esos órganos no funcionan en absoluto, de hecho, hay muerte; ¿está el estado de "no-saber" aún funcionando?
UG: No existe la muerte. Usted nunca ha nacido. No ha nacido en absoluto. [Risas] No trato de mistificar. Porque la vida no tiene comienzo, tampoco tiene fin. ¿Tiene un comienzo, tiene un final? Aquello que crea el comienzo es su pensamiento. ¿Por qué les preocupa la muerte? No hay absolutamente ninguna muerte. Su nacimiento y su muerte nunca podrán ser parte de su estructura del experimentar. Si quisiera experimentar la muerte, usted no va a estar allí cuando eso suceda. [Risas] Algún otro estará allí. Será un mal día para otra persona.
( Última charla pública dada en 1972 en el Instituto de la Cultura del Mundo en Bangalore. )
https://es.wikipedia.org/wiki/U._G._Krishnamurti
U. G. Krishnamurti
Uppaluri Gopala Krishnamurti (Machilipatnam, 9 de julio de 1918-Vallecrosia, 22 de marzo de 2007), conocido como U.G. Krishnamurti, fue un filósofo y escritor indio. Cuestionó la iluminación; aunque muchos lo consideraban una persona "iluminada", él a menudo se refería a su estado de ser como el "estado natural". Afirmaba que la exigencia de la iluminación era la única cosa que se interponía en el camino de la iluminación misma, si existía la iluminación.
Rechazó la base misma del pensamiento y al hacerlo negó todos los sistemas de pensamiento y conocimiento. Por lo tanto, explicó que sus afirmaciones eran experienciales y no especulativas.
No estuvo relacionado con Jiddu Krishnamurti, aunque tuvieron una serie de encuentros[1] y como el mismo U.G. afirmaría la mayor parte de sus reflexiones estaban directamente relacionadas e influenciadas por la enseñanza de Jiddu Krishnamurti, del cual intento distanciarse reinterpretando el contenido de su enseñanza despojándola de contenido psicológico e introduciendo el factor biológico para describir la forma en la que su cuerpo estaba funcionando. A pesar de este intento de distanciamiento con respecto a Jiddu Krishnamurti, podemos percibir la fragancia de su esencia en todas las charlas y reflexiones de U.G krishnamurti.
Primeros años
U.G. nació el 9 de julio de 1918 en Machilipatnam, una ciudad en la costa de Andhra Pradesh, India, y se crio en la ciudad de Gudivada. Su madre murió siete días después de su nacimiento, y fue criado por su abuelo materno, un rico brahmán abogado, que participaba en la Sociedad Teosófica. U.G. también se convirtió en miembro de la Sociedad Teosófica durante su adolescencia y menciona haber "heredado" su asociación con la Sociedad Teosófica de su abuelo.
Durante el mismo período de su vida, según los informes, U.G. vive una vida austera y al parecer practicó moksha. Para ello, entre los 14 y 21 años, emprendió todo tipo de ejercicios espirituales, decidido a averiguar si era posible el moksha. Queriendo alcanzar ese estado, intentó descubrir si había gente que de verdad se hayan "realizado" a sí mismos, sin ser hipócritas. Como parte de este esfuerzo, encontró una persona supuestamente "realizada".
Pasó siete veranos en el Himalaya con Swami Sivananda estudiando y practicando yoga y meditación. A su 20 años, U.G. comenzó a asistir a la Universidad de Madras, estudió psicología, filosofía, mística y otras ciencias, pero nunca completó un grado, habiendo determinado que las respuestas de Occidente —a lo que consideraba eran las preguntas esenciales— no eran mejores que las del Oriente.
Misión
En 1939, a los 21 años, U.G. se reunió con el reconocido maestro espiritual Ramana Maharshi. U.G. relató que le preguntó a Ramana: "Esta cosa llamada moksha, ¿me lo puedes dar a mí?" —a lo que Ramana Maharshi supuestamente respondió: "Puedo dártelo, pero ¿puedes recibirlo?". Esta respuesta alteró completamente las percepciones de U.G. sobre el "sendero espiritual" y sus practicantes, y nunca más buscó el consejo de "esas personas religiosas". Más tarde, diría que la respuesta de Maharshi —que él percibió como "arrogante"— lo puso de nuevo en marcha.[2]
En 1941 comenzó a trabajar para la Sociedad Teosófica, en la biblioteca de Charles Webster Leadbeater. Poco después, comenzó una gira internacional de conferencias en nombre de la Sociedad, visitando Noruega, Bélgica, Alemania y Estados Unidos. Volviendo a la India, se casó con una mujer brahmán llamada Kusuma Kumari en 1943, a los 25 años.[3]
De 1947 a 1953, U.G. asistió regularmente a charlas de Krishnamurti en Madras, India. Con el tiempo a partir de un diálogo directo con él en 1953, los dos tenían discusiones casi diarias. Afirmó que no estaban dando respuestas satisfactorias a sus preguntas. Finalmente, sus reuniones se detuvieron. Describió parte de la discusión final:
Después de la ruptura con Jiddu Krishnamurti, U.G. continuó viajando, todavía dando conferencias. Más o menos al mismo tiempo que afirma haber sido "desconcertado" por la aparición continua de ciertos psíquicos poderes. En 1955, U.G. y su familia fueron a los Estados Unidos para recibir tratamiento médico para su hijo mayor, y permanecieron allí durante cinco años.
Período en Londres
Finalmente se separó de su familia y se fue a vivir a Londres. Mientras está sentado un día en Hyde Park, fue confrontado por un policía que amenazaba con arrestarlo si no abandonaba el parque. Con sus últimos cinco peniques, se dirigió a la Misión Ramakrishna de Londres, donde residen. El Swami le dio dinero para una habitación de hotel para pasar la noche. Al día siguiente, U.G. comenzó a trabajar para la Misión Ramakrishna, un arreglo que duró tres meses. Antes de abandonar la misión dejó una carta para el Swamiji diciéndole que se había convertido en un hombre nuevo.
Durante este tiempo, Jiddu Krishnamurti estaba en Londres y los dos Krishnamurtis renovaron su conocimiento. Jiddu trató de aconsejar a U.G. sobre sus recientes problemas matrimoniales, pero U.G. no quería su ayuda. Jiddu finalmente le persuadió de que asistiera a algunas charlas que estaba dando en Londres, lo que U.G. hizo, pero se sintió aburrido de escucharlo.
En 1961 puso fin a su relación con su esposa. Su matrimonio había sido un asunto en gran parte infeliz, y por ese tiempo se describió a sí mismo como "separado" de su familia, tanto emocionalmente como físicamente. A continuación, dejó Londres y pasó tres meses viviendo en París, utilizando los fondos que había obtenido mediante la venta de su billete de vuelta no utilizado a la India, durante la cual comió una variedad diferente de queso cada día. Con los últimos 150 francos, decidió irse a Suiza, donde aún tenía una pequeña cuenta bancaria. Por error se fue en tren a Ginebra, en lugar de Zúrich, donde estaba su cuenta bancaria.
Suiza, periodo temprano
Después de dos semanas en Ginebra, U.G. era incapaz de pagar su factura de hotel y buscó refugio en el consulado de la India. Se mostró apático, sin esperanza, y se describió como "acabado"; pidió que lo enviasen a la India, lo que las autoridades consulares se negaron a hacer a expensas del Estado. Una empleada del consulado de unos 60 años llamada Valentine de Kerven le ofreció refugio. Valentine y U.G. se hicieron buenos amigos y ella le proporcionó una casa en Suiza.
Durante los años siguientes, las preguntas sobre el tema de la iluminación —o cualquier otra cosa— no le interesaban, y no hizo nada para promover su investigación. Pero en 1967, U.G. se volvió a preocupar por el tema de la iluminación, con ganas de saber sobre ese estado, que sabios como Siddhartha Gautama supuestamente habían alcanzado. Al enterarse de que Jiddu Krishnamurti estaba dando una charla en Saanen, U.G. decidió asistir. Durante la charla, Jiddu estaba describiendo el estado y U.G. pensó que se refería a sí mismo. Lo explicó así:
Cuando lo escuché, me pasó algo gracioso, un sentimiento peculiar de que estaba describiendo mi estado y no su estado. ¿Por qué quería conocer su estado? Estaba describiendo algo, algunos movimientos, algo de conciencia, algún silencio - "En ese silencio no hay mente, hay acción" - todo tipo de cosas. Así que estoy en ese estado. ¿Qué diablos he estado haciendo estos 30 o 40 años, escuchando a toda esta gente y luchando, queriendo entender su estado o el estado de alguien más, Buda o Jesús? Estoy en ese estado. Ahora estoy en ese estado. Así que salí de la tienda y nunca miré hacia atrás.
Y continúa:
Entonces - muy extraña - esa pregunta "¿Qué es ese estado?" Se transformó en otra pregunta: "¿Cómo sé que estoy en ese estado, el estado de Buda, el estado que yo quería y exigía de todo el mundo? Estoy en ese estado, pero ¿cómo lo sé?".[4]
La calamidad
Al día siguiente, U.G. volvió a meditar la pregunta "¿Cómo sé que estoy en ese estado?" Sin respuesta. Más tarde contó que al darse cuenta repentinamente de que la pregunta no tenía respuesta, hubo una inesperada reacción física, así como psicológica. Le pareció una "explosión repentina" en el interior, volando, por así decirlo, cada célula, cada nervio y cada glándula de mi cuerpo ". Posteriormente, comenzó a experimentar lo que llamó "la calamidad", una serie de extrañas fisiológicas transformaciones que tuvieron lugar en el transcurso de una semana, que afecta a cada uno de sus sentidos, y, finalmente, lo que resulta en una experiencia semejante a la muerte. Lo describió así:
Lo llamo "calamidad" porque desde el punto de vista de quien piensa que esto es algo fantástico, dichoso y lleno de bienaventuranza, amor o éxtasis, esto es tortura física; Esto es una calamidad desde ese punto de vista. No es una calamidad para mí sino una calamidad para aquellos que tienen una imagen de que algo maravilloso va a suceder.[4]
Al octavo día:
Entonces, en el octavo día estaba sentado en el sofá y de repente se produjo una explosión de tremenda energía, tremenda energía sacudiendo todo el cuerpo, y junto con el cuerpo, el sofá, el chalet y todo el universo, por así decirlo , Vibrando. No puedes crear ese movimiento en absoluto. Fue repentino. Si venía de fuera o de dentro, de abajo o de arriba, no sé - no pude localizar el lugar; todo había terminado. Duró horas y horas. No podía soportarlo, pero no había nada que pudiera hacer para detenerlo; Había un desamparo total. Esto continuaba, día tras día, día tras día.[4]
La energía que está operando allí no siente las limitaciones del cuerpo; No está interesado; Tiene su propio impulso. Es una cosa muy dolorosa. ¡No es esa bienaventuranza extática, dichosa y toda esa basura y esas tonterías! - es realmente una cosa dolorosa.
U.G. no podía explicar la procedencia de las experiencias de calamidad. En respuesta a las preguntas, sostuvo que sucedió "a pesar de" su pre-ocupación con - y búsqueda para - iluminación. También sostuvo que la calamidad no tenía nada que ver con su vida hasta ese momento, ni con su educación. Varias veces se describen la calamidad que le pasa por una cuestión de oportunidad , y él insistió en que no es posible que, de alguna manera, transmitir esa experiencia a nadie más.
Después de la calamidad
Según U.G., su historia de vida se puede separar en las partes pre y post calamidad. Al describir su vida post-desastre, afirmó estar funcionando permanentemente en lo que llamó "el estado natural": un estado de existencia espontánea, puramente física, sensorial, que se caracteriza por la discontinuidad - aunque no ausencia - del pensamiento. Krishnamurti también sostuvo que al encontrarse en el "estado natural", había perdido todo conocimiento y recuerdos adquiridos, y tuvo que volver a aprender todo, como si "... la pizarra hubiera sido limpiada".[5]
Después de su experiencia de la calamidad, Krishnamurti viajó a menudo a países alrededor del mundo, declinando para sostener discusiones formales sin embargo hablar libremente a los visitantes y a los que lo buscaron hacia fuera. Ha dado a su charla pública después de la calamidad formal en la India, en 1972.[6]
Su filosofía no-ortodoxa del no-mensaje y el estilo directo a menudo intransigente, de su presentación, generó una medida de la notoriedad y de las opiniones agudamente-divididas. En los extremos, algunas personas lo consideraron un iluminado, mientras que otros nada más que un charlatán. El clamor aumentó, tanto como libros y artículos sobre Krishnamurti y su filosofía recién expuesta, continuaron apareciendo.[7]
Varias de sus discusiones de grupo y entrevistas han sido publicadas en libros, o son llevadas literalmente en varios sitios web. También hay una variedad de documentos de audio y video disponibles en línea.[8]
Salud
U.G. era conocido por su inusual salud y preferencias dietéticas,[9] que lleva consigo una "cocina portátil" en una pequeña maleta a lo largo de sus viajes, se consume una gran cantidad de sal y crema, y declaró que "no hay comida que deba durar más de unos pocos minutos para prepararse." A lo largo de su vida, Krishnamurti nunca vio a un médico o tomó medicamentos, creyendo que el cuerpo se cuidaría a sí mismo. A menudo felicitado por la buena apariencia en su vejez, Krishnamurti respondería "eso es porque no como comida sana, no tomo vitaminas y no hago ejercicio".
Muerte
El 22 de marzo de 2007, U.G. murió en Vallecrosia en Italia. Se había resbalado y se había lastimado durante siete semanas antes de morir.[10] Tres amigos, incluyendo a largo plazo devoto Mahesh Bhatt , estaban a su lado cuando murió. En febrero de 2007, se habían dictado su discurso final, "Mi canto del cisne".[11]
U.G. había pedido que no haya rituales o ritos funerarios cuando muera; tampoco dejó instrucciones sobre cómo deshacerse de su cuerpo. Su cuerpo fue cremado por Bhatt al día siguiente. Fiel a su propia filosofía, U.G. no quería ser recordado después de su muerte.[12][13]
Filosofía / No-Filosofía
U.G. enfatizó la imposibilidad y la no-necesidad de cualquier cambio humano, radical o mundano. Estas afirmaciones, afirmó, no pueden ser consideradas como una "enseñanza", es decir, algo destinado a ser usado para producir un cambio. Insistió en que el cuerpo y sus acciones ya son perfectos, y consideró intentos de cambiar o moldear el cuerpo como violaciones de la paz y la armonía que ya existe. La psique o el yo o la mente, una entidad que él negó como teniendo cualquier ser, está compuesta de nada más que la "demanda" de provocar el cambio en el mundo, en sí mismo, o en ambos. Por otra parte, humana autoconciencia no es una cosa, sino un movimiento, que se caracteriza por "descontento perpetuo" y una "insistencia fascista" en su propia importancia y la supervivencia.
Negó la existencia de una mente individual. Sin embargo, aceptó el concepto de una mente mundial que, según él, contenía la acumulación de la totalidad del conocimiento y la experiencia del hombre.[14] También utilizó "esfera del pensamiento" (atmósfera de pensamientos) como sinónimo del término "espíritu del mundo". Afirmó que los seres humanos habitan este reino de pensamiento o esfera de pensamiento y que el cerebro humano actúa como una antena, recogiendo y escogiendo pensamientos de acuerdo a sus necesidades. Krishnamurti mantuvo toda la experiencia humana que es el resultado de este proceso de pensamiento. La autoconciencia o "yo" en los seres humanos nace de la necesidad de darse continuidad a través de la utilización constante del pensamiento. Cuando esta continuidad se rompe, aunque sea por una fracción de segundo, su posición en el cuerpo se rompe y el cuerpo cae en su ritmo natural. El pensamiento también cae en su lugar natural - entonces ya no puede interferir o influir en el funcionamiento del cuerpo humano. En ausencia de una continuidad, los pensamientos que surgen se queman.
En su estado natural, los sentidos del cuerpo adquieren existencias independientes (no coordinada de cualquier "yo interior") y las glándulas de secreción interna (que se corresponden con las ubicaciones de los hindúes chakras ) se vuelven a activar. Krishnamurti describe cómo es la glándula pineal , o Ajna Chakra, que se hace cargo del funcionamiento del cuerpo en su estado natural, en contraposición al pensamiento.
Sostuvo también que la razón la gente vino a él (y para los gurús ) era encontrar soluciones para sus problemas reales de todos los días, y / o de soluciones a un problema fabricado, es decir, la búsqueda de la espiritualidad y la iluminación. Insistió en que esta búsqueda es causada por el entorno cultural , que exige la conformidad de los individuos, ya que pone simultáneamente en ellos el deseo de ser especial - el logro de la iluminación por lo tanto considerarse como una expresión de coronación de "especialidad" de un individuo y la singularidad. En consecuencia, el deseo de iluminación es explotado por gurús, maestros espirituales y otros "vendedores de bienes de mala calidad", que pretenden ofrecer diversas formas de alcanzar esa meta. Según Krishnamurti, todos estos facilitadores nunca cumplen, y no pueden cumplir, ya que el objetivo en sí mismo (es decir, la iluminación), es inalcanzable.
Según U.G., "La llamada auto-realización es el descubrimiento para ti mismo y por ti mismo que no hay un yo que descubrir, lo cual será muy chocante porque va a estallar todos los nervios, todas las células, incluso las células del cerebro. Médula de tus huesos ".
La cultura popular
El personaje de GJ en la serie Top of the Lake se basa en U.G.[15]
Bibliografía
- El coraje de estar solo: Conversaciones con UG Krishnamurti, 2001, Smriti Libros. ISBN 81-87967-06-4 .
- La mística de la iluminación: las ideas radicales de UG Krishnamurti, 2002, Publicaciones inteligentes. ISBN 0-9710786-1-0. También publicado como La Mística de la Iluminación: Las ideas no racionales de un hombre llamado UG 2005, Smriti Libros. ISBN 81-87967-09-9 .
- El pensamiento es tu enemigo: Las conversaciones con UG Krishnamurti, 2002, Smriti Libros. ISBN 81-87967-11-0 .
- El pequeño libro de las preguntas, de 2003, Penguin Books. ISBN 0-14-029938-6 .
- La mente es un mito: Las conversaciones con UG Krishnamurti, 2003, Smriti Libros. ISBN 81-87967-10-2 .
- No hay salida: Conversaciones con UG Krishnamurti, 2005, Smriti Libros. ISBN 81-87967-08-0 .
- El estado natural , en las palabras de UG Krishnamurti, 2005, Smriti Libros. ISBN 81-87967-77-3 .
- El pingüino UG Krishnamurti Reader, 2007, Penguin Books. ISBN 0-14-310102-1 . (Mukunda Rao, Editor)
- El pensamiento es muerte: Más allá de materialismo espiritual de 2010, ISBN 978-1-4537-0937-5 . (Incluye transcripción parcial del diálogo con David Bohm)
- El anti gurú: Una selección de sus conversaciones más grandes, 2010, ISBN 978-1-4610-1308-2 .
Referencias
- Mind is a Myth
- Biographical details at inner-quest
- UG biography at sentientpublications Archivado el 6 de agosto de 2007 en Wayback Machine.
- Krishnamurti, U. G.; Arms, Rodney (2001). Mystique of Enlightenment Part One (3 edición).
- The Natural State, In the words of U.G. Krishnamurti, Smitri Books, 2005. ISBN 81-87967-77-3. Discussions with U.G., compiled by Peter Maverick.
- Public talk At the Indian Institute of World Culture, Bangalore.
- The global vagabond One of several informative blog entries by someone who knew Krishnamurti personally, accompanied by a variety of comments.
- See also Books by U.G. Krishnamurti
- U.G. And Food. Retrieved 24 August 2012.
- «The Hindu, March 25, 2007». Archivado desde el original el 10 de marzo de 2008. Consultado el 5 de diciembre de 2016.
- U.G. Krishnamurti "My Swan Song"
- «Obituary». Consultado el 5 de septiembre de 2007.
- Mahesh Bhatt mourns U.G. Archivado el 15 de noviembre de 2007 en Wayback Machine.
- Newland, Terry. Mind is a myth. Dinesh Publications, 1988, Ch. 1, "Our mind--".
- Wilson, Benji (13 de julio de 2013). «Jane Campion interview for Top of the Lake: 'The world is focused on sexiness'». The Telegraph. Consultado el 6 de septiembre de 2016. «Given free rein, Campion has allowed herself some indulgences: there are several obviously personal components in Top of the Lake. GJ, not only looks a little like Campion with her long silver hair, but she is based on a guru whom Campion knew well, U G Krishnamurti, who died in 2007.»
https://es.wikipedia.org/wiki/U._G._Krishnamurti
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