Las bajas estadounidenses ya superan los fallecidos durante la retirada de Afganistán y los hutíes amenazan con bloquear el Mar Rojo, sacudiendo aun más los mercados.
Una bandera nacional de Irán ondea frente a una valla publicitaria contraria a Estados Unidos e Israel en el centro de Teherán, Irán, a 21 de julio de 2026.REUTER
- Antònia Crespí Ferrer
Washington
Estados Unidos ya lleva 11 noches consecutivas bombardeando Irán desde que se rompió el alto el fuego y las gasolineras del país lo han notado. En Washington, los surtidores vuelven a superar los cuatro dólares el galón (unos 3,78 litros) a cuatro meses de unas elecciones legislativas en las que el coste de vida será determinante en las urnas. El aumento de las bajas y la revelación de que el Pentágono ha estado ocultando el número real de heridos, empeoran los pronósticos para Donald Trump de cara a noviembre.
El fin de semana tres soldados estadounidenses murieron en un ataque iraní contra Jordania, lo que eleva el total de bajas a 18. El recuento global de fallecimientos desde que empezó la guerra ya supera los 13 militares muertos durante la retirada de Afganistán bajo la Administración de Joe Biden. A ello se suma que el lunes el portavoz del Pentágono admitió que, desde el 7 de julio, al menos 100 soldados resultaron heridos, cuando no había informado previamente de otros ataques que Teherán lanzó contra las fuerzas estadounidenses durante estos días.
El intento de pasar de puntillas sobre esta realidad es la última señal de cómo la campaña en Irán se está escurriendo entre las manos de Trump. Cinco meses después de bombardear Teherán, el republicano ve cómo sigue embarrado en el fango de los ayatolás y con los hutíes amenazando con abrir un nuevo frente. Esta semana, el grupo chií y aliado de Irán ha advertido que bloqueará el Mar Rojo, añadiendo más presión a unos mercados tensionados por el cierre del estrecho de Ormuz.
Desde que estalló el conflicto en febrero, el Pentágono y Wall Street han estado mirando de reojo a Yemen, conscientes del potencial daño que podría causar la entrada de los hutíes en la ecuación. Bab el-Mandeb es el segundo punto crítico para el mercado energético que ahora mismo está en riesgo de colapsar, lo que ha provocado que los futuros del crudo se disparen.
Mientras tanto, Trump respondía este martes desde la Casa Blanca que, si los houthis toman cartas en el asunto, las fuerzas estadounidenses responderán. "Si ocurre algo así, nos encargaremos de ello. Ya lo hemos hecho antes con los hutíes, y hacía tiempo que no oíamos hablar de ellos desde que hicimos lo que hicimos al principio", aseguró el presidente estadounidense en referencia a los bombardeos que el Pentágono llevó a cabo en Yemen a principios de 2025.
El dirigente hacía estas declaraciones durante la recepción de su homólogo libanés, Joseph Aoun, con quien tenía previsto conversar sobre los siguientes pasos del acuerdo preliminar entre Líbano e Israel. La invasión del Ejército israelí en el sur del país también fue consecuencia del estallido de la guerra con Irán, aunque la Casa Blanca se esfuerza por sacarla de la ecuación regional. Inicialmente, en el alto el fuego acordadó con Teherán, los ayatolás exigían un cese incondicional de las hostilidades en el país árabe.
Trump aviva el bulo sobre el fraude electoral
Antes de que se conociera la ocultación de información del Pentágono, la semana pasada Trump se dirigió a la nación en un discurso destinado a preparar el terreno de cara a noviembre. El magnate rescató las teorías de fraude electoral de 2020, aseguró que China interfirió para que perdiera los comicios y advirtió de que el actual sistema electoral tenía "vulnerabilidades" que iban a ser "corregidas". Los últimos sondeos apuntan que los demócratas pueden recuperar el control de la Cámara de los Representantes de manera holgada, y abren la posibilidad a que también se hagan con el Senado.
Aunque el republicano ha demostrado no tener muy en cuenta el contrapeso de legislativo, si los demócratas recuperan el Congreso podrían empezar a hacer una oposición más efectiva o incluso iniciar un nuevo proceso de impeachment. Durante su primer mandato, Trump ya sobrevivió a dos juicios políticos. Recientemente el presidente encargó de eliminar la referencia a estos episodios en la placa descriptiva de su retrato que cuelga en la National Portrait Gallery.
Por lo que respecta a la guerra de Irán, las encuestas también son igual de aciagas. El último sondeo de The Washington Post y Ipsos publicado la semana señala que el 68% de los estadounidenses considera que la guerra con Irán no ha merecido la pena, mientras que solo el 28% opinaba que sí. Ese saldo negativo de 40 puntos es peor que el registrado tanto para la guerra de Irak como para la de Afganistán en las encuestas del momento, según recoge un análisis de la CNN.
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