Yanis Varoufakis: Estamos en un problema más PROFUNDO de lo que imaginé...

ZYGMUNT BAUMAN:MODERNIDAD LÍQUIDA Y FRAGILIDAD HUMANA

  Adolfo Vásquez Rocca1 Pontificia Universidad Católica de Valparaíso Universidad Complutense de Madrid



Resumen.- La modernidad líquida –como categoría sociológica– es una figura del cambio y de la transitoriedad, de la desregulación y liberalización de los mercados. La metáfora de la liquidez –propuesta por Bauman– intenta también dar cuenta de la precariedad de los vínculos humanos en una sociedad individualista y privatizada, marcada por el carácter transitorio y volátil de sus relaciones. El amor se hace flotante, sin responsabilidad hacia el otro, se reduce al vínculo sin rostro que ofrece la Web. Surfeamos en las olas de una sociedad líquida siempre cambiante –incierta– y cada vez más imprevisible, es la decadencia del Estado del bienestar. La modernidad líquida es un tiempo sin certezas, donde los hombres que lucharon durante la Ilustración por poder obtener libertades civiles y deshacerse de la tradición, se encuentran ahora con la obligación de ser libres asumiendo los miedos y angustias existenciales que tal libertad comporta; la cultura laboral de la flexibilidad arruina la previsión de futuro. Palabras clave.-Modernidad, individualismo, sociedad, miedo, humano, ética, posmodernidad, globalización

DOSSIER SOBRE LA ESPITUALIDAD

 


27 noviembre   2025

El rebrote de la espiritualidad

De Rosalía a Nick Cave, pasando por las últimas novedades cinematográficas o ensayísticas, resignificando símbolos litúrgicos y rescatando atributos de calado religioso, una corriente renovada de espiritualidad recorre el mundo. No busca «salvar almas», pero sí sosegarlas y ayudarlas a encontrar su sentido.

Esther Peñas


Un sencillo hábito de monja, blanco (no pardo, azul o negro: blanco, símbolo de pureza e indisociable de la representación de lo divino), con la consabida toca cubriéndole el pelo; brazos que rodean el torso, por dentro de la indumentaria, ceñidos al tejido, y un rostro arrebatado, en pura transverberación, palabra exacta para el éxtasis místico, en el que la llama celestial atraviesa el corazón del devoto. La cubierta del último trabajo discográfico de Rosalía es una suerte de catalizador de una oleada espiritual que lame el paso de una sociedad que se creía inmune a cualquier alternativa al materialismo. Lux, dieciocho temas cantados en catorces idiomas. Lux, que acaso apunta al Ego sum lux mundi, «yo soy la luz del mundo», que san Juan pone en boca de Jesús en su evangelio. En un mundo desfallecido por la emergencia climática, el feísmo, la desfachatez política y la falta generalizada de pudor; un mundo descreído y maltrecho por crisis interminables de múltiples naturalezas, presidido por el ruido, la productividad, las pantallas, la prisa, saturado de estímulos que prenden la ansiedad y tan promiscuo, pareciera haberse encontrado esa grieta a la que cantaba Leonard Cohen en su tema «Anthem», esa grieta por la que entra la luz. Una corriente renovada de espiritualidad nos procura la lumbre y el recogimiento suficientes para encontrar un sentido. A la vida, claro. La propia y la común.

El disco de Rosalía es el ejemplo más reciente. Acaso habría que recordar las palabras del papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud, en Río de Janeiro, en 2013, cuando exclamó a los jóvenes aquello de «¡Hagan lío! ¡Quiero lío en las diócesis, quiero que la iglesia salga a la calle!». La religión no ha dejado de estar presente, con su devenir ciclotímico en cuanto a fervor popular. Basta pensar en las retransmisiones televisivas de la Semana Santa (en especial la que celebró Bergoglio durante la pandemia, cuya radical belleza parecía rodada por el mismísimo Sorrentino), los días festivos que jalonan el calendario, el Día de Difuntos, los insistentes ensayos de Agamben o Recalcatti, las películas de Scorsese o la música góspel que arrecia cada vez que el año expira, como haciendo memoria de que hay que tomar conciencia, por citar un ramillete improvisado de ejemplos.

Economista Jeffrey Sachs: las sanciones de EE.UU. han devastado Venezuela, causando la muerte de más de 40 mil personas desde 2017

 Reportaje 01 de mayo de 2019

Un nuevo informe del Centro de Investigación en Economía y Política señala que las sanciones impuestas por Estados Unidos sobre Venezuela desde 2017 han causado la muerte de más de 40.000 personas. Los autores del informe son Jeffrey Sachs y Mark Weisbrot. Allí analizan cómo las sanciones estadounidenses redujeron las posibilidades de acceso a alimentos y medicina en Venezuela, incrementando las enfermedades y mortalidad. Hablamos con Jeffrey Sachs, quien nos visitó en nuestro estudio de Nueva York. En el informe Sachs señala: “Las sanciones de Estados Unidos están deliberadamente dirigidas a arruinar la economía venezolana y de este modo provocar un cambio de régimen. Se trata de una política infructuosa, cruel, ilegal y fallida, que está causando un gran daño al pueblo venezolano”.

Google, el Pentágono y el investigador | por Franco Berardi

 


En un informe encargado por el Presidente de la República Francesa y publicado en 1979 con el título L’informatisation de la societé, el ingeniero Simon Nora y el sociólogo Alain Minc, en una previsión del futuro, argumentaron que la telemática, la conexión de la red telefónica y los ordenadores (finalmente denominada Internet) estaba destinada a socavar la eficacia de la decisión política y del estado nacional.

El fin de la soberanía nacional pronosticado en ese libro se ha hecho evidente en las décadas de la globalización económica y la hiper-potencia financiera. La cultura neoliberal ha favorecido de buen grado esta tendencia post-soberanía y las corporaciones semiocapitalistas han florecido gracias a la desregulación que siguió al declive del poder político de las naciones y, de paso, de la democracia.

En los años posteriores al colapso financie

Elena Pisonero «La digitalización ha desmaterializado nuestra realidad»

 Carmen Gómez-Cotta  @GomezCotta


La vertiginosa velocidad a la que acontecen los hechos en el siglo XXI hace que todo se vuelva más complejo. Para Elena Pisonero (Madrid, 1963), economista y experta en transformación y liderazgo, es precisamente «esa complejidad lo que vuelve diferencial» el momento disruptivo que vivimos. En su último libro, ‘El espíritu del sherpa’ (Almuzara, 2025), indaga cómo la digitalización ha transformado de forma radical nuestro mundo o la necesidad de dar con líderes transformadores que sepan hacer frente a un momento de cambio sin precedentes.


Poca duda cabe de que atravesamos un momento de gran disrupción. Pero a lo largo de la Historia, la humanidad ha vivido momentos de grandes cambios. ¿Cuál es la diferencia ahora?

SI LAS PAREDES HABLARAN Patetica pelicula lesbica profundamente dolorosa




Si las paredes hablaran parte 2


Si las paredes hablaran 3



Si las paredes hablaran parte 4


Trama

1961

Una pareja de ancianos, Edith ( Vanessa Redgrave ) y Abby ( Marian Seldes ) están sentadas en un cine viendo una película de temática lésbica, The Children's Hour . Una pareja sale del cine disgustada por la película, y un grupo de niños se ríen cuando ven a Edith y Abby tomadas de la mano. Más tarde, en la casa que han compartido durante 30 años, Abby se cae de una escalera. En el hospital, los médicos le dicen a Edith que Abby puede haber sufrido un derrame cerebral. Edith pide ver a Abby, pero no se le permite porque no es un miembro de la familia. En cambio, pasa la noche en la sala de espera y por la mañana se entera por una enfermera más comprensiva que Abby murió sola durante la noche, y ninguno de los trabajadores del hospital le informó después de que sucedió.

.¿Qué es la sociedad líquida? | por Zygmunt Bauman LIBROS

 


Acuñador de una feliz metáfora sobre la contemporaneidad, la “modernidad líquida”, Zygmunt Bauman aparece hoy como uno de los más lúcidos pensadores de un presente convulso. Una entrevista y el análisis de su obra nos acercan al pensamiento de este sociólogo de origen polaco, un defensor de la esperanza frente al optimismo.


Zygmunt Bauman (1925) nació en Polonia en una humilde familia judía con la que emigró a la Unión Soviética tras la ocupación nazi. Tras su paso por el ejército polaco en el frente ruso, fue profesor en la Universidad de Varsovia hasta que con motivo de una campaña antisemita emigró al Reino Unido en donde aún vive. Bauman no es un divulgador de la sociología, pero sus contribuciones a esta disciplina están caracterizadas por un afán ensayístico que no está reñido con el rigor. Autor de “Modernidad y holocausto”, su obra fue estudiada sobre todo en círculos académicos, y no ha sido hasta la década de los noventa que ha pasado a ser conocido y reconocido por un público más amplio a propósito de libros como “Modernidad líquida”, “Globalización”, “Trabajo, consumismo y nuevos pobres”.

Bauman no ofrece teorías o sistemas definitivos, se conforma con describir nuestras contradicciones, las tensiones no sólo sociales sino también existenciales que se generan cuando los humanos nos relacionamos, es decir, la vida misma.

Usted afirma que nuestra época es la de lo líquido, que vivimos en la modernidad líquida. ¿Por qué?

Durante mucho tiempo intenté captar los rasgos característicos de esta época y ahí surgió el concepto de lo líquido. Es un concepto positivo, no negativo. Como dice la enciclopedia, lo fluido es una sustancia que no puede mantener su forma a lo largo del tiempo. Y ese es el rasgo de la modernidad entendida como la modernización obsesiva y compulsiva. Una modernidad sin modernización es como un río que no fluye. Lo que llamo la modernidad sólida, ya desaparecida, mantenía la ilusión de que este cambio modernizador acarrearía una solución permanente, estable y definitiva de los problemas, la ausencia de cambios.

La familia Franco, 50 años después: la fortuna del clan

 

Aquí empezó la saga. El día 16 de octubre de 1923 se celebró en la iglesia de San Juan el Real, de Oviedo, la boda de Francisco Franco con María del Carmen Polo.


Cuando se cumplen 50 años de la muerte de Franco, charlamos con el periodista David González (León, 1986), autor de un libro de investigación que indaga en las traiciones, secretos y fortuna de los nietos y bisnietos del Caudillo. Una familia que desmiente ese tópico de la austeridad del dictador. 

Octubre de 2019. Tras un año y medio, el Gobierno de Pedro Sánchez pudo cumplir con una de las medidas de más carga simbólica de su primera etapa en La Moncloa: la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos. Varios centenares de nostálgicos de la dictadura y un buen puñado de periodistas presenciaron parte del tenso acontecimiento, que culminó con la inhumación en el panteón de Mingorrubio, en El Pardo. Aunque los verdaderos protagonistas fueron los familiares del dictador que esa mañana se presentaron en Cuelgamuros para acompañar al susodicho y, de paso, volver a plantar cara a las políticas de memoria, su principal enemigo común. “Para la prensa esta imagen es una novedad. Durante años los Franco habían transmitido cierta idea de desunión. Como un clan formado por varios llaneros solitarios, cada uno por su lado. En esa jornada del 24 de octubre daban ante los medios una imagen de unidad. 22 descendientes del dictador asisten al acto. Cada uno con su propia carga vital de lo que supone su apellido”, cuenta el periodista David González, que acaba de publicar un notable libro de investigación titulado La Familia Franco, 50 años después. Traiciones, secretos y una fortuna perdida (La Esfera de los Libros). 

Aquel proceso de exhumación solo tuvo como testigos a dos familiares. Los elegidos por el clan fueron José Cristóbal y Merry Martínez-Bordiú, quienes compartieron en su infancia la misma habitación en El Pardo y tenían un vínculo especial con su abuelo. “Ella era la favorita del dictador, la llamaba ‘la ferrolana’”, apunta el autor. “Él fue el único descendiente que quiso seguir la carrera militar de su abuelo. En la misma Academia Militar de Zaragoza, la que tan vinculada está a la historia de Franco”. Además, ambos se dejaron querer por las revistas del colorín en los años 80, si bien es cierto que luego optaron por la discreción.

José Cristóbal estuvo casado con la presentadora José Toledo, con quien tuvo dos hijos y junto a la que apareció en unas comprometidas fotos en la playa publicadas en Interviú (la pareja llevó a la publicación a los tribunales y le sacó una indemnización). Merry, por su parte, se casó en el 77 con el ya desaparecido Jimmy Giménez Arnau. La pareja fue pionera en el negocio de las exclusivas en la prensa rosa: vendió las fotos de su boda a ¡Hola! y Javier Osborne, que entonces era director de Diez Minutos, le compró el reportaje de su luna de miel. Luego acabaron tirándose los trastos a la cabeza porque, tras la separación, Merry no dejaba a Jimmy ver a la hija que tuvieron juntos, Leticia.

Lo impensable: la aceleración del estímulo info-neural y el acto sin motivación | por Franco Berardi

 


“Solo queremos un poco de orden para protegernos del Caos. Nada es más doloroso que un pensamiento que se escapa a sí mismo, ideas que vuelan, que desaparecen tan pronto como se forman, ya erosionadas por el olvido o precipitadas en otras que ya no recordamos. Se trata de una infinita variabilidad, cuya aparición y desaparición coinciden… Solo pedimos que nuestras ideas estén ligadas entre sí según un mínimo de reglas constantes.” (Deleuze y Guattari: ¿Qué es la filosofía? Caos y cerebro).

El mundo como "modernidad líquida" (Zygmunt Bauman)




Zygmunt Bauman (1925-2017) fue un sociólogo y filósofo polaco-británico, conocido por acuñar el concepto de "modernidad líquida"Nacido en Polonia, emigró a Israel y luego a Gran Bretaña tras ser expulsado de la universidad en Polonia por motivos políticos. Fue profesor emérito de sociología en la Universidad de Leeds y dedicó su prolífica obra al análisis de la sociedad contemporánea, la globalización y el consumismo.  
  • Orígenes y exilio
    Nació en Poznan, Polonia, en 1925, en una familia judía. Huyó a la Unión Soviética al comenzar la Segunda Guerra Mundial y se unió al ejército polaco. Después de la guerra, estudió sociología y se convirtió en profesor en la Universidad de Varsovia. Fue purgado del régimen comunista en 1968 y, tras perder su trabajo, emigró a Israel y luego a Gran Bretaña en 1971. 
  • Carrera académica
    Se estableció en Inglaterra, donde fue profesor de sociología en la Universidad de Leeds hasta convertirse en profesor emérito. También enseñó en la Universidad de Tel Aviv y en instituciones de Estados Unidos y Canadá. 
  • Obra y pensamiento
    Bauman es famoso por su concepto de modernidad líquida, que describe la naturaleza fluida, cambiante e incierta de las sociedades actuales en comparación con las estructuras más sólidas de la modernidad anterior. Sus trabajos también exploraron temas como la globalización, el consumismo, el Holocausto, la migración y la fragilidad de los vínculos humanos ("Amor líquido"). 
  • Reconocimientos
    Recibió numerosos premios, incluyendo el Premio Amalfi de Sociología y Ciencias Sociales (1992), el Premio Theodor W. Adorno (1998) y el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (2010). 
  • Fallecimiento
    Murió el 9 de enero de 2017 en Leeds, Inglaterra, a la edad de 91 años. 

Trump reclama la pena de muerte contra varios legisladores demócratas

Los políticos de oposición han grabado un vídeo en el que llaman a los soldados a desobedecer órdenes ilegales

Macarena Vidal Liy
Washington - NOV 20, 2025 - 
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Tras el asesinato por un disparo del activista conservador Charlie Kirk el pasado septiembre, el gobernador de Utah, Stephen Cox, lanzó un emotivo llamamiento contra una violencia política cada vez más a flor de piel en Estados Unidos: “Tenemos que encontrar un modo de rebajar la retórica, o las cosas van a ir a peor”. Donald Trump le rebatió casi de inmediato, al atribuir toda la culpa a la izquierda en una elegía sumamente polarizada durante aquel funeral. Este jueves, el presidente ha publicad mensajes en su red social que reclaman la pena de muerte por “comportamiento sedicioso” para un grupo de legisladores demócratas que han llamado a los militares del país a no cumplir órdenes que sean ilegales.

La carta de despedida de Henry Miller a Anaïs Nin y libros de ambos




Mi querida Anaïs:
¿Qué son las despedidas si no saludos disfrazados de tristeza? Lo mismo que el deseo y el placer de verte mientras te desnudas y te envuelves en las sábanas. Nunca has sido mía. Nunca pude poseerte y amarte. Nunca me amaste o me amaste demasiado o me admiraste como la niña que toma una lente y se pone a ver cómo marchan las hormigas y cómo, en un esfuerzo incasable y lleno de fatiga, cargan enormes migajas de pan. Qué son aquellas noches lluviosas en medio de la cama de un hotel. Qué el recuerdo de nuestros pasos por la calle, en el teatro o en la sala de conciertos. Qué son los recuerdos de los celos y de tus amantes y de June y de mis amantes.
Anaïs, no creo que nadie haya sido tan feliz como lo fuimos nosotros. No creo que exista en la historia del hombre y de la mujer un hombre y una mujer como tú y como yo, con nuestra historia, nuestras circunstancias; con aquello que se desbordaba en las paredes, el ruido de la calle y la explosión de tu mirada inquieta de ojos delineados en negro; con la sinceridad de tu cuerpo frágil y tu secreto agresivo e insaciable. El recuerdo puede ser cruel cuando estás volando febrilmente a tu próximo destino, a otros brazos que te reciban expectantes y hambrientos. El recuerdo de tu diario rojo que tirabas en la humedad de la cama entre tus labios entreabiertos y mis ganas de desearte. Te deseo. Te deseo con la desesperación y el anhelo de lo imposible y ya te has ido y tal vez, en un sueño imaginativo y romántico, leerás estas palabras una y otra vez, en medio de mi ciudad con la gente pasando en medio de las calles y la sorpresa en tus ojos y la gran dama con el fuego en la mano derecha.

Quiénes son los políticos que están vinculados con el 'caso Epstein'

 Las últimas publicaciones han desvelado numerosos correos de Jeffrey Epstein que involucran y comprometen a Donald Trump.

Donald Trump y Jeffrey Epstein con dos mujeres en una fiesta.
Foto de Archivo

Cristina Garay Navajo/Público

Madrid-18/11/2025

El caso de Jeffrey Epstein sigue estando en el ojo mediático 15 años después de que se diera a conocer públicamente. Nuevas informaciones y revelaciones sobre el delincuente sexual, que captaba y prostituía mujeres, son las causantes de que siga en el ojo del huracán casi de forma permanente. Recientemente, el miércoles 12 de noviembre, se destaparon multitud de correos electrónicos que involucran en el caso al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.      

Jon Lee Anderson «La izquierda se quedó en el caudillismo, en el populismo más rancio»

 María Paulina Ortiz



Jon Lee Anderson es un observador del mundo. Con su libreta de reportero, este periodista estadounidense ha caminado decenas de países y cubierto conflictos en lugares como Siria, Afganistán, Líbano o Irak. Es experto también en América Latina, región sobre la que ha escrito varios de sus mejores reportajes, publicados siempre en la revista The New Yorker. Autor de la más emblemática biografía del Che Guevara, ha perfilado personajes como Augusto Pinochet, Hugo Chávez, García Márquez o Gadafi. Anderson suele andar con una crónica entre manos. En estos momentos su mirada está puesta de nuevo en Cuba: «Un país del que nadie está hablando y que tiene una crisis propia. En los últimos cuatro años ha experimentado el mayor éxodo de su historia», dice el periodista, que estuvo hace pocos días en Bogotá. «Siento que muchas cosas que antes nos importaban ya no importan tanto, porque hay un problema mayor. Pero en el momento en que la gente deja de hablar de un lugar es cuando hay que mirarlo».

El genocidio como ruido de fondo | por Naomi Klein

 

Es una tradición de los Oscar: un discurso político atraviesa el velo de la mundanalidad y la autocelebración. Se producen reacciones antagónicas. Algunos elogian al orador, otros lo consideran el usurpador egoísta de una noche de fiesta. Luego todos pasan página.

Sin embargo, sospecho que el impacto de las palabras del director Jonathan Glazer, que detuvieron el tiempo en la ceremonia de entrega de premios de Los Ángeles el 10 de marzo, durará mucho más y su significado será analizado durante años.

Glazer recogía el premio a la mejor película internacional por La zona de interés, inspirada en la historia de Rudolf Höss, el comandante del campo de concentración de Auschwitz. La película sigue la idílica vida familiar de Höss con su esposa e hijos, que se desarrolla en una casa señorial con jardín adyacente al campo de concentración.

Glazer describió a sus personajes no como monstruos, sino como “horrores irreflexivos, burgueses y ambiciosos”, personas capaces de convertir el mal en ruido de fondo.

Antes de la ceremonia del 10 de marzo, La zona de interés ya había sido aclamada por numerosas estrellas del mundo del cine. Alfonso Cuarón, el director ganador del Oscar por Roma, la llamó “probablemente la película más importante de este siglo”.